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'future sex', el pionero libro sobre cómo encontrar el amor en los tiempos de tinder

Emily Witt ofrece un refrescante relato en primera persona de lo que significa ser soltera y sexualmente curiosa en 2016, con referencias a las webs de citas, el poliamor pagano y la meditación orgásmica.

por Alice Newell-Hanson
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28 Noviembre 2016, 12:07pm

Muchas personas habrían sido más idóneas para escribir un libro sobre exploración sexual que Emily Witt. O eso dice ella. Cuando firmó un contrato (su primer contrato) para publicar con FSG en 2012 estaba en una relación y se mostraba reacia a adentrarse en cualquier tipo de investigación sobre prácticas sexuales de vanguardia. El libro resultante, Future Sex (El sexo del futuro), incluye capítulos sobre webcams en vivo, pornografía BDSM y el batiburrillo que supone el festival Burning Man.

Sin embargo, su editora la animó a seguir adelante y entonces ella empezó a sentirse personalmente afectada por su investigación. Tras poner fin a su relación y mudarse a San Francisco, asistió a un taller de meditación orgásmica y, no sin algo de reticencia, disfrutó de la apertura sexual de ese movimiento. Pero Future Sex no es un diario: "Sabía que la gente o bien leería el libro como un viaje de experimentación sexual o bien como una autobiografía y yo quería que tuviera algo de sustancia", afirma. "Algunos hechos".

El libro es tanto personal como un retrato totalmente moderno de nuestros métodos ―en constante cambio― de encontrar el amor y tener sexo en 2016.

A mi madre le encanta sugerirme que lea artículos sobre por qué las mujeres de mi generación se casan más tarde o deciden no casarse. ¿Evitaste conscientemente las generalizaciones y las presuposiciones sobre "las mujeres de nuestra generación"?
Yo también leía todos esos artículos y los encontraba muy frustrantes. Siempre fomentaban la idea de que la única sexualidad respetuosa, igualitaria, segura y dignificada es la de las relaciones monógamas y estables. E incluso cuando no lo decían de forma explícita, siempre partían desde ese punto. Eso siempre me hacía sentir muy atrapada porque si no tienes eso, ¿entonces qué? ¿Tu vida es una vergüenza? ¿Estás destinada sin remedio a sufrir un trauma emocional? Yo sentía que la cuestión era así de binaria.

¿Investigaste alguna práctica que no aparece en el libro?
Sí, pasé algo de tiempo con vendedoras de juguetes sexuales que practican el marketing directo, esas que organizan fiestas en casa, rollo tuppersex [donde venden juguetes sexuales]. Aquello fue interesante porque, en las poblaciones más pequeñas y en la zona central de Estados Unidos, tienen la función de crear conciencia. Enseñan un montón sobre sexualidad y sobre cómo conocer el propio cuerpo. Pero el libro trataba claramente sobre personas de mi sector demográfico así que, ¿por qué fingir que no lo era? También me informé sobre algunas personas célibes, que eran cristianos ortodoxos profundamente religiosos.

Me pregunto: ¿habría sido igual de interesante escribir sobre no tener sexo que escribir sobre tenerlo?
Bueno, en el libro hablo sobra una pareja queer, en la que una persona se identificaba como genderqueer (o de género no binario) y la otra se identificaba como mujer. La suya era una relación comprometida de larga duración y, como eran cristianas, era una relación célibe. Porque "eso era lo que Dios les había ordenado que fueran". Lo que me pareció más interesante es que eran capaces de ser abiertos acerca de su identificación sexual ―esa era la parte contemporánea de la cuestión―, pero seguían viviendo de acuerdo con un sistema de creencias muy antiguo. Utilizaban la religión como guía para saber cómo manejar su comportamiento.

Después de terminar el libro, ¿te sientes más o menos optimista acerca de encontrar el amor, o una conexión, o lo que sea que estuvieras buscando?
A ver, me siento mucho más optimista. Tanto que, incluso si no encontrara el amor, no estaría sola del modo en que me había imaginado. El libro me hizo sentirme más segura de mí misma y eso hizo que me pareciera mucho más fácil conocer gente y compartir momentos de intimidad incluso en relaciones que yo sabía que no iban a durar mucho. Mi modo de ver el mundo ha cambiado totalmente. ¡Siento que encajo mejor! Ha sido un recordatorio de que hay muchas otras personas en la misma situación. Solo hay que entender que la vieja idea de la solterona ya no resulta válida. Ahora la gente está soltera durante períodos mucho más largos de su vida. Todos estamos juntos en esto, así que debemos averiguar cómo encontrar la felicidad juntos y sentirnos conectados. Y a veces también sucede que te enamoras, ¡y eso también es fantástico!

¿Cuáles crees que son las suposiciones erróneas más comunes sobre el modo en que nuestra generación sale con gente y tiene sexo?
Supongo que tengo la sensación de que muchas personas, en lugar de examinar lo que quieren hacer ellos, invierten mucho tiempo y energías intentando averiguar qué se supone que deberían estar haciendo. Recuerdo cuando escribí sobre Tinder por primera vez, era el año 2013, era nuevo y todo el mundo me preguntaba para qué servía la app porque querían saber qué expectativas se suponía que debían tener a la hora de acudir a una cita. Me sorprende que la gente siempre está intentando saber cómo debe actuar en lugar de experimentar un proceso de búsqueda personal.

Todo el mundo quiere una respuesta.
Sí. La otra cosa que me llamó la atención cuando estaba investigando, por ejemplo, el poliamor es que nunca va a ser una práctica universal. Puede que algunas personas quieran hacerlo y eso podría suponer que haya más personas abiertas a ello que antes, pero no es una forma de vivir sobre la que todos vayamos a estar de acuerdo ahora mismo. Pero sí, ¡la gente solo quiere que le digan qué debe hacer!

Ahora que has terminado el libro, ¿sigues experimentando?
Tenía un novio y rompimos justo después de que entregara el libro. Entonces fue como, "Ahora sí que puedo realmente ir a por ello, no tengo que escribir sobre ello". Pero me medio enamoré de alguien. Ahora me resulta interesante imaginar cómo va a ser ese compromiso, porque no va a ser monógamo, pero tampoco creo que yo sea capaz de gestionar el poliamor. No puedo tener dos parejas a la vez, es demasiado para mí, pero es agradable poder adentrarte en algo sabiendo que estás abierta a probar otras cosas, así que ese va a ser mi modus operandi: probar cosas, hablar sobre cosas, comunicarme.

Future Sex por Emily Witt ha sido publicado por Farrar, Straus and Giroux.

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Texto Alice Newell-Hanson
Imágenes cortesía de Farrar, Straus and Giroux

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