el caso de cara delevingne: ¿puede una modelo dejar de serlo para siempre?

Tras la reciente reaparición de Cara Delevingne en la industria de la moda, reflexionamos sobre la vida de las supermodelos y su eterna vinculación con la industria que las ha lanzado a la fama.

por María Díaz del Río
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06 Abril 2016, 8:05am

Campaña Mulberry o/i'14. Fotografía Tim Walker​

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Cara Delevingne es la nueva imagen de La Collection de Paris, la última -y legendaria- propuesta de Hedi Slimane para Saint Laurent. Algo así no sería noticia si no fuese porque la joven modelo británica dijo en agosto del año pasado que abandonaba la moda para siempre con la firme intención de centrarse en su carrera como actriz. 

Su decisión nos sorprendió a todos teniendo en cuenta una carrera meteórica de la que pocas compañeras de profesión pueden presumir, habiendo desfilado y protagonizado campañas para (casi) todas las grandes firmas de moda. Sin embargo, la británica achacaba su adiós a un conflicto con su propia imagen: como confesaba en una entrevista a The Times, el mundo de la moda la había llevado a odiar su cuerpo.

A pesar de la sorprendente noticia, muchos consideraron comprensible este nuevo rumbo. Cara ya se había estrenado en el cine con la película Anna Karenina en 2012, donde interpretaba a la princesa Sorokina y competía con la mismísima Keira Knightley por el amor de Vronsky. Coincidiendo con su inesperado anuncio, en agosto regresaba a la pantalla grande con Ciudades de papel con un papel protagonista y con otros rodajes a la vista. 

Así todo parecía indicar que, efectivamente, su carrera marchaba bien por la senda de la interpretación, pero el pasado 17 de marzo volvía a irrumpir en el mundo de la moda convertida en el rostro de la nueva campaña de Chanel Eyewear. Este paso se interpretó como que su decisión podía revertirse si su amigo Karl Lagerfeld la llamaba, pero con esta última aparición en la campaña de Saint Laurent, la industria ha empezado a especular sobre su retorno.

Campaña de 'La Collection de Paris', de Saint Laurent

Entonces, ¿no era un retiro definitivo de la moda? Ante el desconcierto general, la propia Cara ha aclarado desde su cuenta de Twitter: "Nunca dije que dejaba de ser modelo", para después explicar: "sufro de depresión y he sido modelo durante un tiempo especialmente duro en el que me despreciaba a mí misma".

Quizá el pasado verano, cuando salió la noticia, malinterpretamos sus palabras y confundimos la parte con el todo, ya que quizás Cara solo se refería a abandonar los desfiles. Sin embargo, estas idas y venidas de la top británica nos llevan a analizar si una modelo puede realmente dejar de serlo teniendo en cuenta otras chicas que, tras anunciar su retirada, han vuelto a escena en numerosas veces.

Gisele Bündchen se decidía abandonar las pasarelas hace ahora justo un año, pero eso no ha significado su total ausencia de la esfera de la moda. Aunque ha bajado considerablemente el ritmo de trabajo —según se dijo en favor del cuidado de sus hijos—, la brasileña ha seguido protagonizado campañas y portadas de revistas, como la del 95 aniversario de la edición francesa de Vogue. Sin embargo, está centrada en su faceta de empresaria. 

Imagen vía @gisele

Hace tiempo que Gisele diversificó su actividad en distintos proyectos, que hacía compatibles con su trabajo como modelo y que le han reportado bastante éxito. Tiene una marca propia de sandalias y otra de cosmética natural y también lanzó una línea de joyas y de ropa interior y bikinis. Al fin y al cabo, son empresas vinculadas al entorno que mejor conoce y donde su nombre es un referente.

A la oleada de adioses de la moda, se ha unido recientemente la supermodelo de los 90 Cindy Crawford coincidiendo con la publicación de una autobiografía fotográfica publicada por la editorial Rizzoli. ¿El motivo? La edad: a sus 50 años ve difícil seguir reinventándose. 

Si bien la americana no descartaba aparecer puntualmente y así lo ha demostrado al ser retratada por Mario Testino junto a su hija, Kaia Gerber, para la portada y un reportaje, de nuevo, de la edición francesa Vogue de este mes. Además, es la imagen de la última campaña de Balmain, en la que coincide con sus compañeras Naomi Campbell y Claudia Schiffer.

Imagen vía @cindycrawford

De hecho, la top model alemana, una de las mejor pagadas en su momento, fue de las primeras en despedirse de las pasarelas. Anunció que se retiraba a finales de los 90 tras un último desfile en Milán, aunque ya entonces puntualizó que seguiría vinculada a la publicidad como imagen de alguna que otra firma de cosmética. Después de aquello, hizo algún cameo en el cine y en los últimos años ha reaparecido puntualmente en algún anuncio haciendo de sí misma.

El cine se mantiene como una de las alternativas preferidas por las modelos: una opción que han probado muchas con mayor —Milla Jovovich con una larga lista de películas a sus espaldas— o menor fortuna. Entre las nuevas generaciones, Abbey Lee está construyendo una sólida carrera como actriz. 

Desde la temporada de otoño/invierno de 2012, la australiana ha estado ausente de las pasarelas, pero no le va nada mal en su nuevo camino: el pasado año estrenó Mad Max: Fury Road y Dioses de Egipto, y este año tiene previstas otras dos películas. Sin embargo, esto no le ha impedido aparecer en la nueva campaña y multitudinaria campaña de Calvin Klein.

Fotografía Tyrone Lebon.

Cuando las modelos dicen "adiós" al mundo de la moda, en realidad lo que están es despidiéndose de las pasarelas. Algo comprensible cuando se tiene una trayectoria sólida y una carrera estable porque el ritmo frenético de las semanas de la moda resulta agotador. Las modelos enlazan sin descanso un desfile con otro y una ciudad con otra durante más de un mes con lo que eso supone: cambios de horario, jornadas maratonianas y mucho estrés. 

Una vez que alcanzan el estatus de supermodelo y la fama mundial, se pueden permitir ser selectivas con los proyectos que eligen y trabajar en exclusiva como imagen para determinadas firmas de moda o incluso de otros sectores.

Retirarse a los 22 años, como es el caso de Cara Delevingne, o a los 50 años, en el de Cindy Crawford, es posible cuando la decisión está en tus manos y se puede revertir cuando quieras. Además, se trata de un retiro no definitivo ya que vuelven a trabajar puntualmente, si es necesario engrosar la cuenta corriente, y lo mejor de todo es que son ellas mismas quienes dirigen su propia carrera. ¿No será este el sueño de toda modelo?

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Texto María Díaz del Río
Campaña Mulberry o/i'14. Fotografía Tim Walker

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