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conoce a gata cattana, la poetisa que hace rap para la eternidad

“Creo que el arte trasciende a la propia muerte”: hablamos con la rapera andaluza sobre su breve pero intensa carrera y su próximo disco.

Mirena Ossorno

Con nombre de aristócrata italiana, Ana Sforza (también conocida como Gata Cattana) lleva desde muy joven cantando y escribiendo; primero flamenco y después poesía y rap. Sin miedo, y con una madurez sorprendente para un estilo musical que se basa con demasiada frecuencia en el "yo soy mejor que tú", Gata comparte todo lo que le pasa por dentro con sinceridad y determinación. Porque, en ella, las ideas se hacen arte; se hacen inmortales.

A punto de lanzar Banzai —su primer LP de la mano del productor D.Unison y con Silvia Bianchi a cargo de la dirección de arte—, Gata está preparada para "dar la cara" y llevar su música un paso más allá, lejos de comparaciones obvias y clichés de género.

A través de Internet y las redes sociales, todos estamos constantemente compartiendo algo con los demás. ¿Qué quiere compartir Gata Cattana con sus canciones?
Sobre todo mi particular punto de vista. Mis canciones pueden ser muy introspectivas, casi siempre hablo de mis estados emocionales; de mi vida en general. Mi estilo es bastante crudo, pero en el fondo soy optimista con respecto al ser humano y a la propia sociedad. Creo que hay esperanza y que, a pesar de las condiciones que nos dan, podemos ser seres increíbles y hacerlo lo mejor posible. De eso van mis canciones: de hacerlo bien, de hacer cosas legendarias.

El año pasado publicaste La Escala de Mohs, tu primer poemario con la ayuda de Homo Stultus Ediciones. ¿Qué diferencia hay entre lo que escribes como canción y lo que escribes como poema?
Bueno, son cosas diferentes. En la poesía trato temas más profundos; si cabe, más personales. Uso siempre verso libre y eso me da alas y otras posibilidades que con el rap no puedo hacer. La poesía, digamos, es más de Ana —la chica anónima, la autora contando sus historias— y el rap es de Gata Cattana, el personaje. El rap lo hago para el mundo y para transmitir el mensaje que yo quiero, y con la poesía es un poco al revés: [lo hago] para sobrevivir al mundo y a lo que se espera de mí. Son mis pensamientos más íntimos.

En una entrevista, comentabas que para ti se puede ser inmortal a través del rap. ¿Qué es para ti la eternidad?
Siempre me ha encantado la literatura, la historia del arte... En mi adolescencia, crecí leyendo mucha poesía y novelas. Diferentes autores me han acompañado a lo largo de estos años con sus pensamientos, sirviéndome de inspiración y de soporte; han sido como mis amigos —a pesar de que nacieron hace dos o tres siglos— y muy influyentes en mi vida. Eso es para mí la eternidad. Creo que el arte trasciende a la propia muerte: hay artistas que siguen estando muy vivos a través de su obra y, sobre todo, siguen siendo útiles para las personas. No sé si eso es la inmortalidad, pero sí que es lo verdaderamente importante.

¿Tienes algún truco para ponerte en estado de gracia o inspiración, o simplemente te pones la base y tiras millas?
Una habitación propia, como decía Virginia Wolf, y un poco de concentración y tranquilidad... Poco más. Normalmente, yo tiro de lo que me inspira la instrumental; siempre te sugiere alguna idea o alguna temática en concreto. Luego, una vez que empiezas, te vas motivando y va saliendo más fácil; lo complicado es empezar.

Hoy en día, es muy común ver cómo se castiga de forma colectiva —a través de Twitter, por ejemplo— a quienes no piensan lo que la mayoría considera correcto. ¿Dónde estarían para ti los límites de la libertad de expresión?
Es cierto que a través de Twitter se producen a veces auténticos linchamientos, y eso no me gusta nada; da miedo. La masa se vuelve muy mezquina cuando ve la posibilidad de atacar a alguien colectivamente y sin represalias. Eso hay que pararlo. Sin embargo, lo que de verdad me parece de locos es que se esté deteniendo a gente y aplicando penas de cárcel por unos 'tuits', que en muchos casos ni siquiera son opiniones, sino chistes y parodias. Eso me parece aterrador.

