este libro examina la relación entre un fotógrafo y su modelo fetiche

'The Book of Igor' documenta una relación platónica de 18 meses de duración llena de optimismo e idealismo entre el estilista, fotógrafo y colaborador de i-D William Baker y Igor, un chico de 20 años en la antesala de la edad adulta.

por i-D Staff
|
20 Diciembre 2016, 8:59am

La relación entre artista y musa lleva mucho tiempo dando forma a nuestro panorama cultural: Gabriel Rossetti y Elizabeth Siddal; Andy Warhol y Edie Sedgwick; Alexander McQueen e Isabella Blow... The Book of Igor parte de este principio, el de la fructífera inspiración creativa, pero lo lleva un paso más allá. William Baker encontró a Igor vía Instagram y este fortuito encuentro online marcó el tono de la ferviente relación que se establecería después. 

Con tan solo 20 años de edad, Igor ya nació inmerso en el mundo de Internet y William trata de deconstruir esa fascinación por la auto-documentación a través de su lente, mientras captura simultáneamente la esencia optimista de la juventud. Aparte de esto, el libro también explora la interesante dinámica establecida entre un hombre hetero joven y un hombre gay más mayor. El resultado es una mirada tierna y entrañable hacia las relaciones no tradicionales; una mirada que toca el alma pero nunca se llega a definir mediante la sexualidad y el desconocimiento. Hablamos con William sobre la visión que marcó el camino de su libro y sobre qué aprendió durante el proceso.

¿Qué tenía Igor para que llamara tu atención?
Cuando empecé a usar Instagram, un amigo me dijo que tenía que ver a este chico, Igor. Entré en su perfil y me sentí intrigado por lo provocativas y conscientes que eran las imágenes que colgaba de sí mismo. Tenían cierta preparación, pero a la vez eran naturales. Lo que más me impactó fue cómo un muchacho hetero ofrecía esas imágenes de sí mismo al mundo ―jugando a videojuegos, medio desnudo en boxers holgados o en calzoncillos― que resultaban tan homoeróticas.

Supongo que encarnaba el aspecto estético de lo que me gusta mirar y lo que adoro en las fotografías de otros artistas: desde la cruda y urgente sexualidad hetero callejera de Larry Clark hasta la estética de fantasía más tradicionalmente masculina de Bruce Weber, pasando por la obra más peligrosa y oscuramente centrada en la homosexualidad de Slava Mogutin. Las fotografías de Igor eran totalmente descaradas y honestas; no eran en absoluto glamurosas.

¿Qué te motivó para crear todo un libro dedicado a Igor?
Igor me inspiró profundamente; tan sencillo como eso. Y realmente fue un acto muy deliberado: fue como "vamos a conocernos y a documentarlo en un libro". Obviamente, todo giraba en torno a Igor, pero también en torno a lo que él representaba: juventud, belleza, inocencia, sueños por cumplir, amor no correspondido... 

Solía bromear diciendo que él era mi crisis de los cuarenta andante, pero me sentí profundamente atraído por este chico lleno de yuxtaposiciones: inocente pero totalmente consciente de sí mismo y de su físico; súper engreído y lleno de autoconfianza pero con una dulzura y un sentido de la tristeza completamente abrumadores. Este chico quería ser un "tipo duro", como diría él, pero en lugar de ello yo solo veía un muchacho perdido. Cuanto más nos íbamos conociendo, mayores eran mis ganas de fotografiarle.

¿Cómo evolucionó vuestra relación a lo largo de 18 meses?
Fue todo bastante intenso desde el principio, pero conforme nos fuimos conociendo, la relación atravesó un montón de fases diferentes que se convirtieron en parte de la historia que cuenta el libro. A veces daba la sensación de que éramos novios —aunque él es hetero— y otras veces que éramos mejores amigos. Yo cuidaba de él, pero él también cuidaba de mí. Todas las etiquetas y roles que eran válidos en un momento determinado se invertían al minuto siguiente.

