Solar Eclipse free party, Hungary 1999 

La fotógrafa que capturó meticulosamente la escena rave ilegal de los 90

El nuevo libro de Seana Gavin, 'Spiraled', reúne 10 años de imágenes. En la cúspide del renacimiento de la escena, no podría llegar en un momento más adecuado.

por Ryan White
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30 Junio 2020, 11:03am

Solar Eclipse free party, Hungary 1999 

Según los expertos en clubes, el Reino Unido está en camino de experimentar un "verano de delirio" no muy diferente al de hace 30 años. Tras meses de aburrimiento por el confinamiento y a raíz de la falta de clubes nocturnos, fiestas en casas y festivales, ha dado lugar a un fuerte aumento en la popularidad de las fiestas improvisadas en almacenes, aparcamientos y campos.

La artista Seana Gavin sabe un par de cosas sobre estas fiestas. En los años 90, viajó con sound systems, incluida la Tribu Espiral, un legendario colectivo de nómadas que albergaban raves ilegales con su sistema de sonido móvil; primero en Londres, luego, cuando el gobierno comenzó a legislar contra ellos, a través de todo el continente. Su nuevo libro, Spiraled, publicado por IDEA, muestra la vida de un "Spiral Baby" a través de sus meticulosas fotografías y diarios.

Todo comenzó alrededor de 1993, un poco después del "Segundo verano del amor", año en el que Seana y sus amigas vivían el final de una década de política conservadora. Las protestas contra la policía y el gobierno surgían en los parques y calles de Londres, y la atmósfera de Gran Bretaña para los jóvenes, al parecer, no era muy diferente a la actual. De hecho, la primera entrada del diario de Seana en el libro, que describe una protesta que se convirtió en violencia policial, podría haber tenido lugar ayer. "La policía antidisturbios a caballo nos persiguió por el centro de Londres", escribe Seana. "La mayoría de las personas solo intentaban llegar a casa, pero todas las estaciones de metro estaban cerradas, por lo que todos deambulaban perdidos a pie tratando de descubrir su camino".

En abril, al comienzo de la cuarentena, hablamos con Seana sobre la creación de Spiraled y su vigencia en 2020. Poco sabíamos que esto se volvería aún más premonitorio en estos días.

Seana, Mariannenplatz site, Berlin 1996
Seana, Mariannenplatz site, Berín 1996

Hay algunos paralelismos reales entre el comienzo de Spiraled y el momento actual. Hay muchos disturbios y mucha confrontación hacia el gobierno y la policía. Me pregunto cómo viviste esos tiempos, en la época de la Ley de Justicia Penal y Orden Público de 1994, y cómo se compara eso con el presente.
Por aquel entonces todavía estaba en la escuela, pero todos los que conocía, todos mis amigos vivían en casas okupa y tenían una vida alternativa. Todos estaban muy comprometidos políticamente. La Ley de Justicia Criminal, realmente nos iba a afectar porque querían poner todas estas reglas para hacer ilegal cualquier evento sin licencia. Incluso el derecho a protestar físicamente también fue cuestionado. En la marcha de la Ley de Justicia Criminal sobre la que escribí en el libro, donde lamentablemente fui atacada por la policía, había miles y miles de personas de todo tipo. Todas las generaciones se concentraron, no solo los anarquistas. Fue algo por lo que mucha gente se enfureció.

Si hablamos de la vida antes de la pandemia, parecía que había muchos paralelismos con todo lo que sucedía en la Rebelión de la Extinción y, de hecho, para mí, fue la primera vez desde los años 90, donde vi que los jóvenes se estaban volviendo comprometidos políticamente Supongo que es un ciclo natural. En los años 60 fue la era del amor libre, y luego los punks en los 80. Pero después de los 90, parecía que se había quedado un poco parada la cosa. Parecía que muchos jóvenes parecían estar más centrados en la fama y había una gran cantidad de reality shows.

En el prólogo del libro, mencionas que tuviste una educación bastante liberal que te permitió explorar estas escenas y fiestas con más facilidad que a otros jóvenes. ¿Crees que, mirando hacia atrás, estabas completamente lista y preparado para esto?
Tuve padres creativos y bastante políticos. Viví en el norte del estado de Nueva York y en Woodstock, que, además de la historia del festival en 69, también fue un verdadero imán para la vida alternativa. Creo que eso me dejó huella. Me moví mucho cuando era niña, de ida y vuelta entre Estados Unidos e Inglaterra. Supongo que cuando regresé a Londres sentí que probablemente nunca encajé en los cánones de la sociedad masiva. Mi madre era muy proeducativa, así que ingresé en una buena escuela secundaria, obtuve una beca, pero nunca sentí que me relacionaba con esas personas, así que cuando comencé a asistir a las raves y esas fiestas, sentí que había encontrado mi lugar. Era más natural para mí, la mayoría de las personas también buscaban una perspectiva alternativa de la vida y rechazaban los convencionalismos. Mi educación fue el detonante de todo eso.

Cosmo, Narbonne ‘Beachnival’, France 2000
Cosmo, Narbonne ‘Beachnival’, France 2000

Entonces, te convertiste en una Spiral Baby.
Sí, tenía 15 y 16 años. Era menor de edad. Tenía otros amigos alrededor de esa edad, pero realmente mucha gente era bastante mayor, así que supongo que siempre se me consideró un bebé. Bautizaron así a las personas como yo que realmente se metieron en la escena y asumieron todo el espíritu: afeitarse todo el pelo, vestir de negro... La otra frase era, cuando alguien realmente se metía en eso, decían "Oh, ha sido espiralizado". Como iba a estas fiestas todos los fines de semana, religiosamente, mi vida comenzó a girar en torno a eso.