Los límites de la libertad de expresión no los establezco yo; los establece la ley y algunas ideologías se toleran más que otras. Lo que es alucinante es que se apliquen esas penas por dar una opinión o hacer chistes en redes sociales. Creo que eso es censura y que consiguen meter miedo y que no opines a través de estos canales.

En Lisístrata —donde hablas bien claro de la historia y la situación de las mujeres y su represión— dices: "Festivales feministas contra la segregación positiva que es mentira, no es ninguna solución". El feminismo siempre es un tema complicado de abordar, ya que parece que tengamos que pensar todas igual o nada. ¿Qué soluciones prácticas darías tú para que las mujeres seamos más comprendidas e integradas?
Yo creo que, en un contexto como el que vivimos hoy en día, lo que podemos hacer es respetarnos y valorarnos entre nosotras. El machismo y el patriarcado se sustentan, en muchos casos, en la división de las mujeres. El típico "tú no eres como las demás". Un buen ejercicio es no criticar NUNCA a ninguna mujer empleando un insulto machista, ni a tu peor enemiga, y aprender a ponerse en la piel de cada una. Antes de criticar y seguir el juego al sistema patriarcal usando sus mismos códigos, [es importante] intentar comprendernos y ayudarnos entre nosotras. Creo que es un buen primer paso.

Empezaste en la música con 13 años cantando flamenco y llegaste incluso a grabar un disco y dar conciertos. ¿Qué queda en tu música actual de aquella época? ¿Te ves volviendo al flamenco?
Quedan muchos dejes, la jerga, algún estribillo... No sé, [hay] muchas influencias a la hora de componer. No sé si volveré —ahora mismo no lo veo—, pero lo echo mucho de menos; el flamenco, para mí, es como estar en casa.

A veces se te ha pedido que te muestres más en los vídeos y cosas por el estilo. ¿Te vamos a ver más a partir de ahora o tu imagen va a seguir estando en segundo plano?
Creo que sí, que me vais a ver más. Le estoy cogiendo el gusto a hacer sesiones de fotos y ahora saldrán algunos vídeos. Aunque siempre he priorizado la música sobre la imagen, ya es hora de dar un poco la cara, ¿no? De decir aquí estoy y así soy yo; ya vale de hacerme la interesante (risas).

A partir de este nuevo disco que estás preparando, Silvia Bianchi se va a encargar de toda la dirección de arte. ¿Cuál es la idea tras las imágenes que ya hemos podido ver de Banzai? ¿Qué buscáis trasmitir?
Silvia y yo somos muy parecidas en el sentido de que tenemos una gran dualidad: por un lado somos creativas, rompedoras y revolucionarias, pero por otro lado mostramos un gran respeto por la historia del arte y por los clásicos. Por eso, la simbiosis desde el minuto uno ha sido perfecta; esa es una de las claves sobre la que nos basamos.

Nosotras somos mujeres poderosas, dos jefas en nuestro ámbito y queríamos transmitir la fortaleza y valentía que se requiere para ello. Son imágenes que proyectan una mujer guerrera, luchadora e imponente que sabe lo que vale y que lo vale más allá de las fronteras del cuerpo, al contrario de la imagen sexualizada que se nos ofrece casi siempre hoy en día.

Nuestra idea, por el contrario, ha sido jugar con el misterio; mostrar solo partes concretas que sugieren lo que queremos expresar y, sobre todo, no utilizar el físico como reclamo publicitario, sino una imagen potente y desde una óptica artística.

¿Nos puedes adelantar qué nos espera con tu primer LP Banzai?
Van a ser unos trece cortes bastante particulares y diferentes entre sí. Cada uno tiene un matiz. Hay coros más soul, otros r&b, otros flamencos... que se mezclan con la fuerza de las letras, y que creo que son las mejores que he escrito hasta la fecha. Es un trabajo muy rap, eso sí, aunque juguemos con esas influencias y hayamos experimentado con la música.

La producción corre a cargo de David Unison, contando también con dos beats de Nico Miseria y otro de I-Ace (Agorazein) y participan varios mc´s que me flipan y que no quiero desvelar todavía, prefiero que sea una sorpresa para los oyentes.

En cuanto a la parte estética, como ya había dicho, hemos contado con Silvia Bianchi para la dirección de arte y con BRBR Films para el contenido audiovisual.

@gata_cattana

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Texto Mirena Ossorno
Dirección de arte Silvia Bianchi
Fotografía Silvia de La Rosa
Maquillaje Vicent Guijarro