'free the nipple' no va de pezones, sino de igualdad

¿Por qué es tan necesario enseñar nuestros pezones?

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sep. 12 2016, 9:20am

Estamos en el año 2016. Las mujeres siguen cobrando un 18% menos que los hombres, 62 millones de chicas de todo el mundo no tienen acceso a la educación y las mujeres siguen teniendo muchas más posibilidades de sufrir una agresión sexual que los hombres. Los medios utilizan el cuerpo femenino para vender cualquier cosa -desde coches hasta queso- y las jóvenes sienten la presión de ser 'sexys, populares y perfectas'. 

Dar el pecho en público es un acto ilegal en algunos lugares y en otros se ve con desaprobación, los anuncios de tampones y compresas nos muestran una sustancia clínica azul que pretende representar la sangre de la regla, y los pezones están prohibidos en Instagram. Como mujeres, se espera que seamos bonitas, delgadas y sin pelo, olvidando que tenemos autonomía sobre nuestro cuerpo o que podemos ser dueñas de nuestra propia sexualidad. Sin embargo, con el auge de internet y de las redes sociales, cada vez más mujeres tienen la posibilidad de participar en movimientos feministas, y ahora más que nunca tienen la oportunidad de que su voz se escuche. Pero todavía queda mucho más por hacer.

Free the Nipple es un movimiento global, fundado por la actriz y activista Lina Esco. Empezó con un corto, y tanto el movimiento como el hashtag se hicieron virales en internet, inspirando a manifestantes y activistas de todo el mundo. El movimiento es un intento de luchar contra la desigualdad de género, denunciando el hecho de que que en muchos lugares (incluyendo Instagram) es legal mostrar los pezones de los hombres pero no los de las mujeres, y enfrentándose directamente a la idea de que la exposición femenina es algo vergonzoso y que siempre va acompañada de connotaciones sexuales.

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Este no es un llamamiento al nudismo generalizado, sino que se trata de una metáfora de la igualdad; pues mostrando sus pezones de forma desafiante -ya sea en Instagram, Facebook, en la playa o en una manifestación en público- mujeres de todo el mundo están reclamando su derecho a escoger lo que quieren hacer con su cuerpo y, sobre todo, cuándo quieren hacerlo. 

En un mundo donde una mujer con una falda corta se ve como una mujer que va buscando algo, donde la víctima de una violación es interrogada en los tribunales sobre su historial sexual mientras los logros en natación del violador es algo que se tiene en cuenta para negar su agresión, y donde 1 de cada 6 mujeres pueden acabar siendo víctimas de agresiones sexuales, es algo que necesitamos más que nunca. Las mujeres están demostrando que enseñar sus pezones desnudos no significa que vayan buscando algo.

Existen ciertos argumentos que dicen que el llamado 'feminismo de internet' es algo problemático. Podría decirse que los hashtags y algunas cuentas de Instagram luchan por un cambio estético en lugar de por uno ideológico. En Arabia Saudí a las mujeres se les prohíbe conducir, y en la India y Paquistán se registran 1000 asesinatos por honor cada año. Según una encuesta del Reino Unido, 1 de cada 3 chicas no ve nada malo en que a una mujer se le pegue o fuerce a tener sexo, y según un estudio de la ONU las mujeres de entre 15 y 44 años corren un mayor riesgo de ser víctimas de una violación o acoso sexual que de un accidente de coche, cáncer, malaria o una guerra. 

Podríamos pensar que los selfies de desnudos que protagonizan las celebrities que se declaran feministas parecen algo irrelevantes en la lucha contra la violencia. Podríamos incluso argumentar que juegan con la misma estética contra la que se supone que debemos luchar, es decir, ese feminismo que se limita a lo atractivo, al privilegio blanco y a la perfección, y no incluye a mujeres con cuerpos 'imperfectos', en lugar de exigir una igualdad real para todo el mundo. Podríamos también argumentar que Free the Nipple es algo dogmático y poco claro con su mensaje -pues no todo el mundo quiere liberar sus pezones- y que podemos luchar por el empoderamiento mostrando o no nuestros pezones.

Sin embargo, a todos aquellos que defienden estos argumentos y cuestionan la acción de las jóvenes activistas que acaban siendo detenidas en manifestaciones donde protestan en nombre de la igualdad de género, les diría que hace falta una acción radical como Free the Nipple para incitarnos al cambio. Sin movimientos como Free the Nipple o Gurls Talk creando conciencia y ofreciendo la oportunidad de que la gente se pueda unir al debate, las mujeres seguirían sin tener idea del trabajo que todavía queda por hacer.

"Sé más consciente", nos dice Joan Levin, abuela de la joven activista Ali Marsh, cuando le preguntan qué consejo se daría a su yo más joven. "No era consciente del sexismo. Me diría que me despertara y tuviera más confianza en mí misma", añade. Con 500 millones de usuarios en Instagram en 2016, las iniciativas feministas que se mueven por las redes son capaces de hacer exactamente eso, concienciar a los jóvenes y 'activarlos' para el cambio, lo que Lina Esco quería hacer cuando empezó el movimiento.

Para algunos, tan solo ver un 'tuit' o un post de Facebook o Instagram con un mensaje feminista puede marcar la diferencia. Tanto si se reacciona como si no, cualquier tipo de concienciación y compromiso ayuda. Alguien que si se decidió a actuar fue la activista Ali Marsh, que aparece en Gurls Talk. Los pechos de Ali se desarrollaron cuando tenía tan solo 9 años y por ello sufrió acoso y tuvo que soportar verse sexualizada desde una temprana edad. Cuando descubrió Free the Nipple en Internet se sintió muy relacionada y le llevó a fundar Free the Nipple LA, haciendo que todos sus amigos y familiares participaran en la conversación sobre la igualdad. 

A través de la inspiración que Ali supuso para sus amigos, podemos ver que la reacción en cadena puede llegar a tener una gran importancia. Si Lina es capaz de inspirar a una persona, que puede inspirar a otra, que puede inspirar a otra, entonces la conversación solo puede continuar creciendo cada vez más. Lo mismo sucede con Gurls Talk, que inspira a las chicas para que hablen sobre adicción y depresión, Adwoa Aboah está ayudando a acabar con los estigmas sobre la salud mental y animando a mujeres jóvenes a que se apoyen las unas a las otras. 

Gracias a las protestas del año pasado lideradas por Lina y Ali, entre otras, este verano se consiguió legalizar que las mujeres pudieran mostrar sus pezones en Venice Beach, Los Ángeles. Es un pequeño cambio, pero hay que empezar por algún lado. Necesitamos urgentemente normalizar la sexualidad y el desnudo femeninos, no solo para acabar con la discriminación sino también para proteger a las mujeres de la violencia. Liberar nuestros pezones no parece ser una mala opción para empezar.

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Texto y fotografía Lily Rose Thomas