así es como la música pop ha influenciado la moda 'millennial'

Desde los looks futuristas de Jessica Simpson hasta los pantalones de skater de Avril Lavigne, te mostramos los momentos que mejor reflejan la estética de los 2000.

por Wendy Syfret
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01 Junio 2016, 10:05am

El efecto 2000 y el auge de las máquinas
A finales del siglo XX, el mundo era un lugar aterrador. Mientras la gente acaparaba agua y juraba que los ordenadores se iban a volver en nuestra contra, los vídeos musicales se convirtieron en extraños portales hacia nuestros propios temores. La cantidad de videoclips ambientados en el espacio y nuestro gusto por los chándales metálicos nos deja bastante claro que no nos sentíamos del todo cómodos en la Tierra.

Aunque puede que nos mostráramos nerviosos ante un futuro distópico, gracias a Matrix al menos estábamos deseando ponernos esa ropa. Vídeos destacados fueron el No Scrubs de TLC, que nos advertía de los tipos holgazanes mientras predecían la aparición de la tecnología aplicada a la moda, y el desconcertante Larger Than Life de los Backstreet Boys.

'No Scrubs', de TLC

Pero el mejor ejemplo es el del clásico infravalorado de Jessica Simpson, Irresistible. Cualquier princesa del pop que intente cambiar de imagen para convertirse en una mujer con mechas rubias y un toque 'latino' también merece una mención especial. Sin embargo, combinar unos pantalones de piel acampanados con un descampado urbano futurista plagado de ninjas supone demasiadas obsesiones culturales del 2002 como para ignorarlas.

La (extraña) aparición de la globalización
Cuando Internet pasó a formar parte de nuestras vidas, muchas cosas cambiaron. A la gente todavía le sigue encantando el término 'mundo globalizado', pero cuando las barreras del mundo desaparecieron, necesitamos unos años para descubrir cómo procesar la sobrecarga de información.

Es algo que se pone de manifiesto en nuestro lento despertar ante la conversación sobre la apropiación cultural. Hoy debatimos sobre las trenzas de Kim Kardashian mientras alabamos la habilidad de Prada para utilizar ropa que refleja la vida de los inmigrantes, pero las cosas no fueron siempre tan sutiles.

Podríamos escribir una tesis sobre la cantidad de chicas blancas con tatuajes de henna, cadenas en el ombligo y bindis, pero Gwen Stefani se ha convertido en la chica que hace que no nos cuestionemos la etnia de otras personas.

Cuando Love. Angel. Music. Baby. cumplió 10 años el año pasado, Hazel Cills de VICE lo recordó como un "Frankenstein racista del pop". Puede que fuera la única en rodearse de un grupo de mujeres asiáticas silenciosas y sumisas, pero no fue la única que convirtió la cultura Harajuku en fetiche. El disco trataba otros temas que siguen siendo actuales, como la presión de las artistas femeninas para tenerlo todo sin esfuerzo.

La obsesión por la vida sana ya existía antes de la moda fitness
Tras haber visto decenas de videoclips para elaborar este artículo, creo que esta tendencia tiene sus raíces en la obsesión por los pantalones exageradamente bajos, los pechos sobresaliendo por encima del sujetador y un busto verdaderamente duro y compacto.

Está claro que hoy la mezcla de la moda con el deporte nos parece algo acertado, pero tanto si lo llamamos athleisure como lujo deportivo, el movimiento nació en un momento en el que nos dimos cuenta de que queríamos sentirnos tan deslumbrantes y jóvenes como el nuevo milenio.

Antes de que Instagram empezara a filtrar la revolución de la dieta crudivegana y los zumos verdes, seguíamos manteniendo nuestro gusto por el tratamiento hipersexual que los 80 hacían del ejercicio. Había el Call on Me de Eric Prydz, y el Hung Up de Madonna, además de la increíble versión pagana del vídeo que hizo Goldfrapp, Alive. Pero nuestro preferido es el que marcó el nacimiento de nuestro amor por la vida sana: The New Workout Plan de Kanye West. ¿Qué podemos decir? No hay quien se pueda resistir ante la sonrisa de Kanye.

La cuarta ola de feminismo en la que participó Avril Lavigne
Cuando Avril Lavigne publicó Sk8er Boi en 2002, pocos habrían dicho que los Dickies y corbatas de la cantante eran un intento retorcido para desbancar las normas de género. Pero teniendo en cuenta que se estaba abriendo camino en uno de los géneros más predominantemente masculinos de todos los tiempos, su esfuerzo merece ser reconocido.

Obviamente, Avril no llegaba al mismo nivel de fluidez que Alessandro Michele, y el himno se metía demasiado con otras chicas como para ser considerado un nuevo clásico feminista, pero su mensaje de "puedo hacer cualquier cosa que puedan hacer los chicos" la sitúan como una precursora de Carly Rae Jepsen o Taylor Swift, aunque con mucho más lápiz de ojos. 

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Texto Wendy Syfret
Imagen principal Britney Spears en 'The Today Show'. Fotografía KMazur

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