el fotógrafo que retrata a las adolescentes con la mirada de los chicos de ‘las vírgenes suicidas’

Las fotografías de Maxime Imbert son tan misteriosas y seductoras como la emblemática película de Sofia Coppola.

por Zio Baritaux
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26 Septiembre 2016, 10:55am

Los lustrosos retratos de mujeres del fotógrafo parisino Maxime Imbert, que él describe como "desesperadamente románticos", son el resultado de su propia curiosidad. "A menudo me veo como esos chicos de Las vírgenes suicidas", confiesa Imbert. "Enamorado de las misteriosas hermanas Lisbon y soñando despierto sobre lo que podrían estar haciendo cuando están solas en casa". 

Desde esta perspectiva imaginaria, a través de la mirada atenta de un adolescente enamorado, las chicas de sus fotos se convierten en encantadores enigmas. La frontera entre la inocencia y lo erótico se convierte en una incógnita. En una imagen, que nos recuerda a la escena de inicio de Las vírgenes suicida, una joven con trenzas y una camiseta transparente se come un helado tricolor bajo la sombra de una calle en los suburbios. La foto nos hace preguntarnos: ¿es timidez o malicia? "Yo diría que la respuesta está en la mirada del espectador", dice Imbert en la siguiente entrevista, en la que también nos habla sobre la nostalgia y los temas centrales de su trabajo.

¿Cuándo empezó tu atracción por la fotografía? ¿Recuerdas las primeras fotografías que te emocionaron?
Tengo un recuerdo muy vivo de una retrospectiva de Helmut Newton en Le Grand Palais en París en 2012. Me quedé sentado durante cuatro horas enfrente de sus Big Nudes. Me quedé hipnotizado por esas fotografías de tamaño gigante de mujeres desnudas de pie con una increíble confianza en su mirada. Ahí fue cuando empecé a tomarme la fotografía en serio.

¿Cuándo y por qué empezaste a hacer tus propias fotos?
Fue durante mi primer año en Central Saint Martins donde estaba estudiando Bellas Artes. Me enamoré del cuarto oscuro. Había mucha tranquilidad y esas luces rojas. Sentí que podría expresarme libremente ahí.

¿Por qué son las mujeres los sujetos centrales de tu trabajo? ¿Por qué siempre te has sentido más cercano a la sensibilidad femenina?
Porque siento curiosidad. A menudo me veo como uno de esos chicos de Las vírgenes suicidas. Enamorado de las misteriosas hermanas Lisbon y soñando despierto sobre lo que podrían estar haciendo cuando están solas en casa. Las chicas siempre han sido las heroínas de mi propia historia.

En tus fotos a menudo aparecen matices o fondos de desnudos. ¿Qué es lo que te atrae de esos matices? ¿Es un guiño a la inocencia de las últimas décadas?
Nuestra generación siente mucha nostalgia hacia las últimas décadas. Mira, los 2000 están de vuelta, ¡y estamos en el 2016! Así que supongo que puedes ver ese fenómeno por todas partes. Me encuentro muy anclado en el presente, pero siento ese toque de nostalgia que me atrae hacia ciertas formas de estética. Hace poco estuve en Nueva York por primera vez. Nuestra conciencia colectiva está repleta de imágenes de esa ciudad, los retratos de Central Park de Diane Arbus o las fotos de Joel Meyerowitz de las calles de Manhattan, Andy Warhol y la Velvet Underground. Sentía nostalgia hacia un lugar donde nunca antes había estado. Fue una experiencia muy curiosa.

Me encanta la foto de la chica que se está comiendo un collar de chuchería que su amiga lleva puesto en el cuello. Me recuerda a mi juventud y a lo unida que me siento a mis amigas de esa época. ¿Por qué son la amistad y la intimidad temas centrales de tu trabajo?
¡Sí! Su amiga es en realidad su hermana melliza, así que obviamente su relación es bastante especial. La narrativa tiene un papel crucial en mi trabajo, así que temas como la amistad y la intimidad son importantes porque crean esta narrativa que busco para mi trabajo. Estoy pensando en esa escena de Canino donde dos hermanas se chupan mutuamente la barriga y la espalda para pasar el rato. Perturbador pero muy interesante desde el punto de vista visual.

¿Qué fotógrafos te han inspirado más a la hora de realizar tu propio trabajo?
Esa es una pregunta difícil. Si tuviera que escoger un cuerpo de trabajo diría el In the American West de Avedon; es simplemente alucinante. Pero normalmente encuentro inspiración en otras cosas además de en la fotografía, como en un montón de películas, sobre todo de terror y thrillers. Carrie seguramente es mi favorita de siempre, Sissy Spacek es un pedazo de actriz. Su personaje en la película está muy equilibrado, es adorable y aterrador a la vez. Me gusta tener estas sensaciones contradictorias en mis fotos, una mezcla de ternura con un toque de locura.

Has dicho que eres un coleccionista de belleza. ¿Qué significa la belleza para ti? ¿Cómo la definirías?
El acto de fotografiar es un acto de apropiación, así que en ese aspecto soy un coleccionista. Creo que puedo llegar a ser una persona bastante obsesiva. A menudo tengo rostros en mi cabeza y tengo que salir a buscarlos para poder encontrarlos. La belleza es mi motor, me da un chute de adrenalina. Pero no creo que te pueda dar una definición de belleza, es algo demasiado personal y subjetivo como para expresarlo con palabras, y cambia y se desarrolla constantemente.

¿Dónde hay más belleza, en la perfección o en la imperfección?
Escogería la perfección de la imperfección. Son cosas complementarias e inseparables.

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Texto Zio Baritaux
Imágenes cortesía de Maxime Imbert

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