Entré en escena en 1993, un año después de la fiesta de Castlemorton que resultó en un caso judicial y hostigamiento por parte de las autoridades y que llevó a la Tribu Espiral a abandonar el país. Pero cuando todavía estaban en Londres, los conocí a todos y cuando se fueron a viajar por Europa y muchos de los sound systems se unieron a ellos, pasé largos períodos de tiempo viajando en las caravanas de mis amigos. A veces era todo el verano o solo en Año Nuevo porque todavía estaba en la escuela. Luego entré en la escuela de arte, y tuve que tratar de terminar la carrera mientras mantenía ese tipo de vida.

Hay partes de los escritos del diario que se leen como el verano de fantasía de un adolescente. Una cita que decía algo así como “Estuve en Berlín durante tres semanas. Acabo de entrar en el estilo de vida de Berlín". Suena idílico, pero, ¿hay aspectos más difíciles en esta vida y en esta escena que tal vez no sea tan fácil de documentar en este libro?
No lo veo todo a través de lentes color de rosa. Hay partes del diario que no hubiera querido incluir en el libro. Fue una escena muy hardcore. La gente era muy hardcore. Pero también había un verdadero sentido de comunidad y familia, y esa es una de las cosas que saqué de él y lo que tenía de especial. Durante esos períodos de tiempo, a pesar de que estaba cerca de mi familia en Londres, traté de asegurarme de llamarlos una vez cada dos semanas para decirles que todavía estaba viva, las personas con las que estaba eran como mi segunda familia. Pasé veranos enteros con un par de cientos de libras. Los estirabas pero todos contribuiríamos, todos compartirían todo y todos nos cuidábamos mutuamente. Finalmente salí de esa escena después de 10 años por la pérdida de un amigo. Cuando saqué estas fotos para mi exposición en París, esa fue la primera vez que realmente revisé todo este material después de muchos años y fue la primera vez que compartí esas fotos con el público.

Ben and Sky, Exodus rave, Luton 1999
Ben y Sky, Exodus rave, Luton 1999

Supongo que nunca podría haber sabido en ese momento que se convertirían en documentos tan valiosos de un momento y un lugar muy específicos.
No, realmente no lo valoré. En ese momento era solo mi vida normal, esos eran mis amigos y a eso estaba acostumbrada. Fue solo a medida que pasaron los años que me di cuenta de su valor documental.

Las personas que se convierten en estos documentadores clave de escenas y subculturas dicen que la cámara nunca tuvo la misma resonancia por aquel entonces como ahora. Que la gente era mucho menos consciente de ello y mucho menos consciente de cómo debían comportarse frente a una cámara. ¿Te parece que, al mirar estas imágenes, la gente era mucho más espontánea que ahora?
Definitivamente. Esa era la época previa a los smart phones. Así que había mucha menos gente haciendo fotos de fiesta. Cuando retrataba a la gente, nadie posaba, era muy natural. Para mí, tan pronto como la cultura de las selfies se convirtió en algo importante, en realidad fue cuando dejé de coger una cámara de fiesta.

2000/2001 New Year’s party, Badalona, Spain

Entrevisté a Linda Sterling el año pasado y dijo que "la revuelta y la rebelión tienen que suceder, pero hoy parece haber un impulso colectivo de compartir todo en segundos". Me imagino que estás de acuerdo con ese sentimiento y eso es en parte por lo que dejaste de hacer fotos.
Sí, es verdad, creo que ahora hay una mentalidad muy diferente, especialmente con Instagram. Quiero decir que sería una hipócrita si dijera que no uso Instagram porque me he vuelto un poco adicta. Pero creo que en realidad te impide estar presente y disfrutar del momento. ¡Crear una publicación para Instagram realmente requiere un poco de reflexión! Creo que eso es lo mejor de Berghain, es el único lugar en el que he estado en los últimos años donde confiscan tu teléfono cuando entras, por lo que significa que lo estás experimentando por completo.

Creo que la última entrada de tu diario en el libro dice: "Regresamos a Londres con la sensación de que iba a ser un año increíble. Sentí mucha energía y emoción por lo que el futuro tenía reservado para mí". Me pregunto qué vino después.
Es un poco triste en realidad. Recuerdo que hicimos una fiesta de Nochevieja increíble cerca de Barcelona y todos estábamos muy emocionados y, desafortunadamente, cuando regresé a Londres, un par de meses después murió mi amigo, al que está dedicado el libro. Entonces para mí ese fue el final. Es gracioso, de alguna manera parece como la víspera de Año Nuevo de 2020, que fue algo enorme. Pensamos: "Oh, vaya, es 2020, es un número redondo, suena muy futurista" y me lo pasé genial pensando que iba a ser un año increíble. Luego, dos meses después, el mundo se volvió loco y una pandemia se expande por todo el mundo. Sí, por desgracia, ese año no fue lo que esperaba cuando escribí esa entrada en el diario.

Puedes conseguir 'Spiraled' de Seana Gavin en IDEA.

New Year’s Day morning light, abondoned factory near Rome 2002
Día de Año Nuevo, en una fábrica abandonada cerca de Roma, 2002
Party in a quarry, near Brighton 2000
Fiesta cerca de Brighton, 2000
Tomahawk party, France 1999
Tomahawk party, Francia 1999
Tomahawk party, France 1999
Legs, Kekate sound system, Czech Tek 1999
Picnic break from A to B, Germany 2000
Picnic, Alemania, 2000

Créditos


Todas las imágenes cortesía de Seana Gavin y IDEA

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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