Nicole Richie es la 'celebrity' más satírica del mundo

A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Nicole Richie es capaz de parodiar el mundo que la dio a luz mientras sigue participando en las mismas construcciones que está ridiculizando.

por Alim Kheraj
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15 Abril 2020, 11:58am

The Simple Life

Nicole Richie es una estrella del trap ahora. Con el apodo de Nikki Fre$h, Nicole quiere convertirse en el primer "icono del trap consciente" del mundo. Si te preguntas qué diablos es eso, bueno, en palabras de Nikki Fre$h, el trap consciente es “música para todos. Maestros, rabinos, Virgos... Pero principalmente para madres y gays". Como artista del trap, Nikki Fre$h quiere animarnos a salvar a las abejas. Ella quiere inspirarnos con un estilo de vida limpio, con una voz fresca en el mundo del bienestar. Y a través de su música, ella quiere salvar el planeta.

Esta es Nicole Richie; que ha pasado de ser diseñadora de moda, estrella de la telerealidad, actriz y madre a una leyenda del rap en proceso que se está documentando en un nuevo programa de la plataforma de streaming Quibi. Con una serie de pequeños episodios, la peculiaridad de Quibi es que todos sus vídeos duran menos de 10 minutos. Nicole, con la ayuda de su asistente de confianza gay Jared Goldstein, relanzará su carrera, se reunirá con expertos en bienestar y realizará estudios de mercado para crear el merchandising ideal y, por supuesto, compartir clips de sus vídeos musicales para canciones como "Parent Trap", "Bee's Tea" y "Get Ugly 4 Tha Veggies", siendo esta última una oda a las frutas y verduras deformes desechadas por los seres humanos.

Después de haber visto los primeros tres episodios, puedo decir de todo corazón que el programa es genial. Obviamente es completamente satírico, pero es muy gracioso, con la cantidad justa de irreverencia y absurdo. Filmado en un estilo de falso documental, el programa va a caballo entre la sitcom y la "realidad sin guión", dejándote a ti, el espectador, descubrir la diferencia entre lo que es real y lo que es ficcionado. Para aquellos que han seguido a Nicole durante las últimas dos décadas, sabrán que este ha sido siempre su estilo. De hecho, desde el momento en que apareció con su entonces mejor amiga Paris Hilton en el icónico reality show The Simple Life, ha sido difícil saber qué parte de su vida era una coña y cuál era real. Presentada inicialmente como una mocosa más de Hollywood con un título, la popularidad del reality llevó a Nicole a los titulares de las revistas del corazón, encuadrándola rápidamente como otra niña rica privilegiada que tropieza en Los Ángeles con un pequeño perro. La historia de Nicole, sin embargo, no corresponde al típico cliché de hija de Hollywood con derecho a tener su propio programa.

A los tres años, se mudó con Lionel Richie y su esposa Brenda, amigos de sus padres biológicos que, en ese momento, sentían que no podían permitirse el lujo de mantener a su hija. Fue adoptada por la familia Richie cuando tenía nueve años, un idilio que se derrumbó después de que Lionel tuviese una aventura que acabó en divorcio público. Los padres de Nicole compensaron el sufrimiento colmándola de todo tipo de lujos. "Su forma de hacerme feliz era decir que sí a todo lo que quería", dijo en 2006, y añadió: "No creo que fuese bueno que una niña tan pequeña tuviese tanta libertad".

Meses antes de que The Simple Life debutara en televisión, Nicole fue arrestada por conducir con el carnet caducado y fue ingresada por segunda vez en un centro de rehabilitación por su adicción a la heroína. Ella admitió que estaba fuera de control. “Pensé que me estaba librando de todo, cuando la realidad fui arrestado tres veces y tuve cinco accidentes de coche. Dos fueron siniestro total”, dijo. Tienes una idea de esta terquedad viendo esas primeras temporadas de The Simple Life. Fue todo un caos, Paris y Nicole cumplieron con su reputación de chicas superficiales e irrespetuosas, ajenas a los grandes problemas económicos y culturales de la sociedad estadounidense. Esas dos primeras temporadas también fueron tan reales como un reality show pueda ser. "Al principio, ni siquiera se nos permitía tener teléfonos", dijo a Vice en 2017. "Me aislaron del mundo. No creo que ese programa pudiese existir ahora por esa razón, pero ese era el punto. El concepto de dejar tu vida por completo no es una broma. Fue una época completamente diferente".

