los féliz es la tienda vintage online de tus sueños

Si alguna vez has soñado con llevar un vestido de Paco Rabanne o unos pantalones de D&G, Nadia Pape te puede ayudar a conseguirlo.

por Mirena Ossorno
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04 Noviembre 2016, 9:25am

De una afición —la de coleccionar moda— a un negocio; el del comercio vintage. Nadia Pape lleva años recorriendo mercadillos de ciudades como Barcelona, Los Ángeles o París para encontrar las mejores piezas. Moschino, Versace, Jean Paul Gaultier... Los Féliz no solo tiene los nombres, sino que acerca auténticas joyas —tanto de diseñadores aún populares hoy en día como de firmas desconocidas u olvidadas— a todos los bolsillos, haciendo que estás maravillosas prendas puedan vivir mil y una historias más.

Junto a la fotógrafa Claire O'Keefe —colaboradora habitual de Los Féliz—, Nadia ha creado un universo estético de marcado estilo chic & chill, que evoca por momentos a aquellas editoriales míticas de la década de los 90, como la que protagonizó Kate Moss en el Beverly Hills Laurel Motor Hotel (fotografiada por Arthur Elgort para Vogue en 1995), pero con un aire menos producido, más cercano.

Todo esto convierte la convierte en tu dealer de moda ideal, por eso hemos querido hablar con ella sobre la visión de diseñadores como Franco Moschino, la sostenibilidad en la industria de la moda y sobre cómo la ropa está hecha para que juguemos y nos divirtamos.

¿Cuándo y cómo empezaste a coleccionar moda?
Fue al mudarme a Barcelona cuando empecé a recorrerme todas las tiendas vintage, me levantaba prontísimo para ir a Els Encants antes de ir a clase. Al principio compraba ropa para mi pero veía muchas prendas que no eran mi talla, ni mi estilo, pero me parecían una joya igualmente, y no podía dejarlas ahí. Así me encontré coleccionando, regalando ropa a amigas etc. Llegó un momento en el que tenía tantas prendas que tuve que buscarles una salida haciendo pop ups y vendiendo en tiendas. 

Pronto los mercadillos de Barcelona empezaron a saberme a poco así que empecé a viajar con la finalidad de comprar ropa, sobretodo a Francia, donde mis vacaciones se convirtieron en recorrer ciudades en busca de tesoros. Los Féliz nació hace dos años, cuando quise dar salida a través de una plataforma online a mis prendas favoritas, esas que llevaba años coleccionando y de las que me iba a costar desprenderme.

¿A qué otras actividades dedicas tu tiempo?
Ahora tengo otro proyecto entre manos, Inditexit, que surgió este último año en una charla con una amiga, hablando de la saturación y repulsión que nos transmite el fast fashion; de cómo ya no éramos capaces de entrar en un Zara ni a mirarnos al espejo. Nos sentimos con el compromiso de gritar al mundo esos pensamientos, con la esperanza de transmitirlos y convencer a más gente de que hagan ese "click". Y en ello estamos, pronto podré contar más ya que habremos llevado a cabo las primeras acciones.

Mi pasión es viajar siempre que puedo en busca de mercadillos y tiendas, como mínimo una vez al mes. Ademas, me apasiona el cine, leer, conocer lugares nuevos, visitar exposiciones… Me gusta buscar aquello que me pueda aportar algún enfoque nuevo. Al final todo se acaba relacionando y retroalimentando.

¿Hay algún modelo o prenda con el que desees encontrarte? ¿Cuál es la prenda más especial con la que te has encontrado?
Hace tiempo que sueño con encontrarme con alguna pieza del diseñador americano Halston. Sería muy feliz teniendo en Los Féliz alguno de sus vestidos vaporosos de seda de los 70. En España lo veo imposible, así que espero dar con alguno en mi próxima escapada a California.

Todas son especiales, me cuesta mucho elegir -sobretodo teniendo en cuenta que cada una tiene una historia para mi- pero destacan dos vestidos alucinantes que tengo de Paco Rabanne, un pantalón de Gianni Versace de 1992 con obispos estampados (que pronto estará online) y un top de seda rojo de Jean Paul Gaultier, entre otros.

