vinna laudico ha pasado dos años retratando a una desconocida que encontró en instagram

"No puedo describirlo con palabras. Tiene cierto 'je ne sais quoi'", afirma la fotógrafa acerca de su modelo, Kaiti.

por Alice Newell-Hanson; traducido por Eva Cañada; fotografías de Vinna Laudico; traducido por Laura Castro
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nov. 21 2017, 9:27am

Este artículo fue publicado originalmente en i-D US.

Hace dos años, poco después de haberse mudado a Montreal desde San Francisco, la fotógrafa Vinna Laudico se topó con la cuenta de Instagram @kraipie. Su propietaria tenía un pelo muy interesante y a menudo cambiaba de peinado. A veces era alborotado y oscuro y, durante una temporada, lo llevó amarillo anaranjado como el de un personaje de cómic. "También se rapó la cabeza antes de que lo hiciera nadie", recuerda Vinna.

Se puso en contacto con la chica ―cuyo nombre real es Kaiti― y concertó una cita con ella. "Fui a su casa directamente", dice Vinna. "Era muy abierta y fotografié dos carretes. Me interesaba conocer a un extraño y simplemente fotografiarle".

Vinna estudió diseño en la Academia de Arte de San Francisco y gradualmente fue tomándose más en serio la fotografía durante sus diez años en la ciudad. Para cuando llegó a Canadá, sentía curiosidad por probar enfoques menos directos de los retratos. "Siempre me ha interesado la gente de la calle", explica. "Gente extraña, gente con rostros interesantes. Pero me gusta cuando las fotografías tienen algo más. Un aspecto psicológico. Algo que narra una historia".

Tras unos meses fotografiando a Kaiti, Vinna le preguntó si estaría dispuesta a participar en un nuevo experimento. "Es muy expresiva, así que yo le explicaba los personajes que tenía en mente", afirma Vinna acerca de lo que ahora es un proyecto que sigue en marcha. "Es todo muy informal. A veces describo personajes con palabras, no con referencias visuales, y todo se vuelve muy cooperativo. No utilizamos ningún estilista; solo somos ella y yo. Es como, 'Eh, ¿qué tienes?'. Puede resultar muy sorprendente".

A lo largo de los años, a instancias de Vinna, Kaiti se ha transformado en una punk con una cresta peinada hacia atrás, una fan de Ozzy Osbourne con los labios pintados de negro, una heroína del new wave con un pijama color amarillo limón y una carnicera de aspecto afligido que lleva un gorro de lana enrollado.

A la Kaiti de la vida real le encantan las tiendas de segunda mano y los días que tienen sesión de fotos llega con varias opciones de ropa que Vinna puede transformar en sus personajes. "No solo son mis fantasías, también es lo que ella trae", explica Vinna.

En una imagen, Kaiti lleva un chaleco de piel falsa y un par de pasadores desparejados en el pelo. Parece estar entrando en una casa o en una habitación de hotel con cierto grado de sospecha. En otra, aprieta la cara contra su brazo mientras se apoya en un mostrador llevando una diadema de cuadros amarillos y negros. Aunque la vestimenta de Kaiti abarca desde vestidos florales a lo Bocados de realidad hasta camisetas de leopardo o pendientes de aro gigantes, la textura de las imágenes sigue siendo la misma. Todas pertenecen al mismo mundo crepuscular de miradas melancólicas y acciones suspendidas.

Vinna habla sobre la distinción entre crear una imagen y tomarla. "Es un tira y afloja", afirma. Kaiti siempre es Kaiti en las imágenes. En ocasiones lleva tiritas en las manos por haber cortado verduras en su trabajo como cocinera y su pelo siempre es su pelo real. Pero Vinna también da forma a la imagen.

Cuando todavía no llevaba demasiado tiempo con el proyecto, empezó a preguntarse: "¿Por qué le hablo sobre estos personajes? No quiero decir que sean autorretratos, pero en cierto modo lo son. Creo que todo empezó porque me pareció una persona interesante, pero finalmente está quedando claro que las imágenes que creamos son el reflejo de todas las personalidades alternativas con las que yo he fantaseado alguna vez".

"Cuando crecí en Indonesia formaba parte de una minoría debido a mi ascendencia china", explica Vinna. "Y siento que ser parte de una minoría es algo que siempre ha formado parte de mí". También considera que la ha hecho más consciente de las identidades de los demás y del modo en que eligen presentarse al mundo. Los diversos personajes de su proyecto con Kaiti a menudo canalizan su propio deseo de despertar con una personalidad o un vestuario diferentes. "Es una forma calmada de rebelión", afirma.

Varias de las imágenes de Vinna tomadas por Kaiti se exhibieron recientemente en el Red Hooks Labs de Brooklyn como parte de la exposición de nuevos talentos de la galería. Después de eso, su próximo paso podría ser convertir el proyecto en un libro (ella revela e imprime todas las imágenes en su estudio de Montreal).

"También estoy interesada en abrir el proyecto e incluir a más personas", indica. Si todas las imágenes de Kaiti dan la sensación de ser un fotograma de una película perdida hace tiempo, quizá esa película podría tener secuelas o un reparto más amplio. Sea como fuere, le gusta decirle a Kaiti, "¡Podría fotografiarte hasta que llegues a los 65 años!".