10 creativos españoles nos hablan sobre la noche que cambió sus vidas

¿Qué le ocurre a nuestra mente cuando se pone el sol?

por i-D Staff
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11 Abril 2017, 8:45am

Fotografía Adriana Roslin​

La noche es el territorio donde nos liberamos y mostramos todas nuestras caras. Gracias a eso, establecemos conexiones únicas con la ciudad, con la música, con nuestros amigos y hasta con personas que ni siquiera conocemos (aún). De la mano de #AbsolutNights, exploraremos diferentes formas de vivir la noche.

Parece que la oscuridad tiene la virtud de despertar el sexto sentido de los más creativos, por eso muchos esperan a que el sol se ponga para comenzar a vivir de verdad. A lo largo de las últimas décadas, se ha hablado mucho de la relación que guarda la noche con la inspiración de nuestros talentos, pero nosotros hemos preferido preguntarles a ellos directamente. A continuación, algunos de los miembros y colaboradores de la familia de i-D nos cuentan sus propias experiencias:

"Llevo tiempo viendo como todo el mundo utiliza luces de neón de distintos colores en videoclips y he llegado a pensar que estaba viviendo un déjà vu constante… Durante meses, critiqué el abuso de esta iluminación hasta que, un día, decidí usarlo. Estuve viviendo tres meses en Nueva York y era inevitable ver cómo se despertaban las luces de neón nada más caer la noche. Te fascinaban sí o sí.

Así que, con mi estilista, decidimos hacer la campaña de Sisyphe utilizando estas luces. Yo tenía miedo porque siempre trabajo con luz natural durante el día, pero me tiré por completo a la piscina y funcionó. Fue un chute de adrenalina bastante fuerte ver que puedo jugar con casi todo tipo de luz —natural o no— en mitad de la calle. Ahora, cuando veo videoclips con luces de neón, sigo pensando que vivo un déjà vu". — Adriana Roslin, fotógrafa

Imagen cortesía de Xavi Reyes

"Fue en Nasty Mondays durante la primera mitad de 2008 (cuando se organizaba en el Club Fellini de Barcelona). Con 19 años, descubrí una fiesta en la que todo estaba permitido. Yo venía de Mataró, una ciudad pequeña a 30 kilómetros [de Barcelona] donde me sentía un bicho raro y reprimido en muchos aspectos. Ahí empecé a escuchar los grupos que me gustaban; a conocer a gente afín a mí; a vestir como me daba la gana y a sentirme libre. Daba igual que al día siguiente tuvieras que ir a clase o al trabajo; los lunes eran "nasty mondays". Fue una época salvaje, nunca en mi vida he vuelto a bailar tanto". — Xavi Reyes, diseñador de moda

Imagen cortesía de Sophia Pega

"Al acabar la noche, me da un subidón eléctrico. Encienden las luces, apagan la música y es en ese momento en que todo el mundo camina muy despacio hacia la salida cuando me entran unas ganas terribles de dibujar. Nunca puedo hacer nada, claro, porque no voy a detener a mis amigos y a decirles: "Hey, ¡vamos a seguir la fiesta pintando!". Sin embargo, mi cabeza empieza a imaginar y estas noches de impotencia por no poder explotar se traducen, al día siguiente, en nuevas ideas, mucho más impulsivas que las que se generan en la tranquilidad.

De una noche así salieron mis primeros experimentos en gran formato: fue durante el cierre del Primavera Sound del año pasado. Recuerdo que la última canción que sonó fue Heroes de David Bowie, y que fue tremendamente emocionante. No sé muy bien cómo explicarlo, pero cuando me di cuenta de que se había hecho de día y de que yo era muy feliz entre toda esa gente, noté la necesidad de expandirme en un espacio inmenso y no parar de pintar, pintar y pintar. Obviamente, era una ida de olla después de tres días de festival, pero, unos días más tarde, compré un rollo de papel de 2x15 metros y empapelé una pared de mi salón para poder pintar muy grande y muy loco. Desde entonces, es mi vía de escape cuando necesito sentirme realizada de una forma muy inmediata". — Sophia Pega, artista

@sophiapega

Fotografía César Segarra

"Para mí, la creatividad ligada a la noche erradica en su relación con la música y la estética. La encuentro en festivales como Sónar, donde disfruto de nuevas formas de expresión en artistas que ya conocía junto con nuevos que más tarde acaban inspirando mi trabajo como fotógrafo. Por otro lado, haber retratado a personajes clave en la noche como Amanda Lepore o Sophia Lamar y haberlo hecho de día en ciudades como Nueva York o Barcelona, hacen que encuentre un contrapunto entre lo que simbolizan para muchos y lo que yo pude captar estando con ellas.

También disfruto mucho retratando a músicos; encontrando una relación entre la música y la imagen. En cuanto a la noche que cambió mi vida, no sabría quedarme solo con una, aunque seguramente sería alguna en la época de MySpace, donde no sabíamos prácticamente lo que hacíamos: jugaba a ser DJ, aspirante a fotógrafo e iba a mis primeros festivales (siempre cámara en mano). De aquellas noches, se crearon sinergias con otros creativos que más tarde se convirtieron en colaboraciones y proyectos". — César Segarra, fotógrafo

Imagen cortesía de Krizia Robustella

"Igual me he ido muy 'back in the days', pero pensando en la "noche" que cambió un poco mi vida, se me ocurre que podría ser cuando me dieron el premio a la Mejor colección femenina y masculina en la 080 Barcelona Fashion, allá por 2010. Justo me encontraba en una época un poco justa y fue un alivio y una motivación muy grande para continuar. ¿A quién no le gusta que le reconozcan su trabajo?". — Krizia Robustella, diseñadora de moda

Imagen cortesía de Pablo Sisyphe

"Esta foto es de noviembre de 2015. Cuando salgo de fiesta —además del mal sabor de boca y el sentimiento de que se te escapa la vida—, suelo chequear mis redes sociales para borrar fotos y opiniones sobre lo divino y lo humano que escribo en mi muro de Facebook. Recuerdo que, al día siguiente de hacerme esta foto, me marchaba con Adriana Roslin y los modelos Fede López y Alessandra Ching a mi barrio de Málaga a hacer la primera campaña de Sisyphe, mi marca. Una idea que surgió la semana anterior, mientras bebíamos por el centro.

