¿por qué no se habla sobre los peligros del sida?

La asociación ACT UP logró llevar a la conciencia pública la cuestión del VIH en los años ochenta y cambiar la política de gobierno. Ahora, sus miembros recuerdan al grupo de activistas y explican por qué la lucha conta la enfermedad sigue siendo igual...

por Tom Rasmussen
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19 Noviembre 2015, 8:45am

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Hoy en día ya nadie habla del VIH y si alguien lo hace, es en referencia a la gran expansión que hubo en los años ochenta, sobre cómo es algo que tiene ver con los gays y sobre cómo sigue siendo un gran problema en África en estos momentos. Pero esas ideas están muy lejos de reflejar la realidad.

Desde su brote el SIDA ha matado a 39 millones de personas en todo el mundo. Hoy en día, 35 millones de personas viven con el virus. Las tasas de infección están aumentando a una velocidad récord en todo el mundo. Sin embargo, no se trata de una estadística limitada a los países del sur, puesto que los nuevos diagnósticos en el Reino Unido han alcanzado su punto más alto cada año durante los últimos tres años. Así pues, ¿por qué no se habla más sobre ello?

Imagen vía @esteveperez89

La AIDS Coalition to Unleash Power, más conocida como ACT UP, se formó originalmente en Nueva York en 1987 para responder a esta pregunta. Descrito como "el último movimiento social con éxito en los Estados Unidos" por la reconocida activista Sarah Schulman, el grupo activista internacional de acción directa finalmente logró su objetivo: sensibilizar al público y obligar al gobierno a proporcionar atención médica a todos los que estaban muriendo de enfermedades relacionadas con el SIDA. No obstante, la ACT UP no se ha quedado anclada en el pasado y se está volviendo a activar por todo el mundo.

Miembros del pasado y del presente de ACT UP de todo el planeta ofrecieron su voz para ayudar a reflejar el espíritu de las reuniones de entonces y ahora, dar a conocer la situación internacional y la diversidad de los grupos que reunió la organización.

Jeremy Goldstein, secretario de ACT UP en Melbourne, recuerda el espíritu de las reuniones durante la crisis: "Recuerdo la ira, el miedo, la incertidumbre y la liberación que encontramos en la pista de baile. En aquellos días, nuestras fiestas eran actos de desafío en la cara de la muerte. Bailar era un acto político. Queríamos sobrevivir".

Trinidad y Tobago registró la segunda incidencia de muerte por VIH más alta en los años ochenta. Jason Jones, fundador del proyecto I am One, habla sobre cómo su comunidad fue diezmada: "Perdí más de 300 amigos por la falta de educación y por el hecho de ser un lugar muy pequeño, fue algo petrificante. ACT UP en Nueva York fue la primera organización que nos movilizó de verdad y nos dio una voz. En Trinidad es ilegal ser homosexual y hay una correlación entre las tasas de infección por VIH y la criminalización de los homosexuales".

Neneh Cherry en The Positive Issue [nº 100, enero de 1992].

Andria Efthimiou-Mordaunt tenía una adicción a drogas inyectables y perdió a su marido en los primeros años de la crisis. Dice que aprendió mucho, pero a un gran precio: "Acababa de salir de rehabilitación por mi adicción a las drogas (y el 13% de esa comunidad de 50 ya habíamos dado positivo en el test del VIH). Sabía algunas cosas, como que claramente no era solo una enfermedad de homosexuales, y me movilicé. Mientras estaba en ese centro de rehabilitación vi cómo se trataba mal a la gente. Pensaba: 'No puedes seguir como si nada, estas personas están enfermas'".

También añade: "Un investigador me llevó a una reunión de ACT UP en Nueva York. Había un tipo, Alan, que salió al frente y dijo: "Soy un alcohólico excepcional en proceso de recuperación". Me hizo sentir bien por un momento. 'No soy una drogadicta sucia y mentirosa, soy excepcional', pensé. Esto es lo que me llevé de ACT UP al final. El VIH te obliga a mirar más allá de todo estigma y a ver al individuo".

No obstante, las reglas del juego han cambiado desde la primera vez que se formó ACT UP. Faith Taylor, organizador actual de ACT UP, nos habla de los motivos que le hacen permanecer activo en el año 2015: "El SIDA es un punto fundamental que aúna diferentes luchas. Engloba la raza, la sexualidad y el género, que son estigmas particulares vinculados a la enfermedad. Ahora, en 2015, existe un enorme potencial para que los grupos marginados se unan en la ira y formen una voz poderosa contra esa ortodoxia. En las reuniones de hoy, siempre hay un énfasis explícito en la transparencia y la sensibilidad acerca del cuerpo, que es algo que no está presente en otros grupos".

Dan Glass es la persona que decidió volver a activar ACT UP en Londres. Sintió la inspiración para hablar debido a la grave situación que todavía afecta al grupo. "Cuando me diagnosticaron hace casi diez años era un ignorante, no sabía nada al respecto. Con el tiempo, empecé a ser más abierto con el tema, lo político se volvió personal, y desde que descubrí ACT UP todo ha cambiado. Tenemos mucho que agradecerle a los activistas originales de ACT UP y mucho que aprender de ellos; si no fuera por ellos yo no estaría aquí. ACT UP convirtió el dolor en amor, y un amor con fuerza es el máximo poder", confiesa.

Ahora vivimos en un momento crucial. En Occidente, el VIH ya no es una sentencia de muerte, pero el estigma hacia los seropositivos impide que la gente busque tratamiento, que conozcan su estado o que vivan seguros. La situación mundial es mucho más preocupante. Aunque ya han pasado 34 años desde el primer brote de VIH en Estados Unidos, el silencio todavía equivale a la muerte y es el diálogo y la acción lo que equivale al progreso. Hazte las pruebas y únete a la lucha.

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Texto Tom Rasmussen
Imagen Keith Haring

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