10 cosas que aprendimos hablando con blondey mccoy

Nos reunimos con el skater favorito de Palace en los últimos días de su exposición debut 'Us and Chem', mientras platica con el curador de arte Hans Ulrich Obrist sobre salud mental, redes sociales y abuelitas que confunden a sus nietos con otros niños.

por Georgie Wright; traducido por Laura Castro
|
01 Septiembre 2017, 5:28pm

El skater y diseñador de streetwear Blondey McCoy acaba de sumar otro éxito a su larga lista de logros. Con su exposición debut Us and Chem, el multifacético personaje cambia los trucos con patineta y el diseño por los muros de una galería. "Esta exposición es mi primera pieza artística creada sin una intención inicial relacionada con la ropa".

Nos reunimos con él y Hans Ulrich Obrist —director artístico de Serpentine Gallery en Londres— mientras platicaban sobre salud mental, redes sociales y las epifanías desencadenadas por la exposición.

A Blondey no le importa cuando es tu cumpleaños...
"Acabo de mandar al diablo a [Facebook] por completo porque seguía avisándome una y otra vez la fecha de cumpleaños de todos mis contactos, y a mí simplemente no me importa".

No sólo patina por patinar
"Hay algunos skaters... muy creativos que hacen otras cosas a parte de patinar, y esa es la razón por la que me encanta el skating, más de lo que me podría encantar cualquier otro deporte. Porque te da mucha libertad para hacer exactamente lo que quieres hacer".

Fotografía Wolfgang Tillmans

Le gustan las cosas ordinarias...
"Realmente me gusta tomar objetos pequeños y darles otra dimensión. Esos objetos cotidianos que ves veinte veces al día, pero que realmente nunca observas con el detenimiento que merecen".

Su exposición explora la razón por la que salimos de la cama por la mañana...
"Yo tomaba antidepresivos y estabilizadores emocionales, lo que se convirtió en un completo desastre para mí, porque empecé a abusar de ellos. Luego, cuando los dejé, empecé a pasar mucho tiempo en casa con las cortinas cerradas, sin comer ni beber. Entonces, pensé que era necesario incorporar a la exhibición los objetos con los que estoy más familiarizado porque están en mi habitación y tienen un elemento de domesticidad en ellos. Esto, porque todo el ethos de la exhibición es acerca de si la vida vale la pena como para salir de la cama, y qué es lo que hace que salir de la cama valga la pena".

Fotografía Regina Lemaire-Costa

Su reciente sobriedad inspiró el nombre de la exhibición, Us and Chem...
"He estado sobrio durante siete meses, lo cual cambia la manera en que uno se siente siendo uno mismo y, obviamente, eso inspiró el nombre de la exhibición. 'Us' [Nosotros] es porque es autoreflexiva, y 'Chem' [Químico] porque el impulso detrás de esta exposición tiene que ver con un desequilibrio químico".

Su abuela es muy buena con los cumplidos ambiguos; pero no tan buena reconociendo a su propio nieto...
"Mi abuela vino a ver la exhibición... y dijo: 'Ay, eras tan bonito de bebé. ¿Qué te pasó?'. Y yo le respondí: "ése no soy yo".

Fotografía Regina Lemaire-Costa

Por poco llenan una bañera con prosecco. Nos entristece mucho que no lo hicieran.
"Dijimos: ¿y si lo llenamos con prosecco? Pero luego pensamos que seguramente alguien vendría y quitaría el tapón, o inundaría la exhibición".

Se lleva muy bien con el famoso artista Damien (Hirst)...
"Damien y yo nos conocimos en Venecia, y luego nos vimos aquí. Él vio... Beautiful Chemical Imbalance y simplemente dijo que se vería muy bien en un plato giratorio. Él se para frente a un lienzo de 4.5m de ancho girando muy rápidamente y simplemente le lanza pintura de casas y ácido".

Fotografía Regina Lemaire-Costa

Está transformando un desequilibrio químico en creatividad...
"La gente tiene un equilibrio o un desequilibrio químico, y tiene que lidiar con eso o manipularlo. Si puedes ponerle una gran dedicación a algo que es perjudicial para tu salud, ¿quién dice que no le puedes transferir tal destreza a algo creativo?".

Arte = terapia
"Algunos niños vienen y me dejan mensajes diciendo: 'Estaba viendo tu trabajo y realmente resuena conmigo, me siento justo de la misma manera'. Recibir esa retroalimentación y tener interacción con las personas que están interactuando con la obra, es lo que realmente cimienta mi epifanía de que el arte nunca antes fue tan necesario como ahora para demostrarle a la gente que están bien".


Este artículo se publico originalmente en i-D UK.

Tagged:
arte
Hans Ulrich Obrist
Blondey McCoy
us and chem