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los festivales de cine que descubren las mejores películas

En tiempos de amor y 'streaming' los festivales de cine siguen cotizando al alza. Contenedores culturales y culturetas donde todo es posible: desde el descubrimiento de una joya indómita del séptimo arte, hasta dormirnos -con fase REM incluida- en el...

por Nico Grijalba
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01 Abril 2015, 11:00am

Fotograma de 'Bestias del sur salvaje'

El bueno de Buñuel no recoge la Palma de Oro de Cannes cuando Viridiana asombra al mundo. Gol para Franco y sus secuaces. Lola Flores, escopeta en mano, gana al tiro al pichón en el Festival de San Sebastián del año 54. Las fotos de entonces revelan a una sonriente y furtiva Lola levantando el premio y paralizando de esta manera las proyecciones del día. 

Embriagados de no sé qué locura, el matrimonio formado por Jean-Luc Godard y Anna Karina se llevan sendos premios en el Festival de Berlín por Une femme est une femme. Aronofsky, antes de inundarnos con su catastrófico Noé, se las ingenia en el Festival de Sundance para hacer una pirueta mental con el número Pi. Un señor con cara de ratón alucinado llamado Goebbels se pasea por la Mostra de Venecia para cantar las glorias de Olimpiada, un documental de Leni Riefenstahl que dicho sea de paso es tan perfecto como siniestro…

Y el catálogo de anécdotas puede ser inabarcable. No hay país que se precie que no tenga al menos un evento cinematográfico de este calibre para lucir palmito, patear alfombras rojas -o del color que se le antoje al patrocinador-, y alumbrar nuevas películas y nuevos directores. Hasta en la ciudad de Uagadugú existe un festival, por si te lo preguntabas; pero nosotros nos vamos a quedar con algunos que todavía siguen aportando a la industria del cine valor artístico, chascarrillos deluxe y sobre todo mucho business.

Festival de Venecia
La Mostra de Venecia celebrará el próximo mes de septiembre su 72 edición. O sea, que cuando este evento cinematográfico echó a andar, Sofia Scicolone Villani, más conocida como Sophia Loren, ya remoloneaba por la taberna de su madre en Nápoles. Aunque hoy en día se entrega el León de Oro como máxima distinción, hasta 1942 el ganador se llevaba la Copa Mussolini. El bruto de Benito, por cierto, como todo dictador que se precie, también amaba el cine. 

En los años 50, a Venecia le dio por el cine japonés, encumbrando a Kurosawa con ese cuento de samuráis perfecto que es Rashōmon. Luego vendrían otros premiados de relumbrón como Rosselini, Resnais, Antonioni, Varda, Yimou o Ang Lee. Hasta la mismísima Madonna presentó una de sus inefables películas en la Mostra, escapando luego -suponemos- por el canal de atrás. ¡Ah!, Javier Bardem tiene dos Copas Volpi (premio a la mejor interpretación), y en 2008 el crítico Carlos Boyero se "largaba" de la proyección de Shirin, de Kiarostami, provocando revuelo entre los directores más chic.

W.E, de Madonna

Festival de Cannes
Tan sólo porque Carlos Berlanga compusiera esa maravilla llamada A Cannes merecería que este festival estuviese implantado en la tierra. Si en Valladolid entregamos la Espiga de Oro, todo muy Delibes, en Cannes, que son más finos, entregan una bonita y grácil Palma de Oro. El primero en conseguir este galardón fue Cecil B. DeMille, ese señor todoterreno que inventó Hollywood. Luego hubo que esperar a que la Segunda Guerra Mundial echase el telón, el telón de acero, para que los franceses volvieran a respirar cine. En los años 50 - esplendor y mucha histeria-, pasaron por allí estrellas como Alain Delon, Romy Schneider, Simone Signoret o Kirk Douglas, entre otros. El festival con más charmant del mundo no sólo exhibe películas sino que promueve la cultura cinematográfica, y difunde cortometrajes y mediometrajes. La que fuera presidenta del Jurado en 1973, la actriz Ingrid Bergman, es este año (en la edición número 68) protagonista absoluta del cartel. Y sí, este festival siempre está bien para presentar película y lucir tipito: "Cannes siempre supone un estímulo para ponerse a dieta", Pedro Almodóvar dixit.

El Festival de Cannes 2015 homenajea a Ingrid Bergman

Festival de Málaga
El de Málaga no está entre los festivales de categoría A ni falta que le hace. Quién lo probó lo sabe. Es un festival la mar de divertido. Y además uno de los pocos escaparates para nuestra industria. Las inmediaciones del Teatro Cervantes se convierten en un hervidero de canis, señoronas e instagramers para ver a sus estrellas de televisión favoritas. La luz de la ciudad y el buen rollo que destilan sus gentes, aparte del pescaíto frito y los espetos que ya pueblan sus playas en abril, son un perfecto acompañamiento para todas las actividades que programa este festival. Isabel Coixet es homenajeada este año y nosotros morimos de ganas por verla brindar con vino dulce en las bodegas de El Pimpi.

Fotograma de 'Hablar', seleccionada en la sección oficial del Festival de Málaga 2015. 

Festival de Sundance
En la ciudad de Park City, allá donde Cristo no perdió nada, se celebra desde 1978 el Festival de Cine de Sundance. Aunque con muchas apreciaciones de por medio, se supone que Sundance es el festival indie por excelencia, alejado entonces de los fastos y gastos hollywoodienses. Sin embargo, su padre espiritual no es un yogui aficionado al super-8 que pasase por allí, sino el mismísimo Robert Redford. Con todas las contradicciones que le queramos buscar, lo importante es que un buen puñado de películas notables ya se han quedado habitando en nuestra memoria: Bestias del sur salvaje, Sexo, mentiras y cintas de vídeo, Fresa y chocolate, Estación central, Donnie Darko

Fotograma de 'Bestias del Sur Salvaje'

Festival de Berlín
La Berlinale es uno de los festivales más madrugadores del año; normalmente se celebra en febrero. Su enseña es un Oso de Oro al que dan ganas, la verdad, de abrazar. Por celebrarse en una ciudad repleta de cicatrices, la Berlinale siempre ha sentido una especial atracción por las películas-denuncia o con matiz político. Seis son los filmes españoles que han obtenido el preciado galardón, entre ellas la magnífica Deprisa, deprisa, de Carlos Saura, donde un grupo de quinquis pasan la vida al ritmo musical de Los Chunguitos. Últimamente el Festival de Berlín ha vuelto sus ojos hacia el cine latinoamericano, lo que supone un fabuloso encuentro entre la cultura de las currywurst y el pisco sour. Destrucción de muros y mucho cine. 

Fotograma del film 'Deprisa, deprisa' de Carlos Saura

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Texto Nico Grijalba