el hashtag que cambiará para siempre tu forma de ver 'sex and the city'

Todos esos Cosmopolitans, las malísimas preguntas sobre sexo de Carrie y la comprobación retrospectiva de nuestros privilegios.

por Roisin Lanigan
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02 Enero 2018, 6:36pm

via @everyoutfitonsatc

Este artículo fue publicado originalmente en i-D UK.

Una pregunta rápida: ¿cuál era el personaje con mayor conciencia social de Sex And The City? Era...

A) Carrie ― la blogger de sexo que adoraba la moda estrafalaria y escribía sobre sus numerosas conquistas.
B) Samantha ― la orgullosa gurú de las relaciones públicas ansiosa de placer.
C) Miranda ― la ambiciosa y andrógina abogada y durante un tiempo madre soltera.
D) Charlotte ― la que su meta en la vida era casarse a toda costa.

Es una pregunta con trampa, porque ninguno de estos personajes tenía conciencia social. Pero un nuevo hashtag está reescribiendo la historia y ha erigido a Charlotte York-Goldenblatt, la típica blanca protestante anglosajona con ansias de matrimonio, en la voz de la razón que siempre quisimos en la serie. Después de todo, estamos en 2018 y no en 1998, cuando se estrenó por primera vez Sex And The City. Y ahora que tenemos #WokeCharlotte resulta menos difícil ver la serie con todas sus problemáticas de clase y cultura.

Puede que recordemos a Carrie como una neoyorquina mística y elegante que grita a ese autobús llevando un tutú, pero afrontémoslo, a lo largo de seis temporadas y unas muy dudosas adaptaciones cinematográficas, Carrie dijo algunas cosas bastante inmaduras, maleducadas y francamente críticas sobre la vida sexual de todas las demás. Cosas que ahora están siendo inmortalizadas en Instagram, con un estilo convenientemente millennial, por la icónica cuenta @everyoutfitonsatc, que ha creado y abrazado el estilo de vida de #WokeCharlotte (Charlotte concientizada) con todo su corazón.

“Todo empezó como un chiste privado entre Chelsea y yo", explica Lauren, una de las coautoras de @everyoutfitonsatc. “Nunca llegamos a pensar que obtendríamos tantos seguidores, pero estamos muy felices con la respuesta que hemos recibido".

Desde que empezó, el hashtag ha inspirado cientos de posts en Twitter y en Instagram e incluso ha sido respaldado por Kristin Davis, que confesó a Chelsea y Lauren ser una fan y ahora comenta con regularidad en los posts de #WokeCharlotte. “Es el mayor halago que podríamos haber recibido", afirma Chelsea. Y también es una autorreferencia muy curiosa.

#WokeCharlotte es una divertida broma en Internet como millones de otras que existen, pero no es superficial. Ahonda en la dicotomía de cómo vemos retrospectivamente nuestras series y películas favoritas y si decidimos que todavía pueden ser universalmente adoradas en nuestro mundo moderno, o si por el contrario deben ser relegadas a las distantes y poco concientizadas sombras del pasado con una mueca de disgusto.

El punto es este: hay algunas cosas de las dos últimas décadas que han envejecido realmente bien. Como Helen Mirren o el éxito navideño atemporal de Mariah Carey All I Want For Christmas Is You. Pero otras que simplemente los estragos del tiempo las hacen parecer pasadas, anticuadas, penosas y decididamente ignorantes. Love Actually, por ejemplo, o el definitivamente nada atemporal intento de Katy Perry con un éxito llamado You’re So Gay. Y aunque nos duela, Sex And The City no queda muy bien parada.

En su época indudablemente se consideró muy disruptiva por mostrar a cuatro mujeres hablando abiertamente sobre sexo y abrazando la vida sexual activa, pero en retrospectiva Sex And The City es bastante problemática. Y no solo porque literalmente el 99 por ciento de los personajes que aparecen son gente blanca adinerada (vaya, ese es gran parte del porqué). Principalmente la culpa es de Carrie.

Puede que en los 90 y los 2000 pareciera una blogger progresista con una actitud positiva hacia el sexo que de algún modo se las arreglaba para mantener un apartamento en Manhattan con un clóset enorme escribiendo aproximadamente una columna a la semana, pero desde una perspectiva moderna su actitud hacia el sexo es en realidad bastante mojigata, limitada y arcaica. ¿Recuerdas cuando humilló al político que disfrutaba del juego sexual con pipí? ¿O cuando comentó como si nada a sus amigas durante un brunch que no creía en la bisexualidad? Y sí, no está relacionado con el sexo, pero aquella vez que trató de pedir un Cosmopolitan en un McDonald's fue sinceramente snob y fastidioso.

Todo eso hace que Carrie sea demasiado intratable como para poder disfrutar de Sex And The City en nuestro estado actual de conciencia política, lo cual es una mierda porque es realmente fantástica para la cruda de los domingos. Sin embargo, por suerte para nosotros llegó #WokeCharlotte y hace que Carrie y el resto de las chicas sean (casi) adecuadas para nuestra sensibilidad en 2018, al menos en esta forma reinventada por el Internet. "Por desgracia hay demasiado material con el que trabajar", explica Lauren a i-D. "¡Ni siquiera hemos tocado todavía la segunda película!". Todavía queremos olvidar esa escena donde Charlotte se “enferma” por visitar México.

Y no puedo evitar preguntarme, ¿es #WokeCharlotte simplemente otra moda millennial pasajera, o significa que por fin todos nos hemos puesto de acuerdo en que Carrie Bradshaw era horrible, como columnista y también como persona? Cruzo los dedos por que sea lo segundo.

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