Las imperfecciones de la generación digital

Antes nos encantaban las perfectas diosas de las pasarelas, pero ahora solo tenemos ojos para los macarras de dientes separados que inundan Tumblr. ¿Qué está pasando?

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25 noviembre 2014, 11:35am

En los 90 no era algo raro gastarte medio sueldo en revistas de moda que encontrabas en el kiosco. Tesoros llenos de alta costura y de amazonas glamourosas que con suerte duraban un mes y que te guardabas en el bolso para tus momentos de soledad en la cafetería o para evitar mirar a los demás en la hora punta del metro.

Luego, en el dormitorio, arrancabas tus páginas favoritas y las pegabas a una pared de la era pre-Pinterest. Lo más seguro es que tuvieses una supermodelo favorita (Naomi, Linda, Claudia…) y que te hubieses dado cuenta de que nunca llegarías a ser como ellas. Entonces, ¿cómo se explica que hayamos pasado de la veneración de las modelos más bellas del planeta al pelo multi-color, a las axilas sin depilar y a lla cultura #selfie donde reina gente it como Michael Bailey Gates y Petra Collins?

La tendencia del "sin retoques" no es nada nuevo. Solo hace falta echarle un vistazo a las fotos que Corinne Day le hacía a Kate Moss y a los retratos de estilo instantánea de Juergen Teller para darse cuenta de la existencia de dicha estética. Day y Teller son los abuelos de la naturalidad y la nueva corriente fotográfica anti-retoques que se ha apoderado de Internet. Con la creación de Instagram, Tumblr, Vine y demás plataformas similares para compartir imágenes y vídeos, la moda se ha convertido en una industria cada vez menos elitista e inalcanzable. El hueco entre la realidad y la fantasía que genera se está cerrando. A día de hoy, solo estamos a un "me gusta" de distancia de nuestros iconos y ya no necesitamos una cámara cara o grandes contactos en galerías prestigiosas para ganar visibilidad.

La musa de la generación Tumblr ya no es esa famosa increíble que posa en la portada del número de septiembre con una sonrisa perfecta y diamantes prestados.

Para bien o para mal (o para ambas: todo depende de a quién le preguntes), Internet está viendo nacer una generación de fotógrafos, comisarios, escritores y modelos expertos y autodidactas. Estos nuevos pioneros están cambiando la forma en la que percibimos y hablamos sobre la belleza en 2014 y, a pesar de que las sesiones comerciales con presupuestos desorbitados todavía siguen atadas al Photoshop, muchos de los nuevos fotógrafos se centran en capturar y perpetuar la belleza de la imperfección.

La musa de la generación Tumblr ya no es esa famosa increíble que posa en la portada del número de septiembre con una sonrisa perfecta y diamantes prestados. La modelo del momento tiene ojeras, diastema, no lleva maquillaje, tiene un punto macarra y no le gusta que la sometan. Es una chica como Arvida Byström o la modelo portada de i-D Lily McMenamy, con unos labios exagerados y unas cejas superpobladas. El hombre de ahora es andrógino, hace desnudos frontales, esta cubierto de tatuajes en la cara y, de momento, no está en una agencia de modelos.

Petra Collins, artista afincada en Toronto, es seguramente una de las líderes de este movimiento de "nueva belleza". Esta feminista centra su trabajo en el cuerpo de las mujeres y está demostrándole al mundo que las chicas de verdad son las que dominan el mundo y que hay que hacer apología de la naturalidad femenina. Aunque parece que lo vea todo bajo un filtro de colores pastel (su cuenta de Instagram es un almanaque de neones, erótica vintage y emoticonos con corazones), sus irreverentes fotografías de vientres nada planos, pezones al aire y pieles amelocotonadas están redefiniendo algunas de las ideas que la moda tiene entorno a la mujer.

