un museo de madrid convertido en rave por un día

Fuimos a la última edición del Festival Autoplacer en el Centro de Arte 2 de Mayo y esto fue lo que pasó.

por Marian Garrido
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06 Octubre 2015, 11:30am

Imagen vía @pagustin_fff

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Son las 12 de la mañana de un sábado y un reguero de personas de todo tipo se encaminan hacia el mismo lugar, desde el tren de cercanías al Centro de Arte 2 de Mayo. ¡Un museo en Móstoles! ¿Qué está pasando? El culpable de trastocar la vida del extrarradio y de darle la vuelta al cubo blanco es el Festival Autoplacer.

La semana pasada se celebró su sexta edición, siempre fiel a su emplazamiento mostoleño. Pero, ¿por qué? El CA2M lleva demostrando desde que abrió sus puertas que no se trata de otro espacio más: para su inauguración se presentó una exposición dedicada a Sonic Youth, que aparecieron por allí para improvisar un concierto donde colaboraron con Enrique Morente. Toda una declaración de intenciones.

Imagen vía @leirevolta

Toda la programación de este peculiar centro de arte está muy vinculada con la música, un nexo común que aparece hasta en las propias exposiciones, donde ya hemos visto tanto en Pop Politics como en Punk un gran interés por acercar al público general las subculturas que surgen de las escenas musicales.

Hablar de la programación que este centro dedica para el verano y su increíble terraza -y sus picnic sessions- es obligatorio y su manera de apoyar la cultura musical es imprescindible para que, por ejemplo, el Festival Autoplacer siga siendo gratuito.

La cita anual con Autoplacer cada vez está más consolidada en el panorama nocturno (en este caso diurno) de Madrid; la sensación de entrar en el museo y encontrarte a todo el mundo de fiesta a las dos de la tarde es extraña, pero a la vez se ha convertido en una de las citas más divertidas que ofrece Madrid. 

De repente, la percepción del tiempo se diluye y te ves envuelto en una atmósfera de lásers y humo. A la que te das cuenta, un museo de cuatro plantas se ha convertido en una macrodiscoteca donde te cruzas con todos tus conocidos por las escaleras.

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El colectivo que monta esta fiesta está formado por José Díaz (artista plástico), Adolfo Párraga (músico, dj y productor), Manu Bang (director de discos Walden y de otros proyectos discográficos independientes) y Roberto Salas (editor, gestor y productor cultural).

Además, juntos también programan otras actividades dentro de las escenas menos visibles. Se encargan de hacer un concurso de maquetas para grupos emergentes que tiene por premio el lanzamiento de un LP, también montan los conciertos para promocionarlas y hacen sesiones donde pinchan todas las propuestas.

Imagen vía @ca2mmadrid

Los ganadores de este año, Pan Total, abrieron la tanda de conciertos y Caliza -una de las finalistas del año pasado que está ya presentando su primer disco- hizo lo propio en la zona destinada a la electrónica. Podemos decir que los chicos de Autoplacer cumplen sus promesas a rajatabla y para este año, los grupos a los que no debemos perder de vista y de los que pronto tendremos buenas noticias son Igor, Hielo en Varsovia, Matarse en la Castellana, Muerte mortal y Salfumán.

El festival, además de dedicar un espacio importantísimo a los nuevos sonidos de la música española, no descuida otros aspectos y todos los años invita a agentes culturales para que hagan intervenciones: desde la banda sonora del ascensor a una sesión continua de videoplaylist, además de un buen número de puestos donde comprar fanzines, camisetas y música.

Imagen vía Facebook

Entre las novedades que pudimos ver este año destaca la presencia de programadores internacionales (todos ellos en busca de nuevos talentos para llevárselos a sus países para tocar) y el incremento de la apuesta electrónica y de la cultura club.

En este caso los responsables han sido Club Paraíso Madrid; los agitadores de la noche madrileña que, en sus propias palabras, abogan por "la pista de baile, la ebriedad, la estética y la poesía, sin olvidar nunca que lo importante es divertirse y bailar". 

Imagen vía Facebook

Les podemos encontrar en su propio espacio todos los jueves en la sala El Intruso hasta las 6 de la mañana, pero lo cierto es que ellos son los responsables del chute de vitalidad que se ha inyectado en la noche madrileña gracias a sus sesiones de after o a La Garçonnière, que todos recordamos como un club de culto.

Su espacio en el CA2M, compartido con Valle Eléctrico, era como entrar en una dimensión paralela del baile donde encontramos pasajes más relajados pensados para el ambient hasta la tralla final de fiesta en un ambiente enfebrecido y sudado como la mejor rave en la que hubiéramos estado nunca.

Imagen vía @_kzi

Pero no quedó todo ahí, ya que hubo conciertos para todos los gustos: desde Macarena FVO y Julián Margoya (propuestas más intimistas que tocaron en el vestíbulo) hasta Rata Negra, Wild Honey o la presentación del nuevo trabajo de Corte Moderno.

El público también se desató con Sierra (que ha sido sin duda el directo español más celebrado a lo largo del año) y Joe Crepúsculo, que hizo de su canción Fábrica de Baile el perfecto cierre donde todos se subieron al escenario y cantaron como si estuviera amaneciendo (¡y tan sólo eran las 12 de la noche!).

No podemos esperar al próximo año porque sabemos que será genial. Y ya están pensando en ello: "Tenemos en mente para un futuro dedicar una zona al desarrollo tecnológico y la sostenibilidad de los festivales en el exterior. También nos planteamos que pueda financiarse mediante negocios locales y patrocinios de marcas íntegramente musicales". ¡Larga vida al autoplacer!

ca2m.org

autoplacer.tumblr.com/

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Texto Marian Garrido

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