Keira Knightley en 'The Hole', 2001

por qué keira knightley me recuerda a sylvia plath

Buscando una respuesta sobre por qué la actriz generó tanto desagrado como para haber desarrollado un trastorno de estrés postraumático.

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09 Enero 2019, 9:25pm

Keira Knightley en 'The Hole', 2001

No esperaba que 2018 fuese el año en que Keira Knightley me hiciera pensar en Sylvia Plath –debo admitir que fue un año de giros inesperados. La actriz fue entrevistada por The Guardian a finales de diciembre pasado, donde contó una anécdota sobre el hecho de que cuando era niña creía que se convertiría en un hombre. "Recuerdo todo acerca de ese sentimiento", recordó. “Que las chicas crecían para convertirse en hombres, y eso es lo que yo iba a ser. Tal vez era que las chicas eran las más poderosas en el patio de recreo. Estaban a cargo y, obviamente, los hombres estaban a cargo afuera. Así que claramente ese era mi camino. Sólo que, por supuesto, no fue así”.

"Nunca quise un pene", agregó, "además de querer orinar sobre un árbol". En consecuencia, Page Six publicó el titular perfecto: "Keira Knightley dice que tener un pene sería 'muy conveniente'".

Casi 70 años antes, en 1950, Plath escribió más o menos lo mismo en su diario: "No me gusta ser una niña, porque como tal me he dado cuenta de que no puedo ser un hombre". No hace falta decir que la comparación llamó mi atención –junto con un ensayo escrito sobre dar a luz para el libro del año pasado Feminists Don't Wear Pink, que comienza con cuatro palabras inmortales: "mi vagina se partió"–, y tuve que preguntarme dónde estaba esta rara encarnación feminista de Keira Knightley durante las últimas dos décadas de su fama. Resulta que había habido rastros de su presente más o menos desde su gran "regreso" en 2010, cuando volvió al cine después de tomarse un año para recuperarse del trastorno de estrés postraumático provocado por los medios y las acciones de los paparazzi.

En el año 2012 dijo para Vogue que "recordaba haber hecho entrevistas y que la gente preguntaba, como si fuera una broma, 'Entonces, ¿dices que eres feminista?' Como si el feminismo no pudiera ser discutido a menos que nos estuviéramos burlando de él", y en The Guardian en 2014, sugirieron que Quiero ser como Beckham "logró ser increíblemente optimista sin hacer que te subiese el azúcar". “Creo, personalmente, que la forma en que estamos viendo a las mujeres y la forma en que las construimos y las despedazamos es realmente aterradora ", dijo a Harper's Bazaar en una entrevista en 2017. "Particularmente ahora, siendo la madre de una niña, piensas, '¿Cómo procesas eso?' No tengo la respuesta".

Bend it like beckham
Con Parminder Nagra en 'Quiero ser como Beckham' (2002)

Buscar una respuesta sobre el por qué los medios y la gente en general la han tratado tan mal hasta el punto de haber desarrollado un maldito estrés postraumático tampoco es tan sencillo. Si buscas en Google "Odio a Keira Knightley", después de sugerir que quizás quisiste escribir "sombrero Keira Knightley", el buscador arroja: "¿Qué tiene Keira Knightley que hace que la gente se enfade?" "¿Por qué Keira Knightley provoca tanto odio", y el alarmantemente pretencioso "Sobre por qué odiamos a Keira Knightley" como las tres primeras opciones. (Al escribir este artículo, se me ocurre una razón posiblemente legítima: recordar que se debe escribir "Keira" y no "Kiera", a pesar de la forma en que se pronuncia, es prácticamente imposible).

Decir con suma confianza que "nosotros" odiamos a Keira Knightley es incorrecto, de la misma manera que lo fue decir que "odiábamos" a Anne Hathaway en 2013. Tiene más sentido decir que ambas actrices, de boca grande, exageradas y extremadamente hermosas de una forma muy poco sexualizada, desencadenaron cierta desagrado masivo en mujeres desesperadas por no ser vistas como "demasiado difíciles". Ser sincera o entusiasta, al igual que ser "histérica" o "loca", está mal visto, es un pecado cardinal para las mujeres que aman a los hombres y que quieren ser amadas por los hombres. La misoginia interna es una droga infernal.

Pensé, y sigo pensando, que las primeras actuaciones de Knightley no aportaron mucho a la pantalla además de su perfecta apariencia. Sin embargo, no tenía idea de que ella se sentía de la misma manera: varias entrevistas hacen referencia a su terror de que a mediados y finales de los 2000, su fama sobredimensionada había superado a su propio talento, y su año lejos del cine también significaba tiempo para aprender a ser más hábil. "Era consciente de que no sabía lo que estaba haciendo, ¿sabes?", admitió a The Hollywood Reporter en octubre pasado. "No conocía mi oficio, no conocía mi práctica. Sabía que había algo que funcionaba a veces, pero no sabía cómo capturarlo".

Keira Knightley in Colette promotional poster

Este mes se estrena Colette, una biografía exuberante de la escritora queer francesa cuyo papel interpreta Knightley. Ella interpreta a la autora como una niña ingeniosa con rasgos lésbicos, y curiosamente se encuentra mucho más segura que en sus papeles anteriores. "Wash [Westmoreland, el director] estuvo tratando de hacer el proyecto durante 17 años", aseguró a The Irish Times, "así que esto no fue en absoluto un 'oh, hay un movimiento femenino, así que hagamos una película para capitalizarlo'. Obviamente, es una película sobre una mujer que sale de la sombra de un hombre y encuentra su propia voz y su propia manera de vivir. El hecho de que se hizo cuando se hizo y que finalmente obtuvo el financiamiento necesario es porque los temas feministas están más culturalmente aceptados hoy en día".

También es culturalmente más aceptado ahora que las actrices hablen de sus creencias políticas, sus vaginas divididas y sus opiniones personales sobre si podría ser más fácil orinar si tuviéramos un pene, incluso en entrevistas de gran formato. La franqueza femenina ya no es desagradable, sino que está de moda. Esto, y no las películas, podría ser el punto más fuerte de Keira Knightley. "No quiero coquetear y cuidar [a los hombres], coquetear y cuidar, coquetear y cuidar", dice Knightley en ese ensayo sobre el parto titulado The Weaker Sex. "No quiero coquetear contigo porque no quiero follarte, y no quiero cuidarte porque no soy tu madre".

Publicada en el perfil de The Guardian del año pasado, esta cita en particular parece –al menos en Twitter–, haber tocado una fibra sensible. Vi una ola de mujeres que tuiteaban: No tenía idea de que amaba a Keira Knightley. Espero que ella lea esos tweets tan diligentemente como solía leer sus malas críticas. Espero que ella nunca se calle, nunca sienta la necesidad de "coquetear o cuidar" a alguien de nuevo.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.