Imagen vía Instagram

pero, ¿por qué todo el mundo lleva gafas de sol pequeñas?

Una investigación en profundidad sobre la decoración facial más de moda este año.

por Nellie Eden; traducido por Eva Cañada
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21 Febrero 2018, 8:34am

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Kim Kardashian, Bella Hadid, todo el reparto de Matrix y tu madre de vacaciones a finales de los 90/principios de los 2000. ¿Qué tienen todos ellos en común? Pues ropa que desearías tener y el accesorio definitivo para 2018: gafas de sol diminutas, minúsculas, que apenas están ahí y solo te cubren la retina.

Allá en el reino encantado de la moda, a la industria le ha picado el gusanillo de la celebración del cambio de milenio y está revisitando las tendencias de finales de los 90 y principios de los 2000 con mucha fuerza. Pero antes de que empieces a buscar ropa de Kookaï en eBay y a reconsiderar volver a enfundarte tus pantalones pirata, es importante que sepas que solo merece la pena desenterrar lo "mejor" de la década y que las gafas de sol microscópicas están ahora indiscutiblemente al frente.

La génesis cultural de reducir el tamaño de los artilugios oftalmológicos hasta la mínima expresión dentro de los círculos de las celebrities se remonta ―como la mayoría de las tendencias, para ser sinceros― a Las Kardashian, y a un episodio en particular que se emitió este mes de enero, en el que Kim dio por finalizada su afinidad por las gafas de sol grandes. “Kanye me envió un mail larguísimo diciendo 'Ya no puedes llevar gafas grandes. Ahora todo gira en torno a las gafas de sol diminutas'", reflexionó. “Me envió como millones de fotos de los 90 con gafas de sol minúsculas como estas". Eso es, "como millones". No es mi intención ser demasiado Diet Prada, pero antes de que Kim hubiera repasado sus "millones" de referencias de gafas de los 90, hubo por supuesto un desfile del Balenciaga de Demna para la temporada primavera/verano 2017 en el que las gafas de sol estilo Matrix fueron protagonistas y todo internet sufrió un desmayo. Lo siento, Kim, pero a su vez Louis Vuitton, Miu Miu y todo el resto siguieron sus pasos.

Es importante indicar que el diseñador neoyorquino de culto Adam Selman y sus gafas de sol Lolita ―aunque no son tan diminutas como las que estamos viendo ahora en el extremo de algunas narices muy importantes― fueron el resultado de una colaboración con la marca de monturas Le Spec y llevan vendiéndose una temporada tras otra desde el verano de 2017 (básicamente hace siglos, según el calendario de la moda). Las gafas de sol Lolita, que han agraciado los rostros de Rihanna o Zoe Kravitz, mostraron un marcado alejamiento de las gafas tamaño novia de futbolista que hemos visto una y otra vez. El último clavo del ataúd de esta tendencia llegó cuando la sensación de internet e icono millennial de estilo, Jazelle Zanaughtti, más conocida como @uglyworldwide, llevó estas de Christianah Jones en su vídeo Be Good Be Kind, Be 2018 para su sitio web el año pasado. “Quiero unas gafas más pequeñas que estas", sentenció. "Diminutas, como un hilo, pero de colores diferentes y quizá para llevar varias gafas a la vez”.

Así que ya has tirado a la basura tus gafas de sol gigantescas estilo Gemelas Olsen y ya estás listo para comprar tus propias monturas minúsculas estilo Morfeo. El objetivo del juego es interpretar a una especie de espía asesino convertido en fashionista. Las gafas deben revelar las cejas al completo (no entremos ahora en el debate de las cejas pobladas contra las cejas minúsculas de los 90, ¿de acuerdo?) y preferiblemente tanta parte del globo ocular como sea posible. Como no ofrecen protección alguna frente a los rayos del sol, son perfectas para aquellas situaciones en las que no haya luz: clubes nocturnos, la oficina, el cine, Gran Bretaña... Cuanto menos prácticas y más feas sean, mejor. Pero, ¿dónde podemos encontrarlas?

El nombre que todo el mundo tiene en la boca y en los ojos ahora mismo es el diseñador georgiano George Keburia: Gigi, Bella, Solange... Todas ellas están cubriendo sus córneas con sus diminutas lentes. Puede que dé la sensación de que no se ajustan a tu cara (son realmente extrañas), pero ahí está totalmente la clave. Son una mezcla de futurismo y moda, el cruce de caminos entre la alta tecnología y la alta costura. Son tan penosas, que son geniales. ¿Quieres tener el aspecto de un alienígena sexy? Pues ya lo tienes. Si tu rollo es menos mono del espacio y más bruja sexy, entonces la diseñadora australiana Poppy Lissman ya debería estar en tu radar. “Empecé a diseñar el primer estilo más delgado aproximadamente por estas fechas el año pasado, y el primer par (las Le Skinny) llegó al mercado en mayo de 2017", dice Poppy. "En realidad las pusimos a la venta bajo pedido previo el mes anterior y todo ese stock se agotó antes de que llegaran al mercado. Puede que no sean súper prácticas, pero desde luego quedan muy bien en las fotos. La gente ahora sin duda está comprando más estilos que muestran tendencias izquierdistas", admite.

Sabemos que esas gafas de sol diminutas y minúsculas de topos amarillos son muy poco prácticas y que a veces carecen de protección contra los rayos UVA. Pero, ¿son algo más que una moda pasajera? Echemos un vistazo a la importante simbología que contiene salir del aeropuerto de Heathrow o del de Los Ángeles con un par de descomunales gafas de sol que repelen los flashes de indeseados paparazzi: tu privacidad y tu dignidad quedan intactas, el hedonismo de la noche pasada queda oculto tras unas lentes ahumadas. Las gafas microscópicas de 2018 son libres. Son descaradas. Aceptan sin remilgos las ojeras y las bolsas, las cejas decoloradas, la excentricidad. Exponen el rostro de quien las lleva, sea quien sea y esté donde esté. Son pura estética, perfectas para nuestra época tan saturada de imágenes. No hay duda de que Kim sabía todo esto cuando reemplazó sus Edna Mode por una decoración facial más diminuta. Como dijo el poeta, rapero y diseñador de moda Kanye West en un tuit ahora eliminado: "Tengo que vestir a Kim todos los días para que no me haga pasar vergüenza”.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK