© Angelo Pennetta

nana komatsu es la última superestrella recién salida de japón

De la pasarela a la gran pantalla, Nana Komatsu es más fuerte de lo que aparenta.

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oct. 9 2017, 9:48pm

© Angelo Pennetta

Además de una reproducción en escala de la Torre Eiffel, el desfile de Alta Costura de Chanel otoño/invierno 2017, llevado a cabo en un Grand Palais, iluminado por el sol, fue memorable gracias a la aparición sorpresa de la alcaldesa de París Anne Hidalgo, para presentar a Karl Lagerfeld el mayor honor de la ciudad: la medalla del Grand Vermeil.

Observando en la multitud, como una invitada personal de Karl, estaba Nana Komatsu. Una visitante frecuente de la Semana de la Moda de París, pero primeriza en la Alta Costura, la normalmente inescrutable Nana todavía seguía emocionada el día después. Siempre había querido ver un show de Alta Costura de cerca!" sonrió.

Es difícil imaginar que esta fue su primera vez. Nana comenzó a modelar a la edad de 12 años, y pronto comenzó a adornar las portadas de las revistas de moda de Japón. Modelar es una entrada común al cine japonés, pero sólo unos cuantos lo consiguen. Aún menos logran llegar a la escena internacional, pero Nana estaba decidida desde el día uno. "Solía descartar todo con mi manager, desde que tenía 12 años", recuerda. "Yo manejaba mi propio horario, y escribía mis propias fechas en mi calendario". Nana era tan dedicada, que a menudo hacía el viaje de cuatro horas a Tokio para trabajar, desde su casa bajo la sombra del Monte Fuji. Justo cuando su carrera como modelo estaba despegando, se le dio la oportunidad de entrar al mundo de la actuación con una invitación para audicionar para la nueva película del director Tetsuya Nakashima.

Nana admite que no habla mucho y siente que su personalidad podría adaptarse mejor a la vida como modelo. "Realmente no estaba interesada en ser actriz", confiesa. "La primera audición que hice fue para The World of Kanako -mucha gente cerca de mí me dijo que tenía que haber una razón por la que me pidieron audicionar para una de las películas de Tetsuya Nakashima, así que pensé en darle una oportunidad".

The World of Kanako tiene a Nana interpretando a Kanako, la hija secuestrada de un ex-policía alcohólico. La película de 2015 es una pieza deslumbrante, mezclando un ambiente Lynchiano con un entusiasmo por la violencia al estilo de Tarantino. Pero entre un reparto de estrellas, Nana se robó el espectáculo. Kanako aparece al principio angelical –una colegiala estérilmente dulce. Pero a medida que se desarrolla el drama, descubrimos que detrás de esta fachada se encuentra una femme fatale devastadoramente perversa, con una inclinación por el sexo, las drogas, y la destrucción. El hecho de que The World of Kanako fuera el debut actoral de Nana hace que su habilidad para interpretar las difíciles dualidades de este fascinante terror adolescente sea aún más impresionante.

Tetsuya Nakashima había estado batallando por encontrar a la persona adecuada para interpretar el papel, probando a un sinnúmero de actrices, pero después de conocer a Nana supo que había encontrado a su protagonista; fue Nana quien tuvo sus dudas. "Fue una lucha", admite. "Me sentí como, '¿Cómo se supone que voy a reír si no me estoy divirtiendo? Y, '¿Cómo puedo enfadarme si no estoy realmente enojado?' Fui elegida para el papel, pero todo era tan nuevo para mí... fue muy difícil". Sólo una vez que las cámaras comenzaron a rodar sus dudas originales comenzaron a desvanecerse. "Decidí que sólo quería reírme y divertirme con el personaje. Ella es muy enérgica y llena de vida, así que en realidad era mejor no pensarlo demasiado. Me dejé llevar. El director me ayudó también. realmente resultó ser muy divertido".

Tras su impresionante debut, la popularidad de Nana se disparó. En la impactante y ultra violenta Destruction Babies, el debut mainstream de la cineasta independiente japonesa Tetsuya Mariko, ella extendió estas habilidades con el papel de una chica de club de cabaret que se ve envuelta con el protagonista de la película, interpretado por Yuya Yagira. Después le siguió una aparición en Drowning Love de Yuki Yamato, la adaptación de un manga de George Asakura, en el que interpreta a una modelo secuestrada por un fanático loco.

Nana ha acumulado un impresionante currículum en los últimos años, ganando premios por sus papeles tanto en películas más tradicionales como en ofertas independientes. Además de la actuación, ha continuado su ascenso en el mundo del modelaje, ya sea adornando la portada de i-D Japan, hasta protagonizar editoriales para Vogue Japan. Para Nana, ambas ocupaciones se tratan acerca del arte de la expresión. "Ya sea tu peinado, las cosas que estás sosteniendo, o tu ropa, tu apariencia dice algo acerca de ti como persona", dice. "Trabajar en el modelaje te da una especie de sentido intuitivo de cómo expresarte, en ese sentido comparte mucho con la actuación".

Sin embargo, lo que más decisivamente ha establecido la posición de Komatsu en el escenario mundial, es su papel en el drama religioso Silence de Martin Scorsese. Era una perspectiva desalentadora para la entonces chica de 20 años de edad el trabajar con el maestro. Existía también la barrera del idioma, así como los enfoques fundamentalmente diferentes entre cineastas japoneses y estadounidenses y sus equipos. "Había momentos en que, incluso después de ir al rodaje, pasando por todo el proceso de maquillaje y todo, finalmente decidieron que no podían filmar ese día después de todo", recuerda Nana. En la industria cinematográfica japonesa, que opera con presupuestos ajustados e incluso horarios más ajustados, tal situación sería inimaginable. Pero Komatsu se enfrentó al desafío: "No hay motivo para enojarse, sólo tienes que aceptarlo, esa es la mentalidad que tenía en mente". ¿Qué le pareció a Nana el trabajar con Scorsese? "Siempre está sonriendo, y nunca se enoja, incluso si cree que necesita mejorar algo en el set, sigue lleno de elogios, como, '¡Eso fue fantástico, vamos a intentarlo una vez más!' Él hace que parezca totalmente normal hacer 40 tomas", Nana se ríe. "Como actor, el hecho de que nunca se sabe qué partes va a utilizar -o lo que la forma 'correcta' de hacerlo es– es realmente interesante".

Independientemente de las circunstancias en las que pueda encontrarse en el set, Nana tenía una enorme determinación. "Pude ser que no siempre lo aparente, pero en realidad soy extremadamente decidida", insiste. "Creo que es porque siempre tomo un enfoque muy serio a lo que estoy haciendo". Una cosa es segura: hay que mantener la vista en esta decidida chica de 21 años.

Créditos


Texto Kazumi Asamura Hayashi

Fotografía Angelo Pennetta
Estilismo Emilie Kareh

Peinado David Harborow de Streeters. Maquillaje Nami Yashida de Bryant Arists. Asistencia de fotografía Jack Day. Asistente de estilismo Fiona Hicks.

Nana usa toda la ropa Chanel Alta Costura otoño/invierno 2017.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.