"Internet es como un espacio abierto para la gente. Y pienso que es algo muy importante para las chicas jóvenes y demás mujeres que están creando plataformas, revistas y páginas web que muestran imágenes que van en contra de la norma establecida. Imágenes de cuerpos reales", dice Petra. "Me inspiran las imperfecciones: las marcas de expresión, las curvas, el pelo… ¡Todo! Creo que mejoran todo el paisaje que configura el cuerpo". Cuando le preguntamos si retoca su trabajo nos contesta: "¡No! ¡Nunca! Es algo horroroso". También nos cuenta que se siente muy afortunada de no tener que haber trabajado nunca con un editor de fotografía que haya impedido desarrollar su discurso con libertad.

Petra Collins, artista afincada en Toronto, es seguramente una de las líderes de este movimiento de "nueva belleza". Esta feminista centra su trabajo en el cuerpo de las mujeres y está demostrándole al mundo que las chicas de verdad son las que dominan el mundo.

Maya Furh, de 25 años y compañera y compatriota de Collins, también coincide con su búsqueda de la naturalidad. "Internet hace de la belleza y la inspiración algo accesible. Es una lista interminable de ideales no convencionales: gente de todos los colores y chicas melancólicas de todas las tallas. La chica blanca americana que siempre sonríe ya no es el estándar de belleza que demandan las revistas", nos cuenta Maya.

En Reely and Truly, un corto de 30 minutos realizado por el fotógrafo londinense de i-D Tyrone Lebon, indagamos en los bajos fondos más demandados de la moda gracias al punto de vista de expertos como Teller, Collins y demás autores similares. En la pieza, la artista japonésa Fumiko Imano, conocida por su serie de retratos de gemelos, se desnuda y juguetea mientras nos cuenta su percepción del cuerpo: "Cuando veo una calabaza, me desnudo, porque creo que mi cuerpo es un poco como una calabaza". Imano se refiere a una serie de Polaroids en las que posa desnuda y a cuatro patas luciendo de forma orgullosa sus michelines y rodeada de un banquete festivo. La colorida obra de Fumiko, con gran cantidad de autorretratos, a menudo muestra a la artista desnuda y envuelta en un contexto natural y lleno de fruta. Es, a grandes rasgos, un estado propio de máximo florecimiento.

Al igual que la belleza, la imperfección está en el ojo del que mira.

También aparece en el corto Ari Marcopoulos, el antiguo asistente de Andy Warhol. Su colección de fotografías en blanco y negro sobre la contracultura neoyorquina, los jóvenes punk rockers y los skaters más agresivos le han convertido en uno de los artistas más reconocidos de la industria. Su obra retrata a la perfección al círculo de genios creativos y fiesteros atormentados que viven en Nueva York y todos los temas sobre los que trata están muy lejos de ser lo que entendemos por "bonito". Esto, por supuesto, hace que nos interese todavía más, ya que no nos podemos resistir a su lado oscuro. Donde muchos ven imperfección Marcopoulos ve belleza, y la inmortaliza mejor que nadie.

Entonces, ¿por qué las nuevas generaciones se inspiran más en esta serie de imágenes grotescas y faltas de censura que en las fotografías idealistas que las revistas llevan vendiéndonos durante años? "La gente perfecta parece muy aburrida en ciertos aspectos", afirma Maya Furh. Es mucho más interesante ver de qué están formadas las caras y los cuerpos reales (cicatrices, manchas, moretones y demás cosas) que imágenes que han sido deformadas hasta el punto de ser irreconocibles respecto a la original. En lugar de rechazar y avergonzarse de nuestros defectos, este tipo de fotografía rinde homenaje a las rarezas y asimetrías que configuran hasta la más rara de las caras. No tiene nada que ver con ser atractivo o no serlo: trata sobre ser tú mismo, un ser único. Como en la belleza, la imperfección está en el ojo del que mira, y donde muchos ven una espalda curvada, un ojo morado o un tabique desviado, este nuevo grupo de fotógrafos ven un momento decisivo que necesita ser retratado.

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Texto Jane Helpern
Fotografía Corinne Day
[The Original Issue, no. 201, septiembre de 2000]