perreo, sexo y mucha polémica: así se consagró el reggaeton en españa

¿Qué tiene el reggaetón para ser amado u odiado por todos, pero no dejar a nadie indiferente? ¿Cuándo llegó realmente a nuestras vidas para, visto lo visto, no marcharse nunca?

por Sara Peláez
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02 Noviembre 2017, 10:06am

Fotograma del videoclip 'Chupa chupa' de Ms Nina

Es el "guilty pleasure" musical por antonomasia. Nunca lo reconocerás, pero estamos seguros de que, en la soledad y seguridad de tu habitación, cuando nadie te ve, has conectado Spotify o YouTube para poner el "Despacito" de Luis Fonsi y Daddy Yankee, o alguna de las canciones de Pitbull (Mr. Worldwide!).

Y es que sí, el reggaeton puede que sea uno de los géneros más negados y "despreciados" por la amplia mayoría, pero, irónicamente -y los datos no mienten- es también el más escuchado. No importa que seas seguidor incondicional de The National o Queen Of The Stone Age, un buen día te levantas y, como por arte de magia -porque te autoconvences de que solo la has escuchado una vez, y de pasada, en aquella tienda de ropa-, te das cuenta de que te sabes al dedillo la letra del "Felices los 4" de Maluma, y no hay forma humana de que se te vaya de la cabeza.

¿Qué tiene el reggaeton para ser amado u odiado por todos, pero no dejar indiferente a nadie? ¿Cuál ha sido su fórmula de éxito? ¿Cuándo llegó realmente a nuestras vidas para, visto lo visto, no marcharse nunca?

La llegada del reggaeton a España
Corría el verano de 2003. Hasta entonces, había sido el pop, latino en su mayoría, el género intocable que, cada año, lideraba las listas de ventas del periodo estival. Chayanne, Chocolate Latino, David Bisbal, King África y Paulina Rubio, entre muchos otros, dieron buena cuenta de ello. Pero el reinado del pop llegaba a su fin.

Aquel verano llegó a todas las radios una canción que, sin pretensiones, y aún sin saberlo, se convertiría en la mecha que prendería la revolución de la música comercial. Se trataba del tema "Papi chulo", de la panameña Lorna, que un año antes lo había petado en Latinoamérica (cómo no, aquí seguía llegando todo con retraso). ¿Os acordáis?

"Papi chulo" supuso la popularización a escala mundial de un género que se había gestado en la clandestinidad a mediados de los 80 en Latinoamérica, y cuya fórmula se basaba en fusionar el rap con los arreglos de los beats del reggae en español. La canción alcanzó los primeros puestos de las listas de Francia -donde consiguió el número 1-, España, México, Pakistán y Turquía.

Ese mismo año, Don Omar lazó el disco "The Last Don", y ahí explotaría todo. El álbum del puertorriqueño -con colaboraciones de por un entonces no muy conocido (al menos en España) Daddy Yankee- incluía los temas "Dale Don Dale", "Dile", "Tu cuerpo me arrebata" y "Provocándome", entre otros, banda sonora indiscutible (de manera directa o indirecta) de la adolescencia de todos nosotros.

Más tarde vendrían "Gasolina" (Don Omar), "Lo que pasó, pasó" (Daddy Yankee), "Baila morena" (Héctor y Tito), "Culo" (Pitbull), "La gata" (Nicky Jam) y "Tu príncipe" (Zion y Lennox), en 2004; y "Rakatá" y "Noche de sexo" (Wisin y Yandel), "Atrévete" (Calle 13), "Rompe" (Daddy Yankee), "Ella y yo" (Don Omar y Romeo) y "Gata Gánster" (Don Omar y Daddy Yankee), en 2005.

Casi todo el reggaeton nos llegaba desde Puerto Rico y Panamá, pero en España también nos atrevimos a hacer nuestra pequeña aportación al imaginario popular. ¿El más recordado? "No te vistas que no vas", extraído del disco "Hombres con pañales", del dúo canario K-Narias, todavía en activo. Aunque ellas no fueron las pioneras.

El gaditano Miguel Sáez fue el primer artista patrio en grabar un disco entero de reggaetón. Pese a que su carrera nunca llegó a conseguir un éxito masivo (quizás a muchos ni os suene), durante algún tiempo disfrutó del reconocimiento gracias a su primer single, "Chicas locas". En 2014, lanzó su último álbum, "Miguel Saez 1.0", en el que ya hace más electro latino que otra cosa.