Ahora, miro hacia atrás y fue un auténtico drama el invertir en una campaña fuera de Madrid, sin tener muy claro cuál iba a ser el futuro de todo esto o si la cosa iba a quedar en un juego. Además, no creo que fuese la mejor idea hacerlo de resaca. El resultado fue brutal y, a raíz de esa apuesta, tanto la marca como la relación de trabajo con Adriana solo fue hacia arriba. Básicamente, la conclusión de todo esto es que cumpláis las cosas que decís borrachos porque, o ganas, o aprendes a mantenerte callado". — Pablo Sisyphe, diseñador de moda y estilista

Fotografía Martina Matencio

"Fue una noche de verano. Recuerdo que hacía mucha calor y me fui a leer a la cama. En ese momento, vivía en Sitges con mi ex pareja (también fotógrafo). No me podía concentrar; algo estaba pasando por mi cabeza y, por mucho que leyese, no me enteraba de la lectura. Así que me levanté, me fui a fumar a la terraza y, aunque suene típico, miré las estrellas. Miré una en concreto y recordé la frase que un día me dijo mi abuela: "A las estrellas se las tiene que mirar bien para ver su brillo". Ese noche me cambió la vida". — Martina Matencio, fotógrafa

Fotografía Pablo Thecuadro

"No soy una persona que salga mucho por la noche, pero hace unos años, salí con mi novio y una buena amiga por Huesca. Era la ciudad donde empecé mis estudios de fotografía. Solo estuve un año allí porque la ciudad se me hacía pequeña y, al año siguiente, me fui a Madrid a continuar con el grado. Lo bueno que tenía [Huesca] es que todo estaba cerca y, esa noche —no recuerdo qué día de la semana era— estaba todo vacío, así que fuimos de bar en bar.

Al final, llegamos a uno en el que nos dejaban poner la música que quisiéramos, lo que resultó en Cher, Kylie Minogue, La Prohibida o Whitney Houston. Siguiendo el mood gay de la noche, empezamos a hablar sobre cuál sería nuestro nombre de travesti. Mi propuesta fue La Cuadro, porque iría precisamente hecha un cuadro y me gustaba mucho la idea de tener un nombre con artículo femenino y un sustantivo masculino (también tenía en mente la referencia a La Agrado, en Todo sobre mi madre). 

Llegamos a casa con todo el subidón del momento y me gustó tanto el nombre que intenté ponerlo hasta en mi cuenta de Twitter, pero el usuario estaba ya cogido (menos mal). Mi novio me dijo que por qué no cambiaba el artículo y me ponía @thecuadro, pero le dije que perdía toda la gracia. El caso es que, al día siguiente, seguía pensando en ese @thecuadro. Así llegué a Pablo Thecuadro y lo elegí como nombre artístico. El mundo drag me ha aportado e inspirado muchísimo. Para mi proyecto final del Grado en Fotografía, hice un reportaje en analógico sobre las noches de Madrid relacionadas con el travestismo, y este díptico (Angelita La Perversa, 2013) pertenece a esa época". — Pablo Thecuadro, artista

Imagen cortesía de Mercedes Bellido

"Más que de una noche concreta, tengo el recuerdo de varias que, en conjunto, me hicieron querer venir a vivir a Madrid. Fue cuando aún vivía en Cuenca y estaba estudiando la carrera. Muchos fines de semana, me escapaba a Madrid a ver a amigos míos y —aunque ya casi ninguno vive en Madrid— tengo el recuerdo de venir con 19 ó 20 años para salir de fiesta con ellos; tomar caipiroskas en un ático en Leganitos mientras hablábamos de cine, arte y "cotilleos" (por supuesto) y fliparlo tanto que me creía Carrie en Sexo en Nueva York (risas).

Yo creo que esas pequeñas excursiones lúdico-festivas a la capital fueron las que me incentivaron para querer mudarme a Madrid. Ahora, llevo casi 3 años viviendo en la capital y echo de menos esa sensación de estar descubriéndola. De alguna forma, la he desmitificado, pero venir aquí ha sido una decisión que, sin duda, cambió el rumbo de mi vida para mejor". — Mercedes Bellido, artista

Imagen cortesía de Loli Zazou

"Como DJ profesional, las noches parisinas Off The Hook me han marcado a varios niveles: como DJ, como productora y como programadora musical. Fue allí cuando empecé a tomarme en serio lo de "trabajar" en la noche. Hubo una noche en particular, en septiembre de 2012, donde tuve la oportunidad de co-producir con Social Club de París e invitar a Todd Terje y los amigos de Acid Washed en su momento más hot. Al convertirme en la programadora y directora artística de Off The Hook, también me programé a mi misma. Fue una fiesta inolvidable, de trabajo en equipo, de amigos y llena de energía donde todo salió perfecto tanto a nivel profesional como personal. Además, trajo mucha repercusión y contactos para los próximos años —y un novio francés durante los tres siguientes—. La fiesta y la resaca del día siguiente fueron  inolvidables". — Loli Zazou, DJ

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Texto Raquel Zas y Álvaro Dols
Fotografía principal Adriana Roslin

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