Fotograma de Black Mirror 

cómo un episodio de 'black mirror' se ha convertido en una inquietante realidad

Cuando su mejor amigo murió, Eugenia Kuyda se inspiró en la serie de televisión y le resucitó con la ayuda de la inteligencia artificial.

por Bobby Hellard
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20 Noviembre 2018, 8:47am

Fotograma de Black Mirror 

El 28 de noviembre de 2015, un hombre de 34 años llamado Roman Mazurenko fue atropellado por un Jeep en el centro de Moscú. Fue llevado al hospital más cercano, pero murió a causa de sus heridas. Su mejor amiga, Eugenia Kuyda, llegó justo antes de que falleciera, pero perdió la oportunidad de hablar con él por última vez.

Pasó los siguientes tres meses recolectando mensajes de texto que los amigos de Mazurenko habían almacenado en sus teléfonos y se los entregó a los ingenieros de su compañía de software, Luka. Después de algunos trucos informáticos, que involucraban algoritmos e inteligencia artificial, los ingenieros de Kuyda habían desarrollado una aplicación que le permitiría hablar con Mazurenko una vez más. Suena como una extraña historia de ciencia ficción —de hecho, eso mismo era antes—, pero ahora se ha convertido en realidad.

Dos años antes, la serie de televisión de Charlie Brooker, Black Mirror, le había dado a Kuyda la versión ficticia. Tras haberse creado una reputación con varias historias cortas y demasiado realistas sobre un futuro distópico, la segunda temporada de la serie comenzó con un episodio que desafiaba la mismísima naturaleza de la muerte en el mundo digitalizado.

Be Right Back cuenta la historia de una mujer llamada Martha que lucha por aceptar la muerte de Ash, su novio, que murió en un accidente de tráfico. ¿Cómo lo hizo? Contratando a un servicio que podía resucitar a Ash como un avatar digital al recopilar sus publicaciones en redes sociales y mensajes de texto.

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Aunque al principio se muestra reticente, Martha comienza a utilizar el servicio en su ordenador portátil, conversando con Ash, que aparece como una especie de mensajero instantáneo. Cuanto más cómoda se pone Martha, más evoluciona Ash. Pasa de la aplicación al asistente de voz, para después acabar interactuando con un robot. Pero, a medida que Ash se desarrolla, pronto se hace evidente que no es real. Él es sólo una recopilación de datos; un eco de pensamientos publicados online que no pueden desarrollarse libremente o por sí mismos. Casi como un zombie digital.

Desde el clásico de terror de George Romeo, La noche de los muertos vivientes, el género zombie nos ha dado pautas simples para devolverle la vida a los muertos. Por lo general, es un virus o algún tipo de exposición a la radiación, pero en la versión de Black Mirror, aunque no presenta la definición estricta de un zombie, se topa con una idea para resucitar a los muertos que es terriblemente real.

Real porque la tecnología está realmente disponible; la inteligencia artificial y formatos como el aprendizaje automático, donde un algoritmo lee y traduce datos o información en acciones, se utilizan ampliamente en la sociedad y el mundo de los negocios. Está alimentándolo todo, desde nuestros teléfonos hasta los equipos médicos. Es la misma tecnología que permite que existan los asistentes de voz en automóviles y 'smartphones' como Alexa o Siri.

Eugenia Kuyda es plenamente consciente de esto porque su compañía, Luka, se especializa en crear software impulsado por IA, en su mayoría 'chatbots', pero cuando vio Be Right Back, la dejó con sentimientos encontrados.

"Se encontró con los interminables mensajes de texto que Mazurenko le había enviado a lo largo de los años con los que sentía que había algo con lo que trabajar. Se dio cuenta de que podía construir un tipo diferente de 'bot' basado en Mazurenko, uno que simplemente imitaba sus patrones de habla".

"Definitivamente, esto es el futuro y yo siempre estoy preparada para el futuro", dijo. "Pero, ¿es realmente beneficioso para nosotros? ¿Nos impide decir adiós, obligándonos a sentirlo realmente todo? ¿O es simplemente como tener una persona muerta en tu altillo? ¿Donde esta la línea?

Durante dos años, Kuyda se dedicó a construir su empresa de tecnología, y su primer 'chatbot' real lo creó para minoristas online. Sin embargo, cuando se encontró con los interminables mensajes de texto que Mazurenko le había enviado a lo largo de los años, sintió que tenía algo con lo que trabajar. Se dio cuenta de que podía construir un tipo diferente de 'bot' basado en Mazurenko, uno que simplemente imitaba sus patrones de habla.