Después de que Nicole completase su segundo período de rehabilitación, The Simple Life se había convertido en un fenómeno de la cultura pop. Las apuestas en la tercera temporada aumentaron. Cuando un reality show, y, lo que es más importante, sus estrellas, se vuelven populares, todos vuelven más conscientes de sí mismos, y el espectáculo se inclinó hacia la teatralidad y la estupidez. Sin embargo, haber pasado por esa experiencia parece haberle dado a Nicole un agudo sentido del humor y una conciencia de sí misma de la que carecía su coprotagonista. A medida que avanzaba el programa, se hizo evidente que ella estaba de broma. Como le dijo a Vice, "Mi vida simplemente fue en una dirección completamente diferente".

Esto se manifestó en la próxima aventura televisiva de Nicole, Candidly Nicole. Al igual que su programa actual, Cándida Nicole mezcló la realidad y la televisión con guiones para crear algo similar a un programa de estilo de vida, pero con más morbo. El concepto era bastante simple: Nicole exploraría varios campos, como las citas online, ir a terapia y aprender a ser una buena jefa. Más que The Simple Life, demostró que Nicole tenía la capacidad de satirizar el mundo que la engendró mientras participaba simultáneamente en las mismas construcciones que ridiculizaba.

Si estuviese protagonizado por otra personalidad de la televisión, el programa probablemente carecería de impulso o humor, convirtiéndose en otro vehículo para vender un estilo de vida aspiracional. En otras palabras, ella habría sido una YouTuber. Pero Candidly Nicole era graciosa. Tomando el personaje privilegiado, mimado y famoso que había cultivado mientras protagonizaba The Simple Life, Nicole creó una versión aún más monstruosa de sí misma para jugar con ella. Como le dijo a Vanity Fair, la Nicole de Candidly Nicole es una "versión" alcohólica de ella".

El programa destacó los absurdos de las celebrities, Hollywood y las prioridades cambiantes de la cultura occidental de clase media y alta. En un episodio, se reunió con una influencer "desempleada" (años antes de que se convirtiera en una carrera profesional) para un día de relajación junto a la piscina, solo para aprender cuánto esfuerzo cuesta reflejar una vida de placeres y hacerse una selfie perfecta. "Estoy trabajando más ahora", dice Nicole, "que en Candidly Nicole".

También se burla de la exposición de la virtud por parte de los famosos y el empeño que tienen ahora por envolverse en causas políticas y sociales. En un episodio, visita una granja de pollos dirigida por dos granjeros homosexuales para mostrar cuán orgánica y liberal puede ser. Mientras tanto, en otro episodio un grupo de personas LGBT + la ayudan a luchar contra una invasión de criaturas del bosque, burlándose de la idea de la "gaytrificación", al tiempo que destaca cómo las celebrities usan las causas para promover sus propias agendas. Ella muestra todas y cada una de las sátiras con una sincronización cómica casi perfecta.

Desde los primeros tres episodios de Nikki Fre$h, está claro que Nicole está burlándose de los cambios ridículos en las carrera de ciertos personajes famosos y la mercantilización de los movimientos sociopolíticos que estos explotan. Nuevamente interpreta una versión de sí misma, solo que esta vez es menos oscura, pero aún obtusa y ajena. Resulta incluso incómoda, ya que ella y su asistente se acercan a los compradores en un supermercado para hablar sobre los productos ridículos que pretende vender como estilo de vida. Hay observaciones sobre la raza (su asistente no se da cuenta de que Nicole es de raza mixta) y el gran nivel de dinero que la industria del entretenimiento emplea en proyectos con famosos totalmente banales.

Sin embargo, lo mejor de todo es el hecho de que la personalidad pública que Nicole ha creado para sí misma a lo largo de los años todavía te hace preguntarte: ¿es ella así de verdad? Después de The Simple Life, tanto Nicole como Paris han estado atrapadas para siempre como esas jóvenes de veinte años inconscientes, desagradables y, dependiendo de a quién le preguntes, totalmente molestas. Paris nunca ha renunciado realmente a esa etiqueta. De hecho, gran parte de la marca de Paris todavía consiste en inclinarse por el personaje tonto con voz de bebé con una obsesión por el rosa y un sentimiento republicano subyacente. Nicole, por otro lado, ha deconstruido a la persona de The Simple Life solo para volver a resucitarla en una versión Frankenstein de la estrella de Hollywood. Actuando como arma y armadura, la usa para satirizar y parodiar la cultura que la creó. Lo que quizás sea único es que nada de eso funcionaría si la propia Nicole no formase parte, de alguna manera, a ese estilo de vida. Públicamente, su vida ha sido condicionada por diferentes celebrities, desde su padre hasta su propia carrera en los medios. El ingenio reside en la confusión entre lo real y lo irreal. Depende de ti averiguar cuál es cuál.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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