el deporte es la nueva religión

Seguramente no fuera consciente de ello, pero la primera vez que una bloguera cambió los tacones por unas zapatillas para patearse una Fashion Week estaba dando un pequeño gran para el mundo de la moda.

por i-D Team
|
05 Enero 2015, 9:05am

Síguenos en Facebook para estar al día de todas las noticias de moda y cultura joven

Lo hemos visto en todas partes en los últimos doce meses. El primero cómo no, fue Karl Lagerfeld, que en eso de verle las orejas al lobo sigue siendo el mejor entre los mejores. Si en la presentación de la colección de invierno 2015 de Chanel hizo desfilar a sus modelos en un supermercado Chanel, para las fotos de la campaña trasladó el escenario a un gimnasio. En ambos casos se encumbraban las zapatillas deportivas como indiscutible objeto de deseo de una colección entregada al lujo cómodo.

Más tarde vendría la colaboración entre Alexander Wang y H&M, generosa en neopreno, sudaderas, grandes logos y camisetas de baloncesto, y que no es sino una extensión de lo que el diseñador americano que lleva años haciendo en su propia marca. Él mismo lo dejó claro en una entrevista a The New York Times: "La ropa de gimnasio es el nuevo uniforme de la calle". No solo eso: en la misma entrevista se apunta que no solo se hace ejercicio en el gimnasio, sino que también a diario mientras cumplimos con nuestras rutinas y obligaciones. Así que, si desde que nos levantamos hasta que nos acostamos no paramos ni un momento de movernos y de sudar, ¿por qué no abogar por una ropa que esté a la altura de nuestra realidad diaria?

En otoño de 2015 se espera que Alexander Wang x H&M tenga su heredera tanto en concepto como en repercusión mediática en la primera colección que Beyoncé ha realizado para TopShop, que estará dedicada íntegramente al "athletic streetwear" y llenará las perchas de la firma británica de prendas técnicas y ropa ideada para romperse las caderas tanto en el gimnasio haciendo body bump como en la pista de baile de nuestro club favorito.

Imagen vía @dalianaharekion

No es que el deporte esté de moda: el deporte es moda y diseñadores, marcas, vendedores y el público en general se ha rendido sin contemplación durante los últimos meses al athleisure, la tendencia que coge su nombre de unir dos términos tan opuestos como "athletic" y "leisure" y que apuesta por una ropa cómoda y versátil que lo mismo te puedas poner para ir a una clase de yoga como para un evento de noche. Un término que la industria de la moda ha adoptado con desenfreno y que, según un estudio que hizo Google Ranks, fue la tercera tendencia más tecleada en el buscador en 2014 después de "Normcore" y "Health Goth".

Ya lo advirtió hace un par de meses Mark Parker, CEO de Nike, en el Women's Innovation Summit de Nueva York: "Leggings are the new denim", e incluso Net-a-Pòrter, uno de los mayores portales de venta de marcas de lujo, se ha rendido al discreto encanto del día a día y en julio inauguró "Net-à-Sporter", un nuevo canal de venta dedicado a la ropa deportiva donde se puede encontrar todo lo necesario para esquiar navegar, jugar al golf y hacer running. Ahí se puede comprar desde una camiseta básica de Nike hasta unos descansos de Marc by Marc Jacobs. Desde el retailer lo tienen claro, para ellos el sportwear puede ser "tan chic como cualquier cosa que tengas en tu armario".

Practicar deporte es más cool que nunca. Ahí está como ejemplo el éxito de la iniciativa #trainlikeanangel, inspirada en los entrenamientos que los ángeles más carismáticos de Victoria's Secret llevan haciendo durante varias temporadas en los días previos al desfile de la firma -uno de los acontecimientos mediáticos más importantes del año-, el momento del año en el que esculpen sus cuerpos a base de ejercicios gimnásticos que alternan movimientos propios del ballet, el boxeo y el fitness. De paso lucen lookazos de la línea sport de la firma que puedes comprar en menos de lo que tardas en comerte un Kinder Bueno.

Imagen vía @karliekloss

El público ya no quiere modelos con cuerpo de alien: el canon de belleza se inclina cada vez más hacia el lado de un aspecto atlético pero, sobre todo, saludable. Las curvas de Karlie Kloss, Adriana Lima y Gisele Bundchen han desbancado las líneas rectas. Pero no hay que mirar demasiado lejos, lo podemos ver a nuestro alrededor: en apenas un par de años las calles se han llenado de runners, las clases de spinning se ponen hasta los topes y entre los más valientes se ha puesto de moda el CrossFit, una disciplina de fitness durísima que empezó practicándose en garajes neoyorquinos y que ya está presente en el programa de cualquier gimnasio.

Y si el deporte es cool, vestirse como si lo practicaras es ya el acabóse. Ahí es donde el athleisure se convierte en lo que desde la industria ya han calificado como un game-changer. Se busca desterrar el barroquismo y la incomodidad intrínseca del lujo de temporadas pasadas y apostar por un armario repleto de prendas básicas que incluya tanto marcas de sportwear de toda la vida como firmas de puro lujo.

Lo suyo ya no es llevar unas plataformas imposibles a un evento, sino unas Nike Flyknit blancas. Las sudaderas de marcas como Kenzo, Givenchy o Stella McCartney (esta última una de las grandes precusoras de esta tendencia gracias a sus colaboraciones con Adidas) se combinan con leggings y prendas técnicas. Menos es más, y si es cómodo y da la imagen de una vida entregada al ejercicio -pero, eso sí, llevada de forma despreocupada- mejor que mejor.

Imagen vía @kenzo

En España, por una vez, podemos decir que alguien se adelantó a la tendencia. La diseñadora barcelonesa Krizia Robustella, la gran importadora de la moda chandalera a nuestro país, define sus diseños como sport deluxe y lleva años haciendo colecciones que unen comodidad y tendencia, deporte y moda callejera. Sin ir más lejos, su última colección de invierno, The Hot Snow Patrol, es un homenaje a la ropa de ski pero con un giro colorista y desenfadado. No es la única. Otras firmas como Patty Abrahamsson y Shoop (que podríamos definir como las Hood by Air patrias) también llevan varias temporadas experimentando y desdibujando el límite entre prendas deportivas y moda de calle.

Propuestas made in Spain más que atractivas para subirse al carro de un boom que no tiene visos de desaparecer a corto plazo. De hecho, no solo las firmas de lujo apuestan por el deporte; multinacionales low cost como Oysho, Bershka y H&M ya tienen su respectivas líneas exclusivamente deportivas, que planean potenciar  a lo largo de los próximos mese. 2015 va a ser el año en el que todos pongamos un poco de deporte en nuestra vida... aunque solo sea en nuestros armarios. 

Fotografía César Segarra

Recomendados


Texto Estela Cebrián

Tagged:
athleisure
Μόδα
sportswear
victoria's secret