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preguntamos a la generación z qué piensa de michael jackson

¿Tiene sentido seguir rindiéndole culto al Rey del Pop?

por Alim Kheraj
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28 Marzo 2019, 11:16am

Está claro que la forma en que la sociedad percibe a Michael Jackson ahora ha cambiado. Sobre todo tras emitirse el polémico documental de Dan Reed, Leaving Neverland, que se estrenó recientemente en HBO y Channel 4 en Estados Unidos y Reino Unido respectivamente. Después de eso, el mundo volvió a dividirse, y se generaron muchas críticas, debates y opiniones sobre si Jackson tenía relaciones inapropiadas y sexuales con niños menores de edad.

La película de Reed es realmente impactante, ya que cuenta con los testimonios de Wade Robson y James Safechuck, que alegan que Jackson abusó sexualmente de ellos en la mansión del artista cuando ellos eran menores. Leaving Neverland no es una película sobre Michael Jackson, sino sobre el abuso sexual infantil y las consecuencias que puede tener en los supervivientes y sus familias. Sin embargo, esta historia no involucra a cualquier tío o a un profesor de escuela; se trata de una de las personas más famosas del planeta.

Por supuesto, el foco de todo esto debería recaer en los supervivientes de abuso sexual. Sin embargo, la mayoría de nosotros también tenemos un sentimiento hacia Michael Jackson y su música, aunque realmente creo que todos deberíamos saber lidiar con eso y empatizar con los supervivientes. Las legiones de fans —y no tan fans— de Michael Jackson al parecer no están tan convencidas de su culpa. The Jackson Estate y los grandes adeptos del fallecido músico han hecho todo lo posible para desacreditar el testimonio de Robson y Safechuck. Describen el documental como un "linchamiento público" y aseguran que las intenciones de ambos son simplemente financieras. Esta es la misma vía de desprestigio que Jackson y su equipo utilizaron cuando, en 1993 y 2004, fue previamente acusado de abuso sexual de un menor. Robson y Safechuck presentaron denuncias en contra del Jackson Estate por daños y perjuicios, solicitando el primero unos 1.500 millones de dólares. Sus casos fueron desestimados.

Para aquellos que crecieron cuando Jackson todavía estaba vivo y en la cima de la pirámide del poder, el impacto que el documental puede tener en su legado es importante. Es por eso que, por ejemplo, ciertas emisoras de radio se niegan a reproducir su música, y es comprensible que se hayan abierto varios debates en periódicos internacionales, redes sociales, oficinas o cenas con amigos sobre qué hacer con su música. ¿Podemos, y deberíamos, seguir llamándole Rey del Pop?

Sin embargo, hay toda una generación de amantes de la música que, debido a su edad, no recuerdan a Michael Jackson en vida. No recordarán el documental de Martin Bashir y los titulares de "Wacko Jacko" en los titulares de los medios sensacionalistas. Su recuerdo es el que la industria ha vendido desde su muerte: un icono musical y una leyenda.

"Todavía recuerdo dónde estaba cuando escuché que había muerto", recuerda Ellise Shafer, de 19 años, estudiante de la Northwestern University en Evanston, Illinois. "Es uno de los recuerdos más vívidos de mi infancia. Tenía diez años y estaba a punto de asistir a una actuación en la que realizaríamos un tributo a Michael Jackson, que fue totalmente casual. Recuerdo que me sorprendí y que sabía que eso suponía un gran problema, a pesar de que no me afectaba personalmente".

Ellise dice que no tenía ni idea de la historia de las acusaciones de abuso sexual infantil contra Jackson hasta que vio Leaving Neverland. "Escuché a varias personas hablar sobre Michael Jackson y sus hijos, pero siempre supuse que hablaban sobre el momento tan polémico en el que el cantante cogió en brazos a su hijo pequeño desde la ventana de un hotel", agrega.

El documental, dice ella, la dejó anonadada y no duda que Jackson abusó de esos niños. Pero, aún así, no está convencida de que eso vaya a afectar a su legado. "Estuve haciendo un poco de investigación en Twitter después de terminar de ver el documental, y es buscar Leaving Neverland y aparecer una cantidad inmensa de partidarios de Jackson hablando en contra de eso", dice ella. "Incluso había cuentas enteras dedicadas a 'desacreditar las mentiras' del documental. La mayoría de los 'tuits' que leí le apoyaban; algo que, sinceramente, me asusta. Me parece que era un maltratador de niños en serie y no me sorprendería que varios hombres más confiesen experiencias similares después de salir a la luz este documental".

Sophie Williams, de Cardiff, tiene 18 años y se describe a sí misma como "una fan de toda la vida" de Jackson. "No puedo describir la emoción que me entró cuando oí por primera vez una de sus canciones en la radio", recuerda, explicando que, tras la muerte de Jackson, se sumergió en la discografía y el archivo de videoclips del cantante. Eso, sin embargo, ha cambiado. "Casi me siento culpable por decir que su música significó mucho para mí cuando hay gente que ha sufrido a manos de su poder", admite. "Entiendo y respeto completamente que algunas personas sientan que pueden separar la música del hombre, pero, para mí, eso no es una opción".

"Creo que las nuevas generaciones tienen una tendencia a darse cuenta de la gravedad de las acusaciones, mientras que la conexión de las generaciones anteriores con Michael Jackson hacen que sean mucho más parciales y menos dispuestos a pasar".

