si yo fuera alexa chung

Inauguramos sección en la que nos ponemos en la piel de una celebrity, una it girl, un it boy -o sea, alguien famoso- para fantasear con un armario y una agenda de eventos que difícilmente estarán a nuestro alcance, o al menos del mío. La utilidad de...

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nov. 17 2014, 11:05am

Alexa Chung ha sido una de las protagonistas indiscutibles de la moda del último lustro precisamente por su estilo. Gustará o no, será más o menos predecible, pero es el suyo y cambiarlo un ápice sería como corregirle el diastema a Léa Seydoux: le quitaría toda la magia. No entraremos, pues, a ponerle ortodoncia al vestidor de quien debería ilustrar la entrada de "it girl" en toda enciclopedia universal, pero sí osaremos imaginar cómo podría ser una versión suya españolizada. No una chica con DNI manchego, catalán o gallego e idéntico rollo londinense, sino una activa creadora de tendencias que incorporara elementos inconfundiblemente nuestros a un estilo global y actual.

¿Cómo sería una "chica eso" ibérica que en lugar de llevar Glastonbury al papel cuché se prodigara por los muchos festivales veraniegos que salpican nuestra despampanante (y mucho más seca) geografía? ¿Cómo sería un photocall digno del Primavera Sound, del FIB o del Arenal Sound? ¿Cómo serían las páginas estivales del Cuore si las famosas locales fueran realmente nuestras trendsetters? ¿Si para empezar acudieran a este tipo de festivales?

En el caso de Glastonbury -finales de junio, suroeste de Inglaterra- existe un elemento inherente a la cita: las botas de agua Hunter. Probablemente primero fueron ellas y luego el festival: quizá había excedente y era emergencia nacional el darles salida… O será que las regalan con el pase VIP. El caso es que pocos son los personajes conocidos que los paparazzi captan sin sus Hunter. Hace un par de meses veíamos las fotos de la última edición y, en ellas, a Alexa luciendo dos modelos diferentes: unas de caña alta y otras tipo botín, mucho más monas estas últimas, por ser más "ahora" y dejar ver más kilómetros de sus inconfundibles piernitas. ¿Su mejor look? Un mini-mono plateado de Max Mara con jersey gris de cachemir a la cintura y un clásico Barbour verde caza. Es decir, 90's + casual chic + This is England.

¿Se puede ser más British? El mensaje de sus estilismos es claro: "Soy inglesa, aquí llueve, el suelo se embarra y voy preparada para ello, que tonta no soy, aunque no por eso descuido mis modales y mi lustrosa indumentaria. Porque, ¿os he dicho que soy inglesa?"

Los complementos impermeables son al festival de Glastonbury lo que los flecos al Coachella. Las famosas fieles al macro-evento desértico parecen obsesionadas con homenajear a la California de los últimos 60 que albergó el estallido hippie y su desenfreno juvenil. Estilo navajo, botas cowboy, flores, estampados psicodélicos y, por supuesto, flecos y bikinis forman parte del imaginario Coachella, en el que paradójicamente la piel expuesta supera a la tela en las fotos de street style.

En California tienen piel bronceada y pachuli deluxe. En Inglaterra, lluvia y compostura. Si asistir a un festival con estilo es hacer gala de la idiosincrasia de su ubicación geográfica, ¿qué sería lo propio de aquí?

Alexa, como icono de elegancia que se adapta a cada situación, tendría que ponerse algo folklórico a la par que chic. Sin duda complementos creados localmente, como unas alpargatas o las maravillosas sandalias Pla, una suerte de Birkenstock en versión "arte povera" diseñadas en Mallorca aunque elaboradas parcialmente en Bangladesh con certificado de Comercio Justo.

Si yo fuera Alexa podría marcarme el mismo mono de Max Mara, pero sustituiría las Hunter por las sandalias. Otra alternativa para conseguir el mismo contraste cyber-rural sería combinar una falda midi de tiro alto y bajos deshilachados, en color crudo o en negro, con unas menorquinas metalizadas. Un crop top a juego encima y lista. El Barbour me sobraría porque tanto no refresca (al menos en verano; en El Primavera Sound sí me hubiera llevado el jerseycito de cachemir…). Pero a 35 grados, Alexa, aquí nos bastaría con un chal.

Y aunque la Chung apenas ha cambiado de peinado desde 2006 -flequillo desdibujado y melena sobre los hombros-, si yo fuera ella, aquí optaría por un recogido más fresco y práctico, sobre todo si fuera de camping. Desconozco los gustos de la británica en materia de alojamiento, pero yo, si fuera ella, desde luego preferiría hotel. O apartamento AirBNB. O, mejor aún, un yate. De hecho, si fuera Alexa y tuviera su presumible solvencia, me pasaría el verano recorriendo desde el mar nuestras costas e islas, no dejando cala virgen, terraza sin explorar, ni festival con buen cartel por conocer. ¿Qué mejor manera de sacar partido a esas piernitas "it" que bronceándolas en el sueño de veraneo que es (que somos) el Sur?

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Texto Paloma Sevilla
Fotografía Guy Aroch para Superga p/v'12