'the oa': la nueva y mágica serie de netflix que está creando adicción

Hablamos con la co-creadora de The OA, Brit Marling, sobre crear la serie de Netflix más novedosa, emocionante y rompedora de todo el año.

por Colin Crummy
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27 Diciembre 2016, 7:39am

The OA es el tipo de serie del que resulta difícil hablar sin desvelar gran parte del argumento. Una serie en la que incluso desvelar lo que significan la O y la A del título The OA ya es revelar mucho. Una serie que, incluso en su llegada a Netflix, totalmente completa, sigue siendo una sorpresa semejante al lanzamiento de un disco de Beyoncé.

Esta serie de ocho partes, producto de la mente de la estrella Brit Marling y el co-director Zal Batmanglij, se ha estrenado igual que pretende continuar: superando todas las expectativas. The OA empieza con un misterio que no hace más que volverse más profundo. Prairie ―interpretada por Marling― es una joven invidente que desaparece de su hogar en una zona residencial durante muchos años. Un día regresa pero se niega a contar a su familia, a los medios o al FBI dónde ha estado ni por qué. Ni tampoco cómo es que ha recuperado la vista.

En lugar de ello, en ese gris barrio residencial al que Prairie ha regresado, reúne a cuatro chicos adolecentes y a su maestro de escuela para una misión que solo tendrá sentido una vez que ella les haya narrado su historia. A la luz de las velas, en una casa abandonada, empieza a contarles su fantástica historia. Y es ahí cuando The OA estalla con toda su fuerza, tocando temas como el cautiverio, las experiencias cercanas a la muerte, los viajes en el tiempo, el Sueño Norteamericano y el mito de la masculinidad. Es una forma muy valiente de narrar la historia: Marling y Batmanglij rompen las reglas de tal manera que incluso hace que la forma en que aparecen los créditos de la serie sea totalmente emocionante.

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Esta pareja no son ajenos al territorio de lo asombroso. Batmanglij dirigió a Marling en su éxito en Sundance, Sound of My Voice, un misterio de bajo presupuesto que oscila entre varios géneros, desde lo espiritual a la ciencia-ficción. Este antecedente ayuda a explicar la ruptura de reglas y la naturaleza cambiante que da forma a de The OA. Marling y Batmanglij vieron este thriller como una película de ocho horas más que como una serie de TV e invirtieron tres años en desarrollar la idea.

"Para nosotros era realmente importante, ya que íbamos a hacer una película de ocho horas para la que habíamos pasado años creando un rico y sólido mundo y una mitología, que esa mitología significara algo", explica Marling. "Pasamos tres años escribiendo, porque teníamos que saberlo todo acerca de hacia dónde se dirigirían los acontecimientos".

Esa sensación de que al menos alguien sabe hacia dónde se dirige The OA resulta tranquilizadora para cualquiera que se haya sentido estafado por la escuela de "inventemos sobre la marcha" de series anteriores de elevado perfil como Perdidos. The OA puede resultar mareante conforme el argumento va dando giros inesperados, así que es bueno saber que los misterios tienen respuesta. "Pasamos varios años creando la historia. No fue solo la primera escena", continúa Marling. "Creamos el guión con años de antelación, debíamos tener claro cómo sería el final desde el principio".

La serie también tiene que caminar por otra cuerda floja: la alternancia entre el mundo hiperrealista en el que Prairie encuadra su historia y el realismo lo fi de la Norteamérica suburbana a la que ha regresado. Para realizar su investigación, Marling y Batmanglij viajaron a colegios del Medio Oeste para capturar la esencia de las experiencias contemporáneas en la escuela secundaria. Lo que encontraron da forma a la segunda capa de narración de The OA: las experiencias de los cuatro chicos y su profesor que escuchan la historia de Prairie.

Tampoco es casual que sea un grupo de chicos, incluyendo a un adolescente transgénero, los que se vean arrastrados hacia la historia de Prairie. "Una de las diferencias más profundas con respecto a mi propia experiencia en el instituto fue la sensación de sorda desesperación que vimos entre todos ellos, pero especialmente entre los chicos jóvenes", explica Marling acerca del tiempo que pasó con adolescentes. "Da la sensación de que ha habido una expansión de la definición de lo que significa ser mujer, pero no ha habido un movimiento similar hacia la comprensión del espacio que ocupan estos chicos jóvenes. Parece que estén dando bandazos en términos de lo que significa ser un hombre, concepto que, si no otra cosa, cada vez es menos amplio".

Pero The OA sí es enormemente amplio: se desarrolla como si fuéramos pasando sus páginas, disparándose repentinamente hacia direcciones inesperadas. Sin duda se le tildará de Stranger Things adulto, pero podría compararse más a un libro, la muy diseccionada novela escrita en 2015 por Hanya Yanagihara A Little Life, que realiza un truco similar de historia fantástica (a veces de forma exasperante) como metáfora de la vida real. Esa cualidad hiperrealista, que pude resultar divisoria, también es a fin de cuentas el punto más fuerte de The OA. Es una serie que se esfuerza por encontrar otras formas de vivir en las crudas realidades del mundo real en la misma medida que trata de contar historias sobre un mundo imaginario. Un mundo que el creador de The OA considera necesario. "Necesito con fuerza ver cómo sobrevive el mundo de ese modo", explica Marling, "para sobrevivir a la brutalidad de estar vivo. Tengo que intercambiar lo mundano por lo mágico". Al final de un largo y duro 2016, es posible que The OA lo consiga.

The OA está ya disponible en streaming en Netflix

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Texto Colin Crummy

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