Sophie, sin embargo, no está segura de si el documental "anulará" totalmente al cantante, aunque cree que su nombre siempre tendrá que soportar esta carga. "Teniendo en cuenta que muchos de estos debates sobre el legado de Michael se llevan a cabo en los tribunales de las redes sociales, creo que las acusaciones tendrán un impacto significativo en su reputación en el futuro. Sin embargo, siempre habrá personas que argumentarán que él es inocente y que se esforzarán por mantener su legado intactos".

Noura Ikhlef, de 23 años, recuerda el juicio público de 2005 contra el cantante en el que se le acusaba de abuso infantil. "Recuerdo que, entonces, todos bromeaban diciendo que él era un pedófilo", agrega, "y recuerdo a muchas personas justificándole porque decían que todo eso era una consecuencia de su tumultuosa infancia".

Noura dice que no ha visto Leaving Neverland entero "porque es difícil de ver", pero está convencida de la culpa de Jackson. "Tiendo a ir por el camino de 'el artista es definitivamente parte de su arte'", dice, "pero en el caso de Michael, sus canciones son una gran parte de la industria de la música y la cultura pop. Yo no creo que pueda seguir escucharlas, pero puedo entender que para algunas personas que han crecido escuchando a Michael resulte difícil olvidarse de todos los recuerdos asociados a ellas". Noura sugiere que la forma en que se ve el legado de Jackson depende de cómo lo manejen los medios. "Ellos son, al fin y al cabo, los que dan forma a la reputación de los artistas", señala.

Caitlin McMillan, una joven de 18 años de Gales, también dice que no volverá a escuchar la música de Jackson y cree que la generación más joven a partir de ahora le rechazará tanto a él como a su música. "Creo que la generación más joven tiene una tendencia a darse cuenta de la gravedad de las acusaciones, mientras que la conexión de las generaciones anteriores con Michael Jackson hace que sean mucho más parciales y menos dispuestos a pasar", sugiere. "Hacer buena música no te hace buena persona".

Un chico de 24 años, que desea permanecer el anonimato después de varios encontronazos con los fans de Jackson en Twitter, dice que, aunque el documental no le ha hecho mucha gracia, no está convencido de que vaya a cambiar la forma en que se juzgará al cantante en el futuro. "Jackson Estate vale cientos de millones de dólares, y harán todo lo que esté a su alcance para proteger aquello que les sigue dando dinero: la reputación de Michael".

Alex (19 años, Londres), sin embargo, dice que, debido a que Jackson está muerto, no ha visto Leaving Neverland. "No puede defenderse", asegura, "y no quiero destruir la imagen que tengo en mi cabeza". Dice que Michael Jackson fue absuelto de todos los cargos en el juicio de 2005, pero que la decisión de dejar de escuchar su música es personal y debe ser individual. "Creo que si hubiera evidencia fotográfica o visual que significara que no se podía negar que era culpable, entonces no, no estaría bien escuchar su música, ya que elegirías ignorar los hechos y seguir apoyando al artista", afirma. "Hay una gran base de fans y partidarios de Michael Jackson que no creen en las acusaciones y están protestando contra el documental, así que creo que no tendrá mucha repercusión".

Beth, de 18 años, no comparte esta idea, pero dice que algunos de sus compañeros sí lo hacen. "Hay personas que dicen que solo son acusaciones y que no se pueden probar", explica. "De las personas con las que he hablado, parece haber más reticencia a aceptar que estas acusaciones podrían ser ciertas, más que las reacciones en torno a R.Kelly o Woody Allen. Pero supongo que es porque hay más personas a las que realmente les importa MJ".

Solo Phoebe, una joven de 22 años de Bedfordshire, dice que en este caso se siente capaz de separar el arte del artista. "Estoy completamente en contra de todas sus elecciones en la vida, y siempre supe que había algo que no estaba bien en él, pero no puedo negar que él era un artista talentoso y que la música que creó es de las mejores de la historia", argumenta. "Como muchas de sus canciones están vinculadas a mis propios recuerdos personales, no quiero tener que ignorar mis propios recuerdos debido a sus propias y terribles elecciones".

Lo que sí tenían en común todos es su opinión sobre la precariedad en la forma en que se ha vetado su música, especialmente cuando la responsabilidad dentro de ese ámbito es algo personal. Sin embargo, en el caso de Jackson, el consenso fue que dar a los supervivientes una plataforma para contar su historia era el aspecto más importante de toda la situación. "Se tiene que mostrar respeto a los afectados. Aunque el artista haya muerto, los individuos tendrán esos recuerdos para siempre", explica Caitlin.

Hablar con estos jóvenes no deja ninguna duda de que la adoración que alguna vez se le otorgó a Jackson se ha acabado oficialmente, sin importar cuánto conspiren y protesten los fans y todas esas personas que estaban a su alrededor. El hombre, una vez apodado el Rey del Pop, ha perdido su corona. Además, su estatus como gobernante del pop no debería ser un indicador de su inocencia, como sugiere Elise: "La mayoría de los reyes también eran hombres malvados que a menudo tenían relaciones inapropiadas". Como lección para el futuro, nadie debería dejarse seducir jamás por el tipo de poder monárquico que Michael Jackson una vez empuñó.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.