¿Cuáles son tus firmas fetiche?
Siguiendo la web es fácil adivinar que siento debilidad por los diseños de Franco Moschino, ya que es el diseñador que más se repite en mi colección. Me fascina el humor y sarcasmo de sus diseños y la visión de la moda que tenía la marca. Además, me encanta la imaginación, la creatividad y la osadía de Jean Paul Gaultier, cada vez que doy con algún diseño suyo de los 90 me doy por satisfecha.

Al final del día sólo se trata de ropa, y me gusta que ambos diseñadores saben mezclar su talento a la vez que nos recuerdan que la moda está para que nos divirtamos, que no debemos tomarnos a nosotros mismos tan en serio.

¿Tienes preferencia por alguna década en concreto?
Sin duda los años 70. A camino entre la contracultura de los 60 y la opulencia de los 80. Los 70 representaron el cambio, la alta costura como nunca antes, ésta vez de una manera relajada y priorizando el eclecticismo y la expresión del estilo individual. La manera en la que Yves Saint Laurent y Halston definieron la manera de vestir de las mujeres durante tal década me resulta fascinante y sus diseños, aún a día de hoy, no podrían ser más bellos. Considero que a partir de entonces se perdió parte de inocencia en el mundo de la moda, y del savoir faire.

¿Qué es lo que te gusta de la moda actual?
Sinceramente me cuesta responder a esta pregunta, pues aunque durante muchos años he seguido las novedades de la industria, de un tiempo a esta parte me he convertido en una especie de ser "anti-moda", porque he cobrado conciencia del mundo que esconde detrás y me siento un tanto saturada. 

Es la creatividad y su manifestación artística lo que me gusta del mundo de la moda, entendiéndolo como una expresión de la belleza y el craftmanship. Una vez que entran otros factores —como crear a bajo coste con el máximo beneficio posible— toda esa belleza que debería representar, bajo mi punto de vista desaparece. 

En España me encanta lo que está haciendo Palomo Spain, ya que representa la artesanía en la moda, y a nivel internacional admiro la visión y el sentido estético de marcas como Jacquemus o Maryam Nassir Zadeh.

¿Cómo os planteáis Claire y tú la elección de las modelos?
Después de imaginar y visualizar la ropa y las localizaciones, nos ponemos a buscar modelo, normalmente a través de las redes sociales. Vender vintage tiene muchas limitaciones y la económica es una de ellas, por lo tanto recurrir a agencias de modelos queda descartado. Lo que pudo parecer una limitación ha acabado siendo una ventaja, ya que al ser prendas únicas, cargadas de personalidad y que vienen con una historia, lo más lógico es que las mujeres que las lleven puestas también tengan ese carácter. La mayoría de las veces hemos encontrado ese perfil en chicas que no son modelos profesionales.

Además, sólo tengo un ejemplar de cada prenda, así que busco que quien lo luzca represente de la manera más fidedigna posible la prenda para así facilitar que cada compradora pueda verse reflejada. También evitamos el uso de maquillaje y retoque digital.

¿Qué os inspira en cada sesión de fotos?
Puede ser cualquier cosa: un lugar, una película (el cine siempre es una gran influencia), una canción, alguna "frikada" que he encontrado en algún flea, fotos antiguas… Las prendas que colecciono ya me inspiran de por sí, todas me evaden a algún contexto, imagino cuando fueron diseñadas y para qué tipo de mujer, e intento investigar su pasado. Todo ello va creando un imaginario que se acaba plasmando a la hora de realizar las fotos.

Cuéntanos un poco más sobre el proyecto Breaking into people's homes. ¿Tienes en mente más proyectos de este tipo?
Breaking into people's homes salió en un brainstorming entre amigas sobre posibles complementos que podría llevar a cabo con Los Féliz, y no podría estar más contenta con el resultado. La idea inicial era contactar con chicas con un fuerte sentido de la moda y que reflejan el espíritu de Los Féliz, y convencerlas para que vendieran alguna de sus prendas vintage en la web. Para llevarlo a cabo me fui junto al fotógrafo Alex Marcus unos días a Madrid, donde nos estuvimos "colando" en las casas de actrices, fotógrafas, diseñadoras… y fotografiándolas con sus prendas (y algunas de Los Féliz). La acogida ha sido muy buena y me parece muy interesante poder darle una tercera vida a la ropa y escuchar las historias que traen detrás. Ya estoy planeando llevar a cabo el mismo proyecto en otras ciudades, pronto Breaking into people's homes volúmenes Londres y París.