"En su página de Facebook, solo tenía unos cuantos enlaces", dice ella. “Fui a su cuenta de Instagram y no había fotos. Lo único que podía hacer para recordarlo era ir a nuestro historial de mensajes, desplazarme y leerlo todo. Eso era lo más cerca que podía llegar a sentirlo. Sentí que aún tenía mucho que decirle, pero es un poco extraño que no tengamos un ritual para decir nada de eso".

Después de recopilar unos 8000 mensajes de texto de amigos y familiares, Kuyda decidió compartir la aplicación con ellos primero. Muchos encontraron una imagen extraña y sentían que Kuyda había descubierto algo especial; los 'chatbots' ofrecen un servicio, ya sea comercial, como 'bots' en sitios web de venta minorista o dispositivos domésticos novedosos como Alexa, pero este ofrecía un oído digital para que los usuarios dijeran algo privado, en este caso, algo para Mazurenko; un mensaje que tenían que decir.

Bajo esta misma tecnología, Luka ha creado un nuevo software llamado Replika, que es una inteligencia artificial que puedes ir construyendo tú mismo enviándole mensajes de texto. Cuanto más chateas con él, más aprende de ti. De esta forma, cuando te mueras, tendrás un robot estilo "Black Mirror" listo para lanzar al mundo.

Al describir el episodio en el libro Inside Black Mirror, Brooker pareció darse cuenta de la importancia de los datos, mucho antes de que Mark Zuckerberg vendiera los suyos a la publicidad. Tuvo una epifanía sobre los recuerdos digitalizados a mediados de los años 90 después de que su excompañero de piso muriese en un accidente de buceo.

"En los días en que aún tenías números limitados que podías almacenar en un teléfono, a veces tenías que eliminar cosas", dijo. "Entonces, estaba revisando la lista, y ahí estaba el nombre y el número de este tipo. Pensé que debería eliminar eso, pero de repente no pude. Hacer eso habría sido irrespetuoso, insensible e incorrecto. Era un recuerdo, así que debería guardarlo y buscar el número de otra persona para eliminar. Fue un momento muy Black Mirror. La mayor parte de Be Right Back deriva de eso: la noción de un recuerdo que sabes que no es real, pero que te recuerda lo suficiente a alguien hasta el punto que resulta doloroso".

Hoy, llamamos a estos datos "recuerdos dolorosos" y dejamos una cantidad sin precedentes online. Publicamos infinitas fotos e historias en Instagram, y 'tuiteamos' varias veces al día. Pero, mientras Kuyda y su equipo solo necesitaban mensajes de texto para construir un Mazurenko digital, Ash, de Black Mirror, se crea utilizando una selección más amplia de comunicaciones online: sus textos, sus imágenes e incluso su voz. Este es un tema controvertido dentro de la industria tecnológica ahora mismo. A principios de este año, Google presentó un asistente de voz espeluznante que podía reservar citas imitando una voz humana, simplemente agregando "erm" entre las oraciones.

Una funeraria sueca llamó la atención de la prensa este año cuando anunció sus planes para utilizar software de reconocimiento de voz y realidad virtual para crear reemplazos digitales de los muertos para ayudar a las personas a llorar. "Lo que nos gustaría encontrar es la voz", dice Charlotte Runius, directora ejecutiva y fundadora de Fenix. "El objetivo es poder crear una conversación, una que parezca real, pero al principio no podrá cubrir todos los aspectos del habla humana y estará bastante limitado a ciertos temas.

"Tenemos esa visión, para que cuando seas viejo y te sientas solo porque tu pareja ha fallecido, puedas ponerte tus gafas de realidad virtual y desayunar con ella. Por supuesto, hay que tener claro que no es real, nosotros lo vemos como un videojuego". Aunque aún está en etapa de planificación, Fenix ha estado buscando desarrolladores e ingenieros para ayudar a construir este inquietante servicio, que creen que es más importante que hacer un 'chatbot' que se base solo en texto.

Pero el 'chatbot' basado en texto de Kuyda ha estado incómodamente cerca de hacer de Black Mirror una realidad. Desde que anunciaron la existencia del 'bot' en una publicación en Facebook, millones de personas ya se lo han descargado en su iPhone. "Todavía es como la sombra de una persona, pero eso no era posible hace un año, y en un futuro muy cercano podremos hacer mucho más", escribió Kuyda.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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