el siempre sorprendente atractivo de jim jarmusch

Con motivo de la llegada de su más reciente película, 'Paterson', nos sumergimos en el mundo del inimitable autor Jim Jarmusch y su visión del sueño americano de los outsiders marginados.

por Colin Crummy
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29 Noviembre 2016, 12:10am

Still from 'Stranger Than Paradise'

Después de su segundo largometraje, Stranger Than Paradise, el entonces joven cineasta Jim Jarmusch se encontró recibiendo ofertas de Hollywood. Era 1985, así que esas cosas llegaban por correo, incluyendo una oferta para que Jarmusch dirigiera una comedia adolescente de sexo que tuviera un tono que se encontrara en algún punto entre Risky Business y The Graduate.

Para cualquiera que haya visto Stranger Than Paradise -una película poco convencional sobre un viaje por carretera en los Estados Unidos-, Jarmusch, originario de Ohio y quien estudiara en la escuela de cine de Nueva York, podría haber resultado una propuesta extraña para dirigir la próxima Porkys. Jarmusch sintió exactamente lo mismo, por lo que rechazó la oferta de un cuarto de millón de dólares y le dijo al zine idóneamente llamado The Underground Film Bulletin en 1985: "Es simplemente como, al carajo, ya sabes. Siempre tienen que hacer referencia a otra cosa. Nada se sostiene por sí solo".

Stranger Than Paradise, 1984

Jarmusch ya era un ganador de Cannes con Stranger Than Paradise y un éxito comercial en esta etapa, pero qué ambiciones tenía o qué ambicionaba en absoluto, ahora parece ser un punto discutible. Para Jarmusch, la ambición misma era problemática. En ese momento, aseguró que el dinero no le resultaba tan interesante, diciéndole a la revista Film Comment en 1984: "Realmente no estoy interesado en personajes obsesionados con algún tipo de ambición. Ese sueño americano realmente no es interesante".

Permanent Vacation, 1980

Jarmusch estaba más interesado en los outsiders y los marginados, en una visión del sueño americano desde la perspectiva de aquellos que no eran parte de él. Él mismo se sentía uno de éstos desde una edad temprana. Su cabello se volvió blanco a la edad de catorce años, convirtiendo al adolescente nacido en Akron, Ohio, en un extraño en su ciudad natal. Tal como su colaborador Tom Waits le dijo al New York Times, su pelo blanco convirtió a Jarmusch en "un inmigrante en el mundo adolescente". Su temprana trayectoria profesional permitió que las influencias externas entraran. En un semestre de intercambio en la Universidad de Columbia, estudió cinematografía en La Cinematheque Francaise de París, el archivo de cine más grande del mundo. Es bien sabido que no se graduó al volver a Nueva York y que usó su beca para hacer su primera película, Permanent Vacation, en 1979. Cuando se le preguntó, más tarde, en dónde se ubicaba geográficamente como cineasta, respondió: "en un pequeño bote en algún lugar en medio del Atlántico".

En el mundo de Jarmusch, toda clase de influencias culturales forman parte de la mezcla -desde la magia japonesa hasta la sensibilidad europea y la buena antigua americana- para crear algo asombrosamente nuevo. Hay elementos que surgen en cada una, pero nunca de la manera en que podrías esperarlo. Por un lado, rara vez se distancia de su patria, pero siempre ve a Estados Unidos desde la perspectiva de un outsider, de adentro hacia afuera.

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Paterson, 2016

En su obra más reciente, Paterson, que tiene lugar en la ciudad de Nueva Jersey del mismo nombre, el protagonista también se llama Paterson, un hecho que tiene cierta gracia. Paterson, interpretado por Adam Driver, debería, en el papel, ser un tipo inmerso en el sueño americano. Es un obrero, conductor de autobús, veterano militar y poeta. Recorre la misma ruta de autobús de lunes a viernes, escribiendo poemas a la hora del almuerzo, visitando su bar local para tomar una cerveza por las tardes y escuchando los planes de su novia para hacer notar su trabajo.

Cuando vi Paterson, estaba esperando un incidente dramático -un accidente, una discusión a bordo del autobús, un escape de la vida rutinaria de Paterson- que nunca llega. En su vida artística, Paterson tampoco encuentra algún tipo de resolución, buena o mala. No es impulsado a llevar su arte a una audiencia más amplia. Incluso su única animadora, su novia Laura [Golshifteh Farahani], está igualmente contenta haciendo un buen trabajo horneando en el mercado sobre ruedas local que teniendo éxito en su última ambición de ser una estrella de la música country.

Paterson, 2016

Pero buscar alguna tipo de ambición en Paterson es tan erróneo como buscar una trama promedio en una película de Jarmusch. Sus películas se ocupan de los espacios que se encuentran entre la acción. En Paterson, representa las vidas como se viven haciendo a un lado las metas que uno se impone. Laura es el tipo de mujer, con el impulso creativo para pintar sus cortinas, vestidos y cupcakes de blanco y negro, la cual podría encontrarse parodiada en otra película; pero Jarmusch es mucho más cálido y franco que eso, y Paterson es una liberación del cinismo que impulsa todas esas expectativas.

"No me gusta la idea de modelar tu vida en torno al dinero o el estilo de vida", dijo Jarmusch en esa entrevista de 1984. "Es algo demasiado predecible, hay muchas otras maneras de vivir". En un tiempo en que el sueño americano se ha reestructurado dramáticamente, con un nuevo tipo de ambición en su núcleo, Paterson se siente como un cambio oportuno de humor en el que Jarmusch se mantiene firmemente por cuenta propia.

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Paterson, 2016

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Texto Colin Crummy

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