¿Qué lugar ocupa Los Féliz entre las firmas de prestigio y las tiendas de fast fashion? ¿Por qué crees que es bueno comprar ropa de segunda mano?
Los Féliz no pretende competir ni con las marcas de prestigio ni con el fast fashion, sino que se desarrolla por otra vía. Las marcas de prestigio tienen precios muchísimo más elevados, y a día de hoy las consumidoras suelen ser aquellas más preocupadas en los logos y tendencias que no en la prenda en sí. Esos parámetros no son importantes para las clientas de Los Féliz, pues estas buscan atemporalidad y fuerza en el diseño. No buscan la prenda de la temporada actual, sino una que vaya más allá y les acompañe año tras año.

En Los Féliz abarco todo tipo de precios, desde los 20 euros por un bañador retro de los años 90 a 500 euros por un bolso de Chanel. En mi caso la política de precios de cada pieza no es una fórmula que se pueda repetir siempre, sino que se fijan según la marca, tejido, década y estado de conservación (aunque a la hora de comprar ya descarto todas esas prendas que no están en buen estado).

A partir de ahí busco la competitividad, ya que no inflo el precio simplemente porque una prenda sea vintage, algo que, por desgracia, se hace con frecuencia. Los precios están más que ajustados teniendo en cuenta que he pateado barrios y tomado aviones para estar presente en un mercadillo concreto, y que a veces la prenda ha pasado por sastrería y tintorería. Pero esto no lo tengo en cuenta porque es mi pasión. 

Si la pregunta fuese por qué es bueno comprar ropa de primera mano me resultaría mucho más complicado contestar, más allá de la creación de puestos de empleo o dar pie a la creatividad. Por su parte, comprar ropa de segunda mano me parece de sentido común. Vivimos en un mundo sobrepoblado y con exceso de producción. Ya conocemos las condiciones en las que se suele fabricar esa ropa con tal de satisfacer nuestra demanda, y el impacto en el medio ambiente. No veo qué sentido tiene recurrir a lo nuevo, más allá del capricho o necesidad de inmediatez. Hay ropa de sobra, y además ropa mucho mejor, pues es indiscutible que las prendas vintage están hechas con una calidad mejor y fueron diseñadas pensando en la durabilidad, aspecto que hoy en día brilla por su ausencia.

Nuestros deseos como ciudadanos han sobrepasado con creces nuestras necesidades —tan solo tenemos que echar un vistazo a la saturación de las tiendas de ropa benéfica y puntos de donación—. El modo de consumir moda ya no es sostenible y hay que educar al consumidor.

A día de hoy, como ciudadanos, damos forma al mundo y tenemos poder más por lo que compramos que por lo que votamos en las urnas. Hemos de pensar bien cada compra que hacemos y escoger a conciencia los productos que adquirimos. El desconocimiento ya no puede ser una excusa y las cuestiones morales no se pueden seguir relativizando.

¿Qué futuro deseas para Los Féliz?
Seguir como ahora, viajando con frecuencia por mis ciudades favoritas, de tienda en tienda y de mercadillo en mercadillo, y seguir coleccionando. A partir de ahí, seguir colaborando con gente creativa y con quienes comparto un sentido estético y buena comunicación, como con Claire en este caso. Me gustaría continuar contando historias a través de las prendas y la fotografía, es decir, seguir creando el micromundo que envuelve Los Féliz. A la larga me gustaría ampliar el catálogo, y empezar a vender arte en la web, además de objetos vintage y joyería efímera, como 'Keef Palas'.

Pero nada desearía más que poder usar Los Féliz como una herramienta para ayudar a hundir, en la medida que sea posible, toda esta cultura del fast fashion. Que Los Féliz sea como mi grano de arena para la propagación de las "segundas oportunidades" y que así cada prenda vintage que se adquiera sea una prenda nueva que se deja de comprar, con todo el impacto que ello conlleva.

losfelizshop.com

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Texto Mirena Ossorno
Fotografía Alex Marcus

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