¿por qué a los chicos españoles no les interesa la moda?

La moda masculina cada vez tiene más repercusión en la industria, pero parece que, en nuestro país, los hombres todavía tienen demasiado miedo a la hora de vestirse.

por Leticia Orúe
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27 Octubre 2015, 10:45am

Campaña Dior Homme primavera/verano'15. Fotografía Willy Vanderperre

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Hace no mucho hablábamos de que el futuro de la moda es de los hombres. Estamos asistiendo, aunque no nos demos cuenta del todo, a una "revolución" innegable que no sólo se está plasmando en una mayor libertad de propuestas creativas (echadle un ojo a la Catholic Prison Gang de Givenchy o a los Surf Grunges de Saint Laurent) sino que viene precedida por un notable aumento del consumo y de la demanda, sobre todo en el sector del lujo.

Dentro de los medios de comunicación, cada vez surgen más cabeceras y medios especializados. En cuanto a las pasarelas, Nueva York se acaba de estrena en el calendario de moda masculina reclamando su lugar y demostrando su potencial frente a Londres, París o Milán. Además, y pese a apostar fuerte por lo comercial, también se atreve a programar marcas como Gypsy Sport, abanderada de los nodels (o no modelos) y del athletic-androgynous.

Imagen vía @gypsysport

Casas tradicionalmente especializadas en moda femenina como Balmain, dejan de mirar con interés a sus potenciales consumidores masculinos y se atreven a lanzar una línea para hombre. La moda masculina es un sector hot. La caja de pandora se ha destapado y esto ya no hay quien lo pare. Sin embargo, pese a todos estos cantos de sirena y prospecciones positivas, todavía existe una gran cantidad de hombres que muestran un recelo casi mojigato ante la moda. ¿A que se debe esto? ¿Va la moda por un sitio y la sociedad por otro?

La respuesta es bastante sencilla: muchos hombres no quieren sentirse disfrazados y no terminan de atreverse a romper con tantos años de inmovilismo. Sin embargo, existe una nueva generación que, como si fueran los niños índigos de la new wave (esos niños que representaban el paso de la humanidad a un estado superior a través de un avance espiritual, ético y mental), se han saltado muchas de las presiones y estereotipos del siglo pasado y son más libres que nunca. Están aburridos de la separación por géneros. Miley Cirus es la representante más famosa de esta comunidad y a estas alturas presumimos que deber de tener el aura de azul flúor.

Imagen vía @gucci

Dejando las profecías místicas y volviendo a la calle, aunque cada vez haya más chicos pintones y a los que les gusta vestirse, todavía pueden oírse cosas como: "Me siento disfrazado". "Es súper cantoso". "No quiero parecer gay". "No quiero parecer demasiado gay"… Excusas, temores o pudorcillos que habréis oído si sacáis el tema de conversación u ofrecéis consejo cuando alguno de vuestros amigos os pregunta cómo cambiar su estilo o qué ponerse. 

Aceptémoslo: pese a que a los que nos gusta la moda aplaudimos enfervorizados ante la postura gender-fluid de J.W. Anderson y nos encanta que celebrities como Jaden Smith incendien Instagram llevando túnicas y vestidos con toda la naturalidad del mundo, todavía existe un amplio público masculino que navega entre una zona de confort que abarca ir de compras con amiga/novia/madre y llega a lanzarse a la aventura de ir solo al H&M a comprarse la misma sudadera de siempre pero en otro color. ¿Son los hombres unos gatitos recelosos ante la moda?

Imagen vía @jw_anderson

Por supuesto que cada uno está en su derecho de preferir no pensar demasiado y querer apostar a lo seguro. Steve Jobs sólo tenía un modelito porque pensar modelitos puede terminar siendo agotador cuando no uno no está entrenado. Pero no me podréis negar que esta actitud de negación ante la moda, además de estar muy pasada, se parece mucho a lo que en psicología se conoce como "estrategias de afrontamiento", una especie de mecanismo de defensa con el que intentamos reducir las consecuencias de un acontecimiento estresante para poder funcionar normalmente.

Amigo que no te interesa en absoluto la moda, el mismo modelos de camisa en varios colores será funcional, pero los macarrones con tomate y queso también lo son. Hay vida más allá.

Imagen vía @gosharubchinskiy

Cuando antes decíamos que estamos viviendo una revolución imparable lo decíamos por algo. Puede que la percepción de muchos hombres frente a la moda esté marcada por la comodidad, lo práctico e incluso lo sobrio. Quizá esto, unido a la vagancia o a la abrumadora creatividad con la que marcas y diseñadores han abrazado esta nueva corriente que afecta a la moda masculina, haga que un amplio sector no se sienta identificado con lo que se está mostrando en la pasarela.

Pero es que corren tiempos de cambio y en los años venideros vamos a asistir a una profunda transformación en los paradigmas de cómo entendemos la moda, que estarán marcados por la introducción de la tecnología, la paulatina normalización de la disolución del género, una consciencia de responsabilidad acerca de lo que compramos, y acerca de dónde y cómo se produce y los valores intangibles que las marcas transmiten en sus colecciones. 

Imagen vía @prada

Además, puede que la moda parezca alocada, provocadora y, en palabras de muchos, extrema ("me gusta pero yo no saldría así a la calle"), pero nunca debemos olvidar que vivimos dentro de una infinita curva de tendencia y lo que a muchos puede parecer "un cuadro" es en realidad es una expresión vital que proviene de los nuevos valores de una generación más joven.

Esos valores van a ser reinterpretados sucesivamente hasta hacerlos digeribles por una gran mayoría y es bastante posible que, aun sin darnos cuenta, terminen colgando de nuestro armario prendas que no hubiéramos pensado que nos íbamos a poner. La moda funciona como una especie de lubricante social que hace que no duela. E instagram ayuda.

Por ejemplo, diseñadores más "masculinos" como Raf Simons juguetean con el hombre, introduciendo sutilmente esta nueva visión de los millenials, tanto en sus desfiles para Dior como en su última retrospectiva, una maravilla sobre sus 20 años de carrera comisariada por su amigo y fotógrafo Willy Vanderperre.

Campaña Raf Simons primavera/verano'14. Fotografía Willy Vanderperre.

En España, jóvenes marcas como Pablo Erroz o Mikel Colás parten de la sastrería y de una visión más comercial para, poco a poco, ir vistiendo a un hombre nuevo. Conceptos como non-demographic son la base conceptual para otras como la americana Label 69 o la madrileña Herida de gato.

Hacía mucho tiempo que la moda no se expresaba con tanta libertad y eso significa que hay una nueva generación que piensa diferente y que hace de este cambio algo imparable. Y sí: puede que a muchos chicos todavía no les interese la moda, pero las cosas están cambiando porque nosotros estamos cambiando.

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Texto Leticia Orúe
Campaña Dior Homme primavera/verano'15. Fotografía Willy Vanderperre

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