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haz la moda y no la guerra

Top models enfundadas en prendas de lujo portando pancartas con mensajes a favor de la igualdad de la mujer para interpretar una manifestación en las calles de París. La imagen más reproducida del último desfile de Chanel ha soliviantado a muchas...

por i-D Team
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06 Octubre 2014, 8:15am

Algunos restarán importancia al presunto mensaje reivindicativo aduciendo que se trata sólo de una representación para la pasarela. Sin duda están en lo cierto, si tenemos en cuenta que el escenario callejero de la protesta era sólo un montaje dentro del Grand Palais de París, auténtica y ultraortodoxa sede del desfile, y que los mensajes a favor de los derechos de la mujer ideados por Karl Lagerfeld para su puesta en escena -"make fashion not war"- incurrían sin pudor en la más rampante frivolidad.

Precisamente esa es la fatídica cuestión: la incapacidad (cuando no el desinterés) de la industria de la moda para producir mensajes políticos consistentes, específicos y relevantes en tiempos convulsos. Y sus reiterados y paradójicos intentos por subirse al vistoso carro de la rebeldía sin otra intención que convertir en bolsos los adoquines de mayo del 68.

La reciente invasión terrestre de la franja de Gaza por parte del ejército israelí volvía a escenificar este verano ese campo minado que la actualidad más controvertida representa para las personalidades de la moda y para las celebridades en general. Mientras Penélope Cruz y Javier Bardem salían escaldados de su manifiesto contra el impacto de la intervención israelí sobre la población civil de Cisjordania, la top Bar Refaeli apoyaba con toda naturalidad al ejército de su país desde su cuenta de Instagram, convirtiendo sus mensajes de novia de la patria en jugosa noticia para periódicos sensacionalistas.

Pocas opiniones más al respecto se escucharon en la hoguera de las vanidades. ¿Podíamos esperar un lúcido comentario sobre la situación a cargo de Natalie Portman, una israelí licenciada en Yale cuya personalidad siempre ha trascendido los paseos por la alfombra roja? La actriz fue la primera en despreciar el arrebato etílico antisemita que hizo caer en desgracia a John Galliano cuando ella era imagen de Dior y él su problemático director creativo. ¿Escuchamos en aquella ocasión pronunciamientos de diseñadores judíos de la relevancia de Marc Jacobs, Zac Posen o Diane von Furstenberg?

Parece evidente que quienes juegan en la primera división del fashion system se cuidan mucho de emitir opiniones políticas. Y hacen bien: al fin y al cabo, los negocios no entienden ni quieren entender de ideologías. Tomar partido frontalmente sin miedo a las consecuencias es un privilegio reservado a outsiders con pedigrí. Como la incombustible Vivienne Westwood, apoyando la independencia de Escocia pese a su nacionalidad inglesa en la última fashion week londinense. O como el inquieto Gareth Pugh, dirigiendo un proyecto visual en la web SHOWstudio para responder a las reiteradas violaciones de derechos civiles en Rusia. Ejemplos subversivos en los márgenes del sistema que siguen la estela de Hussein Chalayan, Jeremy Scott o la insigne Rei Kawakubo, todos ellos portavoces en algún momento de radicales comentarios políticos a través de sus colecciones.

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Texto Emilio Calzada
Fotografía Juergen Teller