¿En qué medida os sentíais cómodos en presencia del otro? Especialmente durante las sesiones de fotos más íntimas.
Igor y yo pertenecemos a realidades completamente diferentes. A veces parecía que fuéramos de planetas diferentes, pero nunca existió "incomodidad" entre nosotros. Él era una musa totalmente dispuesta a colaborar. Ambos nos sentíamos cómodos en presencia el otro; de lo contrario, habría resultado muy difícil que funcionara el libro. Igor tiene mucha confianza en sí mismo, no es precisamente tímido. Al menos no en la superficie. Le encanta hacer de modelo y que le fotografíen, pero de forma totalmente deliberada decidí no incluir ningún desnudo porque no quería que el libro reflejara una lujuria homosexual demasiado obvia.

¿Hay alguna imagen hacia la que sientas una conexión especial?
Me siento conectado con todas ellas, por eso la edición fue tan difícil y me llevó tanto tiempo. Cada una de las imágenes estaba cargada de recuerdos y mostraba algo sobre él que quería incluir, pero no quería que se mostrara un sentimentalismo erróneo. Lo que deseaba en realidad era tratar de capturar un sentimiento —ya fuera suyo como mío— y una historia. Sin embargo, también me encantan los selfies que se hizo Igor, porque me recuerdan cómo es llegar a conocer a alguien y la sensación tan loca que eso provoca. Cómo un nombre en tu teléfono te hace sentir como loco y lo loco que te sientes cuando ese nombre no aparece. Realmente deseo que la gente vea eso en el libro. Me siento muy honrado y afortunado de haberle conocido y estoy increíblemente orgulloso del libro. Quería hacer algo realmente personal.

¿Hubo una atmósfera y un estado anímico diferentes cuando fotografiaste en Fire Island en comparación con Ilford?
Él siempre se sintió como un animal enjaulado en Ilford: atrapado, ahogado. Tenía ese impulso y esa ilusión de querer ser famoso, ir a Estados Unidos y triunfar. Yo pensaba: "¿Qué cojones significa eso?", pero si procedes de un lugar donde no tienes prácticamente nada, supongo que Los Ángeles y Nuva York son un imán para esos sueños de éxito. ¡El gran "Sueño Americano"! 

Yo en realidad nunca lo tuve; solo quería ser una estrella del pop y llevar maquillaje, pero todo a lo que él aspira, todo lo que escucha y todo lo que observa es norteamericano, así que no es ninguna sorpresa que quiera ir ahí. Sin embargo, me encantan las fotos en el parque de Ilford, cerca de la casa de Igor, en las que su hermana pequeña está dando de comer a los patos. La luz aquel día era absolutamente perfecta para capturar la desolación de los barrios periféricos y la sensación de estar atrapado ahí.

El libro da en cierto modo la sensación de crear un debate sobre las redes sociales y el modo en que documentamos nuestras vidas en ellas, especialmente en las páginas del final, dedicadas a los selfies de Igor. ¿Era esa parte de tu visión?
Realmente deseaba poder mostrar cómo le veo yo y cómo se ve él a sí mismo, y también dejar que la gente viera cómo quería él que yo le viera. Las páginas finales están dedicadas a las imágenes que me envió, contrastadas con las fotos que yo le hice y que llenan el resto del libro. Creo que estas fotos de sí mismo le muestran mucho más como un objeto que las que yo le tomé.

La competitividad constante que hay en las redes sociales para ser más sexy y más visible y para mostrar más piel a una edad cada vez más temprana es algo obviamente peligroso, pero lo que me parece más peligroso de todo es la pérdida de la intimidad real, de la comunicación real, del modo en que las almas entran en contacto y se interrelacionan provocando emociones profundas y el conocimiento de uno mismo.

¿Qué esperas que saque la gente de The Book of Igor?
Espero que lo vean como el viaje de una relación. Y también espero que lo vean como la documentación de alguien que está creciendo. Y que nunca dejamos de crecer. Que el tiempo que pasas en la antesala de la edad adulta es un momento tremendamente especial. Quiero que la gente vea la melancolía que inunda esa etapa de la vida, el final de la adolescencia, la llegada a los veinte años, cuando tu corazón está lleno de sueños y ambición y se abre ante ti un futuro de infinitas posibilidades. Eso es lo que quería, volver a sentir esa esperanza una vez más.

Puedes conseguir 'The Book of Igor' aquí.

Tagged:
the book of igor