Links: Renze, midden: Reilly, rechts: Daan

retratos íntimos de chicos con alopecia

La fotógrafa Alifya Al-Harazi retrata a tres holandeses con la extraña enfermedad autoinmune y les pregunta acerca de su percepción de la belleza.

por i-D Staff
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28 Noviembre 2018, 3:41pm

Links: Renze, midden: Reilly, rechts: Daan

Este artículo apareció originalmente en i-D Netherlands

Al-Harazi spoke to the three young men after shooting the images. She asked them about their view on beauty, and how self-acceptance has changed their relationship to the condition.

A menudo damos por sentado que nuestro pelo y, en particular, nuestro corte forman un pilar fundamental de nuestra identidad. Pero, ¿qué pasa si un día de repente te quedas sin? En esta pieza, la fotógrafa Alifya Al-Harazi retrata para i-D a tres chavales holandeses que tienen alopecia areata, una rara enfermedad autoinmune en la que su sistema inmunológico ataca varias partes de su cuerpo: en este caso, los folículos pilosos sanos. Aunque esta condición no presenta ningún otro riesgo para la salud, perder el pelo puede dañar seriamente se autoestima.

Al-Harazi habló con los chicos después de hacer las fotos y les preguntó acerca de su percepción de la belleza, además de sobre cómo la autoaceptación ha cambiado su relación con la alopecia.

Drie jongens op een hek
De izquierda a derecha: Daan, Reilly y Renze

Reilly Do Rosario
"Cuando pienso en belleza, no pienso en apariencia al momento. Para mí, la cosa va más bien de rasgos de personalidad. Lo que te hace realmente bello es ser cariñoso, fiel y bondadoso; tu aspecto no importa.

He tenido alopecia desde que tenía cuatro años, y eso es algo que siempre me ha preocupado. A esa edad, los niños pueden ser despiadados. Se reían de mí y me decían de todo. Por eso llevaba sombrero siempre. Me daba miedo quitármelo delante de otros niños; me hacía sentir como si estuviera solo, excluido del resto. No quería que la gente se diese cuenta de que me hacían daño, pero ahora acepto esos sentimientos con más facilidad.

Todavía llevo sombreros y gorras para ocultarlo, por lo que no puedo decir que hay aceptado completamente mi condición. Sin embargo, he recorrido un largo camino y ahora me siento mucho más seguro de mí mismo al hablar de ello. Ahora estoy en paz con eso, en gran parte.

Sé que muchas personas luchan con la percepción de sí mismas. Me gustaría decirles: 'acéptate; la vida está para disfrutarla. ¿Por qué permites que las opiniones de los demás condicionen tu vida? La apariencia no importa: si la aceptas, te conviertes en una persona atractiva'".

Drie jongens van achteren gefotografeerd

Renze van Jaarsveld
"Se me empezó a caer el pelo cuando tenía diez años, y pasaron años hasta que empecé a aceptarlo por completo. Los primeros dos años fueron los más difíciles; me mostraba tímido al respecto. Sin embargo, después de un tiempo, dejé de darme cuenta. Recibí mucho apoyo por parte de mis amigos y mi familia: todos me decían que me quedaba bien, y eso me ayudó realmente. Está claro que a veces me miraba en el espejo y me daba cuenta de que era diferente a los demás. Eso puede llegar a ser muy doloroso.

Al igual que muchas otras personas con alopecia, he tratado de ocultar mi calvicie con una gorra. Cuando tienes trece años, llevar gorra te hace no destacar tanto: muchas personas llevan gorra a esa edad. Sin embargo, cuando te haces mayor, si realmente quieres centrar tu carrera en el mundo de la moda, no quieres ponerte un sombrero todos los días. Cuando empecé a aceptarme totalmente, fue cuando dejé de llevar gorra.

A veces sigue resultando algo difícil. En invierno, la cabeza se me enfría enseguida, y en verano tengo que ir con cuidado de no quemarme con el sol. Los ojos los tengo sensibles, porque no tengo pestañas que bloqueen las partículas del polvo. Hay personas que creen que tengo algún tipo de cáncer, por lo que resulta extraño cuando empiezan a tratarte con pena de repente.

Aceptarse a uno mismo es la parte más difícil, pero es posible. A menudo te das cuenta de que las imperfecciones no importan demasiado. Llevo la marca de ropa La Fam, con mi hermana, y cuando busco modelos para nuestras sesiones de fotos, no elijo a personas con un tipo de belleza estándar.

Me interesa mucho más una chica tímida o un chaval pícaro, porque son personas diferentes que hacen las cosas a su manera. El mejor consejo que le puedo dar a los demás es que no tengan miedo de sus imperfecciones. Ahora, más que nunca, las imperfecciones son motivo de celebración. Y reírse un poco de uno mismo no le hace daño a nadie".

Twee jongens in een omhelzing

Daan Koens
"I only learned to accept my condition when I was twenty-one. At one point I decided to no longer wear caps to hide it. Everyone reacted positively, which made it easier for me to accept it myself. Frankly, I am now struggling a lot less. The struggle I experienced in the past mainly came from my own fears; I was afraid that I would never find a girlfriend, or that I would never get rid of my insecurity. These thoughts turned out to be wrong. If I had to give and advice to others, it would be to not be a whiny bitch about it. Why would you worry what other people think of you?

"Empecé a aceptar mi condición cuando tenía 21 años. Llegó un momento en el que decidí dejar de llevar gorras para ocultarlo. Todos reaccionaron de forma muy positiva, y eso me ayudó aceptarlo. Francamente, ahora lucho mucho menos. La lucha en la que estaba involucrado en el pasado se debía principalmente a mis propios miedos; tenía miedo de no echarme novia nunca o de no librarme jamás de mis inseguridades. Esos pensamientos eran erróneos. Para darme cuenta, tuvieron que darme muchos consejos, y yo dar muchos otros, pero no quería convertirme en un puto llorón. ¿Por qué te tiene que importar lo que los otros piensen de ti?

Drie jongens met ogen dicht

Créditos


Fotografía y entrevistas Alifya Al-Harazi
Ropa La Fam

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Alifya Al-Harazi