Reggaeton vs. electro latino
Si, grosso modo, el reggaeton no se encuentra entre los géneros que escuchas habitualmente, serás de esos que cree que todo el "chun, da, chunda, chun" hecho en Latinoamérica (o con acento latino) pertenece a esta rama musical. Error. Al reggaeton le ha pasado como al indie o, más recientemente, al trap: también se ha convertido en un cajón desastre donde cabe de todo.

¿Sabemos realmente qué es y de dónde procede? El reggaeton es una variante del raggamuffin, un subgénero del reggae, combinado con rap y toques de hip hop, aunque también se le reconoce su fusión con otros estilos musicales como la salsa o la bomba; asimismo, es identificable por su ritmo "dem bow", basado en el ritmo de la caja o tambor militar, y producción electrónica.

El pre-reggaeton aparecería en América Latina a finales de los 80, de manera clandestina y como forma de contracultura urbana adoptada por la juventud de la época. En sus orígenes, se trató de un género cuyas letras estaban medio rapeadas y contenían denuncias sociales (quién lo diría, ¿eh?), aunque tampoco faltaban letras con alto -y explícito- contenido sexual (esto ya nos suena más), muy relacionado con el baile del "perreo" (también muy lascivo y explícito).

Con estás básicas pinceladas, volvamos entonces al enunciado del epígrafe: reggaeton vs. electro latino. ¿Son lo mismo? Pues no, el electro latino y el reggaeton son dos cosas distintas. Aclaremos las diferencias:

El reggaeton, como ya se ha mencionado, surgió a finales de los 80 en Latinoamérica; en cambio el electro latino nace hacia 2010, de la mano de Juan Magan que, lejos de ser latinoamericano, resulta que es catalán.

Otra diferencia notable es su base rítmica. El reggaeton se basa en el dem bow, ritmo acuñado por Shabba Ranks en 1991, en la canción del mismo nombre; por su parte, el electro latino, más libre, con base electrónica y techno, también puede basarse en la bachata, el merengue o en mambo, entre otros muchos géneros.

La forma de contar la historia también es una diferencia. En el reggaetón puro, el de sus inicios, las letras se rapeaban, no se cantaban, como ocurre con el electro latino.

¿Te queda ya claro? Juan Magan NO hace reggaetón.

El machismo y el reggaetón

A principios de este año, saltaba la última de las grandes polémicas centradas en el machismo extremo de algunas de las letras de reggaeton. ¿La causante? La canción "4 Babies" de Maluma, que, por cierto, no es reggaeton sino trap, pero ya hemos hablado del cajón desastre en el que se ha convertido también el género.

El estribillo del tema, quizás la parte más suave de toda la canción, decía lo siguiente: "Estoy enamorado de cuatro babies. Siempre me dan lo que quiero. Chingan cuando yo les digo. Ninguna me pone pero". Tras la publicación del videoclip, se crearon plataformas y protestas en las redes para pedir la retirada del clip y el tema de todas partes.

Obviamente, esta mal clasificada canción no es la única. Por citar algunos temas que son auténticas "perlitas": "Bien puta", de Ñengo Flow: "Mami, no es que yo te quiera decir puta, pero si tú eres puta te va a gustar"; "En cuatro no se ve", de Luigi-G & Ñejo: "Está medio gordita, pero chupa chévere"; o "Contra la pared", de Jiggy Drama: "Si sigues en esa actitud voy a violarte". Ahí es nada…

¿Pero es el reggaeton un género musical necesariamente machista? "Todos los estilos de música tienen letras machistas. Por ejemplo, "Used To Love Her", de Guns and Roses", asegura Ms Nina, una de las nuevas artistas de reggaeton de nuestro país más influyentes del momento. "En cuanto a si es posible un reggaeton feminista, yo, sin querer, me di cuenta de que estaba diciendo cosas que, por normal general, eran los chicos los que las decían. Y no ha pasado nada por ser mujer y hacer lo mismo. A lo mejor eso es algo. Dar un paso más para que evolucione y el género como tal no se vea tan mal", continúa.

Le pregunto si, como mujer, ha sufrido, al igual que tantas otras artistas en la música, discriminación dentro de la industria: "No, nunca me han hecho sentir mal, aunque sí he recibido comentarios negativos en YouTube. No me afecta, me río de que me digan "puta" por estar bailando y pasándomelo bien. Creo que lentamente la sociedad está cambiando, y espero que algún día cambie todo de verdad".

Y que no solo se aplique al reggaeton. No nos quejemos únicamente de él. Levantemos la voz contra todo conato de discriminación.

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