el documental que relata la lucha de un bailarín para realizar sus sueños

'A Stranger in Sweden' se enfoca en la batalla que un bailarín de Brooklyn está librando contra los problemas de salud mental, el perfeccionismo y la pobreza.

por Colin Crummy
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04 Julio 2016, 11:04pm

El nombre artístico de Storyboard P proviene del cine, por lo que no debería sorprendernos que la historia de la vida del bailarín de Brooklyn de 26 años, con frecuencia suene como algo salido del guión de una película estadounidense. ¿Qué tal esto para la escena del baile de graduación? "Recuerdo que estaba en quinto grado, fui a una fiesta de graduación de sexto grado y asombré a todos", se ríe, "al bailar Peaches N Cream de 112. Así es como empecé".

Ver a Storyboard P en acción te hace entender por qué arrazó con la pista de baile esa noche de graduación. Cuando Storyboard P -su nombre real es Saalim Muslima- se mueve, algo que parece salido del departamento de efectos especiales sucede, un matrimonio entre la animación stop motion y el florecimiento emocional. Siendo un gran fan de Michael Jackson, lleva esa capacidad de deslizarse a través de una pista de baile a un nivel superior. Saca su inspiración de la cultura pop, los videojuegos y de su propia vida. Convenientemente, los resultados improvisados parecen salidos de una película, lo cual es la razón de su nombre artístico. "Todo está en mi cabeza", dice. "Nunca es como que digo 'Ah, voy a hacer esto y aquello'. Tengo algo de visión, hago un bosquejo en mi cabeza, un guión en mi cabeza".

Ahora Storyboard P es el tema de un filme que se estrenó en el Sheffield Doc/Fest a principios de este mes, donde i-D se reunió con él para hablar mientras tomábamos té. Storyboard comenzó en la escena del flexing en Brooklyn, pero se abrió paso como una fuerza única, ganando las batallas de baile y teniendo algunos escarceos con la escena artística de Nueva York, con el tiempo consiguió algunos papeles: en 2012 en el video Until the Quiet Comes de Flying Lotus y luego en el video Picasso Baby de Jay Z en 2013. Pero el documental Storyboard P: A Stranger in Sweden, dirigido por Matt D'Arcy, rebobina la historia del bailarín hasta un punto antes de que lograra el reconocimiento comercial, cuando Storyboard pasa un largo período de problemas en Suecia tratando de hacer volar su arte. Su amigo Skywalker lo invitó a Suecia en el 2011 para participar y ser juez de concursos de baile callejero, el filme sigue a Storyboard en su lucha por hacerle frente a los problemas de salud mental, el perfeccionismo y la pobreza. Todo esto, más el hecho de que tenía que hacer lo inimaginable para un artista tan exigente como Storyboard P. "Quiero ser el emperador de mis propias ideas", nos dice. "Por eso, cuando Matt vino a mí nos costó un poco ponernos de acuerdo; pero le gané confianza y lo dejé filmar como quisiera".

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A Stranger in Sweden muestra la lucha profesional y personal de Storyboard. Él dice que es bipolar y esquizofrénico y la película lo presenta como ambas cosas, tanto fuerte como dependiente de los demás. Realmente pone a prueba la paciencia de su amigo sueco Skywalker, mientras se concentra en su arte. En un momento dado, después de realizar una presentación, sufre una crisis nerviosa, que según nos dice, fue resultado de la frustración de ser encajonado tan sólo como un bailarín. "Es el tipo de batallas por las que atravesé al pasar de ser bailarín a ser un rapero, un cantante, un cineasta", dice ahora. "Fue una lucha porque la gente te ve sólo como eso. Es como una tiranía".

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Storyboard P nació en Brooklyn de padres artistas, que no tenían trabajo y recibían mensualmente un cheque de asistencia social. Vivía con sus padres y su hermano en un departamento de una habitación; en una etapa temprana todos compartían una cama. Fueron sus padres quienes lo impulsaron a bailar, pero al principio no le gustaba. A los 10 años tuvo entrenamiento formal en Harlem School of the Arts. "Creía que todos los niños pensarían que era gay", nos dice. Ya era una especie de marginado por ser bueno en la escuela. 

"Era muy nerd y me metía mucho en mis libros. No era el chico popular". Comenzó a competir en batallas de baile cuando era un adolescente y tomó notas del Total Request Live de MTV, practicando la coreografía de bandas como N'Sync. Sus referencias musicales rompieron los límites en cuestión de gustos. Bailó con Frozen de Madonna, se movía entre No Ordinary Love de Sade a una pista de Pusha T, además de inspirarse en Phil Collins y Elton John. Así que no fue una gran sorpresa encontrarse con que rápidamente cambió de rumbo y empezó a hacer también sus propios movimientos. "No me gustaba mucho la coreografía. Me gustaba la libertad en los movimientos cuando alguien estaba solo y empecé a gravitar hacia eso".

La indiferencia de Storyboard hacia el género instruyó sus movimientos tanto como la música. Ganó concursos de flexing en Brooklyn, haciéndose acreedor al título de King of the Streets en el Battlefest inaugural en 2007. Sin embargo, su baile incorporaba otros estilos como el krumping y el voguing. Consideraba que su baile era como una canción tan insistente como lo es algo de Drake, donde era necesario los hooks y algo llamativo para atrapar a la audiencia. Su estilo distintivo lo llevó a presentarse en espacios de arte establecidos, al igual que en las calles.

En 2013 Storyboard fue abordado por el director de videos Mark Romanek, un fan que quería dirigirlo en un comercial de Budweiser (sólo que era demasiado joven en el momento) y esto lo llevó a tomar un papel en el video Picasso Baby de Jay Z. Sólo la artista del performance Marina Abramović consiguió ganar tanta atención como Storyboard P, quien se roba el show.

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Sin embargo, la publicidad no elevó a Storyboard hasta donde él quería llegar, lo que es un acto para un encabezado en sí mismo. "No soy sólo un bailarín que se puede poner detrás de [la atracción principal]", dice. Sacó covers de canciones de artistas como Jay Z, con el fin de llamar su atención, "para abrirme camino y que yo pudiera hacer negocios directamente con Jay Z como bailarín". Ha aprendido a diferenciar quién lo apoya y quién no. Ahora vive en New Jersey con su novia; una estrecha red de amigos y familiares le brindan seguridad.

Cuando habla de su ambición ahora, Storyboard tiende a hablar de 'caminos y embolsos', de los lugares a los que puede llegar y que ningún otro artista ha llegado antes, que lo llevarán a donde quiere estar. Espera, por ejemplo, que el documental sobre su vida le abrirá 'camino' para trabajar con otros realizadores. "Es necesario que haya una categoría en Billboard para los artistas visuales o los artistas de la danza", dice, comparándose dentro de su campo con los grandes de los otros campos. "Mucha gente puede tocar la guitarra, pero no todo el mundo es Prince".

sheffdocfest.com

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Texto Colin Crummy

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