isaac mizrahi: sobre su escuadrón de modelos de los 90 y su odio por los maniquíes

Nos sentamos a platicar con el prolífico diseñador estadounidense antes de su exposición en The Jewish Museum en Nueva York.

por i-D Staff
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22 Marzo 2016, 11:17pm

Nick Waplington, 'Untitled,' 1989-1993

Isaac Mizrahi, voraz dios estadounidense de las mezclas entre alta y baja costura, con obra que va desde abrigos de mink hasta vestidos hechos del material para forrar interiores de elevador, no parece que odie muchas cosas. Pero no dejes que empiece a hablar de los maniquíes. "Odio los maniquíes", le declaró a Lynn Yaeger en el pre-estreno de su nueva retrospectiva en The Jewish Museum la semana pasada. Isaac Mizrahi: An Unruly History es la primera exposición en enfocarse en la carrera de tres décadas de Mizrahi. "Creo que un poco de forma, un poco de carne en el trasero y en los muslos es algo muy bello", continuó el diseñador ante los aplausos y los "mmms" de acuerdo de una habitación llena de gente que se atiborraba de los bagels de Russ & Daughters.

Es verdad que las mujeres sintéticas que presumen 30 años de las prendas hermosas e irreverentes de Mizrahi no se compara a la multitud glamorosa de mujeres descomunales que acechaban sus pasarelas incluso durante el auge del heroin-chic de los noventa. El nombre de Mizrahi siempre estará ligado a los de Linda Evangelista, Cindy Crawford, Naomi Campbell, y Christy Turlington. Pero al mismo tiempo, la exposición demuestra que la ropa es suficientemente popular por sí sola. Entre las prendas de la exposición están: el "Ballgown Sport" de 1994, una playera de algodón blanca junto a una magnífica falda color oro quemado; el "Kitchen SinkPink Dress" de 2006, inspirado en la instalación de luces de neon de Dan Flavin; y el "Blackbird" de 1992, una gorra con plumas de avestruz con un traje de cuerpo completo de lana elástica y un cinturón con la estrella de David. Dentro de la exposición encontramos también accesorios, dibujos originales, fotografías de detrás de las cámaras, y una instalación de video de varias pantallas que muestra escenas del show individual estilo cabaret autobiográfico que tuvo el diseñador llamado LES MIZrahi.

Antes de la apertura oficial de la exposición más tarde el día de hoy, i-D se sentó a platicar con el mismísimo hombre multifacético acerca del fulgor casual de los Keds, por qué los restaurantes caros apestan, y cómo encontrar belleza en la cultura saturada de imágenes de ahora. 

Cuando miraste hacia atrás en tus archivos, ¿hubo alguna pieza con la que tuvieras una conexión particularmente emocional?
Tengo conexiones emocionales con cada una de las piezas, y por razones distintas. Editar nunca ha sido mi fuerte, en especial con cosas que son tan personalmente significativas para mí. No fue fácil decidir qué piezas utilizar. Comenzar a trabajar en ello —en un principio lo emocional no sucedió. Estaba ahí para ver qué era lo que teníamos, y para evaluar si era realmente posible revivir algunas cosas o volverle a dar volumen a algunas prendas, por la manera en la que se guardaron. Hasta cuando las estábamos fotografiando aún no sentía alguna emoción, pero era tan aterrador intentar hacer que se vieran increíbles. No fue sino hasta que todo estaba seleccionado y puesto que me cayó el veinte. Eso fue solo hace como tres semanas. 

Me encanta escucharte hablar acerca de los cuerpos de las mujeres contra los maniquíes. Siempre has abogado por la diversidad y la personalidad en las modelos con las que trabajas —¿esto llegó de manera natural?
Hubo algunas modelos que fueron mis musas. Nunca identifique una o dos —pero solía hacer pruebas con esta chica Melanie Landestoy, y ella fue una musa. Reaccioné ante su personalidad al igual que a sus senos. Todo de ella me parecía fascinante e inspirador. También Maira Kalman, mi querida amiga -ella es definitivamente alguien que me influye aunque no esté con ella. Veo las cosas como si yo fuera Maira. Veronica Webb siempre ha sido una gran inspiración para mí. Siempre me la imagino como alguien que sabe exactamente lo que quiere. Y es lista —ser lista es gran parte de esto. 

