Ron Galella/Getty Images

por qué no puedo dejar de mirar fotos de estrenos de películas de los 2000

La cuenta de Twitter Movie Premieres Unlimited explora la evolución de la cultura de las 'celebrities' a través de atuendos de las alfombras rojas de los años 90 y 2000.

por Isabella Trimboli
|
08 Abril 2019, 10:20am

Ron Galella/Getty Images

Hace unas semanas, mientras me desplazaba por Twitter, me encontré con una serie de fotografías del estreno en el Festival de cine de Sundance de El efecto mariposa en 2004. Paris Hilton estaba allí, vestida con un jersey azul marino y pantalones de pana, con un bolso blanco esponjoso con incrustaciones de diamantes de imitación metida bajo el brazo. Estaba coqueteando con su novio de entonces, Nick Carter, de Backstreet Boys, con una camiseta naranja y unos holgados pantalones vaqueros. Su pelo iba a juego con el de su novia, peinado en punta con una buena dosis de gomina. Ashton Kutcher también estaba allí con un sombrero de vaquero gigante. La alfombra roja, si se le puede llamar así, parecía estar todavía en fase de construcción, o como sugirió un usuario de Twitter, todavía era un congelador gigante. Las fotos eran incómodas, algo inquietantes, no había ni una pizca de glamour en ellas. Y yo no pude apartar la mirada ni un segundo.

Las fotografías son de la cuenta de Twitter Movies Premiere Unlimited, que relata religiosamente las imágenes de los estrenos cinematográficos más importantes de los 90 y los 2000. Dirigido por un usuario que se describe a sí mismo como un "historiador de Hollywood", la cuenta ha acumulado más de 60,000 seguidores durante el mes pasado. El relato es una gloriosa mina de oro de nostalgia sartorial; un flujo interminable de looks denim, diminutas gafas de sol, raso y montones y montones de tops transparentes. Sin duda me sorprendió su enorme catálogo de imágenes extrañas de grandes celebridades cuyos defectos (todavía no corregidos) brillaban todavía más por la implacable luz de los flashes.

Movies Premiere Unlimited es una de las innumerables cuentas que archivan digitalmente la intersección de la moda y la cultura pop de los años 90 y 00. La cuenta de Instagram Nineties Anxiety es una mezcla de fotos de paparazzi de la princesa Diana, fotos de pasarela de Thierry Mugler y capturas de pantalla del Romeo y Julieta de Baz Luhrmann. What Fran Wore, por su parte, recopila e identifica a los diseñadores que se encuentran detrás del maximalista estilo de Fran Drescher en la comedia The Nanny. Every Outfit on Sex and the City hace, como bien sugiere su nombre, un exhaustivo examen de los looks de la mítica serie acompañados de comentarios incisivos, a veces brutales, que ponen a Carrie Bradshaw en situaciones un poco embarazosas.

Esta preocupación por los años 90 y los dosmiles no es nada nuevo. La nostalgia por esta época se ha convertido en una de las características definitorias de la moda contemporánea. Tanto la moda de lujo como el fast fashion están llenas de vestidos de chokers, prendas de PVC, terciopelo y bodies con con tirantes finos. La reciente colección de chaquetas negras y faldas diminutas de Celine podría sacarse directamente del estreno de Diario de un rebelde, donde casi todo el mundo estaba vestido con un uniforme de cuero. El vestuario de la estrella del pop adolescente Billie Eilish está caracterizado por prendas oversized, camisetas con gráficos, zapatillas de deporte de plataforma y chándales; un estilo que cabría perfectamente en una alfombra roja de los dosmil.

Pero quizás lo más importante es que Movies Premiere Unlimited narra la alfombra roja de Hollywood antes de la aparición de la figura del estilista de famosos. Es obvio que muchas celebridades fueron dejadas a su suerte durante estas décadas, para bien o para mal. Un buen ejemplo es Jean Claude Van Damme con un blazer naranja quemado dos tallas más grande de lo que corresponde en el estreno de El último gran héroe; o Lindsay Lohan pasándose de la raya con el bronceado falso. O la multitud de camisetas blancas mal cortadas con frases de humor (¿Mi favorita? Agnes Bruckner con una camiseta que ponía "¡Estas son reales!" sobre el pecho en el estreno de Chicas malas).

Muchos tíos llevaban ropa informal y descuidada, como 'buckets', pantalones holgados y jerseis de gran tamaño, realmente parecían adolescentes malvados que acababan de llegar del centro comercial. Quentin Tarantino se presentó en el estreno de Beavis y Butthead recorren America con pantalones cortos de gimnasio y zapatillas converse.

Sophia Coppola, en una entrevista con W el año pasado, dijo que las alfombras rojas de Hollywood se habían convertido en un "fastidio". "... Las estrellas se visten con un uniforme elegante y genérico, una imagen tan profesionalmente ejecutada que las mujeres reales nunca podrían acercarse a un evento formal en sus vidas", dijo. Lleva razón: muchas celebrities femeninas llevan looks tan estudiados que las despojan de su propia individualidad.

Es una pena, porque hay tanta alegría en las miradas extravagantes y arriesgadas de aquellos maravillosos años... No puedo olvidar a Patricia y Rosanna Arquette en el estreno de Amor a quemarropa en 1994. Patricia llevaba un vestido color champán, cuello alto y mangas abultadas que tenía un estilo entre retro y traje espacial elegante. Rosanna, por otro lado, llevaba un chándal de terciopelo rosa polvoriento, con la barriga al aire y una cruz dorada gigante alrededor de su cuello. El conjunto de falda y camiseta sin espalda color rojo cereza de Nicole Kidman era el look perfecto para el estreno de Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick.

El placer de Movie Premiere Unlimited es ser testigo de una era en la que los famosos no tenían un control tan inmenso y preciso sobre su imagen. Sus referentes eran brillantes, no afinadas de cara al olvido. Tampoco estaban tan en deuda con marcas específicas o acuerdos de promoción. Sus elecciones de moda, dudosas o no, fueron auténticas, y no como un mero préstamo conveniente. También hay, obviamente, una sensación de satisfacción al ver a todas estas caras famosas sudorosas, descuidadas o con atuendos que no encajan bien. Ofrece la misma gratificación que experimentamos cuando los vemos recogiendo caca de perro o con pantalones de chándal sucios, un recordatorio de que la impecabilidad habitual que emiten es humo de todos modos. O como dice el viejo dicho de US Weekly: Estrellas: ¡son como nosotros!

Este artículo apareció originalmente en i-D AU.

Tagged:
Twitter
Features
Premiere
Opinion
cine
Destacados
Moda