Isaac Mizrahi con modelos al final de su pasarela de primavera/verano 1997. Fotografía por Bebeto Matthews, imagen vía AP Images.

¿Cuál es tu opinion acerca de la It Girl de Instagram que domina las pasarelas hoy?
Es una evolución de eso. Y son modelos por varias razones —las descubren a una edad temprana, y les hacen manicure y las arreglan y las pasan por este proceso que es como un bautismo por fuego. Cada centímetro de su cuerpo es inspeccionado y cuidado por expertos obsesivos y locos. Y luego las llevan alrededor del mundo unos cientos de veces al año y lo ven todo. Es una publicidad que hasta las actrices no tienen. Linda Evangelista y Christy Turlington son las personas más cosmopolitas que he conocido.  

El contraste entre alto y bajo siempre ha estado intrínseco con tu estética. ¿Fue esto una reacción a lo que estabas presenciando en ese momento?
Fue una observación. No me engañan fácilmente -la mayoría de los restaurantes caros a los que voy son horribles. La comida es horrible, el servicio es terrible … Solo es caro. Creo eso es lo que la gente comienza a relacionar con calidad. La mayoría de la ropa cara que he visto es horrible. La mayoría de los trajes que me han hecho a la medida los sastres son imposibles de usar. Caro no quiere decir bueno. Por lo general quiere decir que es peor porque es más caro. No estoy diciendo que todo lo barato es maravilloso —absolutamente no. Recuerdo cuando era un niño trabajando para Perry Ellis y China Chow entró al estudio. Traía puesto una camisa de Brooks Brothers, una pequeña falda Chanel y Keds —o tal vez no tan posmoderno como eso, quizá era unos tacones Manolo pequeños. Y se veía espectacular. ¿Qué es mejor que una camisa blanca y una falda Chanel? Nada. 

Linda Evangelista usando mangas de plumas, pantalones de jersey stretch, y la estrella de David en el cinto, otoño/invierno 1991, imagen vía Condé Nast

¿Cómo es que tu interés y tu involucramiento en el teatro y el cine entran a tu acercamiento al diseño?
Justo esta mañana estaba viendo una película hermosa llamada The Rich Are Always With Us —de 1932, con Ruth Chatterton y Bette Davis. La ropa era impresionante. Había una cosa que Ruth traía puesto que me voló la cabeza. Me senté y tomé el pequeño cuaderno al lado de mi cama y lo dibujé. Me surgió una gran idea basada en lo que ella traía puesto —una versión moderna de algo que ella traía puesto. No es que la causa y efecto sea obvia. Solía ser así —recuerdo de nuevo cuando trabajaba para Perry Ellis, hubo una película llamada Chariots of Fire que todo mundo vio ese año. Influyó mucho. La gente comenzó a hacer ropa que parecía de los años veinte —faldas plisadas y chamarras más largas, y sombreros cloché. Ahora creo que la inspiración y el producto son aleatorios y diversos. 

Siempre has tenido un gran apetito por la cultura. ¿Cómo es que la inundación de imágenes a través de las redes sociales tiene un papel en esto?
Yo tenía 20 años en 1981, y fue el comienzo de este exceso de imágenes. Imágenes en todas partes. Y, ¿cómo evitas eso? No lo sabes, solo haces cosas. Cuando ponemos a Instagram y a Snapchat arriba de todo esto se siente como si alguien intentara sofocarme. Lo bueno de esto es que creó una especie de micro-sociedades. Me gusta mucho estar solo, y me gusta estar acompañado de una comunidad pequeña. Puedo imaginar lo que es intrigante de Instagram. Es una evolución. Es una forma de pequeñez distinta que sale de esta enormidad.  

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Isaac Mizrahi: An Unruly History está en exhibición en el The Jewish Museum, NY, del 18 de marzo al 7 de agosto de 2016.

Hermosas y eufóricas fotos de la escena de moda de NY a principios de los 90

Credits


Texto Hannah Ongley
Imágenes cortesía de The Jewish Museum

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