miami, groupies y biquinis psicodélicos: regresa a los 70 con wiissa

El dúo creativo formado por Wilson Philippe y Vanessa Hollander nos devuelve a la era de Woodstock con su particular visión de la juventud actual.

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nov. 21 2016, 9:25am

Wilson y Vanessa se conocieron en Miami cuando tenían 14 y 15 años respectivamente. Wilson nació y creció en el sur de Francia, mientras que Vanessa, de ascendencia norteamericana y brasileña, nació en Minnesota. Juntas crearon Wiissa, el nombre de su compañía que es la unión de ambos nombres. Cuando eran unas crías, ambas descubrieron su sensibilidad hacia las artes creativas. Wilson prefería el dibujo mientras que Vanessa a menudo jugueteaba con la cámara VHS de su padre. Cuando se conocieron aunaron sus talentos, creando escenarios de corte nostálgico y fotografiando a todos sus amigos.

Ahora, a los veintitantos, han perfeccionado sus dotes creativas con unos resultados asombrosos. Sus obras, descoloridas por el sol e inspiradas en la década de 1970, llevan al espectador atrás en el tiempo, hasta la era de Woodstock. Es como si Las vírgenes suicidas se uniera a Movida del 76: la inocencia de la juventud de una era ya pasada reimaginada en la actualidad. 

Con trabajos para Vogue Italia, Cult Records, Roberto Cavalli y Adam Green a sus espaldas, están acaparando rápidamente la atención del público y la crítica. Mientras trabajan en su primer fanzine, Cola, hablamos con esta pareja de artistas sobre qué significa defender aquello en lo que creen manteniendo al mismo tiempo una mente abierta.

¿Cómo ha influido vuestra vida en vuestro trabajo?
Vanessa Hollander: Las dos hemos tenido suerte de haber crecido rodeadas de muchas culturas. Wilson nació y creció en la campiña del sur de Francia y después se mudó a Argentina y luego a Miami. Viajó mucho con su familia, especialmente para asistir a carreras de coches y, cuando yo la conocí, ya había visitado toda Europa occidental, parte de Sudamérica, Tokio y Australia. Yo nací en Minnesota y viví en un barrio residencial casi la mitad de mi vida, antes de mudarme a Miami y vivir junto a la playa. Miami es en sí misma una ciudad con una tremenda mezcla cultural, especialmente de culturas latinoamericanas. En nuestra obra afloran constantemente recuerdos de esos momentos de nuestras vidas. Nuestra inspiración procede inevitablemente de una mezcla de países e idiomas, que influye en cada uno de nuestros proyectos de muchas formas diferentes. En general, creo que nuestras infancias estuvieron también bastante inmersas en la naturaleza, lo que provocó en nosotras una pasión por mostrar la naturaleza en nuestro trabajo, especialmente el océano.

¿Qué o quién os inspira?
Varía totalmente de un proyecto a otro. Recientemente fue un collar que vi en Instagram el que disparó todo un proyecto. Pero la música es nuestra mayor fuente de inspiración. Siempre ponemos música a todo volumen en nuestro apartamento o en el coche y pensamos a dónde nos transporta cada canción. Ahora mismo estamos escuchando a Chicano Batman, Manu Chao (uno de nuestros artistas favoritos de todos los tiempos), Falco, La Femme, y Althea & Donna.

¿Cómo describiríais vuestra estética general?
Una forma de describirla es sin duda colorida. Fotografiamos con carrete, nos encanta la luz natural, nos gusta mucho fotografiar personas jóvenes, especialmente mujeres. Nuestras localizaciones suelen ser lugares muy calurosos como Miami, así que normalmente hay muy poca ropa en nuestra obra, igual que en nuestros armarios: es algo que a veces nos dice la gente, pero no me había fijado nunca porque el bikini es básicamente mi uniforme.

¿Podríais hablarnos sobre vuestro proceso creativo? ¿Quién hace qué?
A lo largo de los años hemos desarrollado papeles más concretos para cada una de nosotras en base a nuestras habilidades, aunque siempre acabamos uniendo nuestras fuerzas. En general, Wilson se ocupa más de la parte técnica, normalmente detrás de la cámara, investigando sobre tipos de película, desarrollando técnicas nuevas, haciendo todo el proceso de escaneado y corrección del color de nuestros negativos... Y yo normalmente me encargo del estilismo, del casting, de crear el concepto y de dirigir en las localizaciones. Pero cada una de las pequeñas decisiones que tomamos se hace con aportaciones de ambas.

¿Qué tratáis de conseguir con vuestro arte?
Nuestro trabajo es normalmente una celebración de algo, lo creamos para compartir con otras personas cosas que nos encantan. Con nuestra película Garotas de Verão queríamos que la gente escuchara hablar en portugués, observara Rio, oyera esa canción de Tim Maia y viera lo bello que es todo eso. Con Midnight Ramblers queríamos explorar la repercusión que tienen las groupies en algunas de nuestras canciones favoritas. Queríamos celebrar el legado de su estilo y la increíble canción The Babe Rainbow. Con nuestros proyectos comerciales, como vídeos musicales, ponemos nuestro granito de arena para hacer que la música en la que creemos llegue a otras personas. Otras veces, nuestro proyecto consiste simplemente en transportar al espectador a otro tiempo o lugar, quizá como una vía de escape. 

¿Cuál es la importancia de la nostalgia en vuestra obra?
Creo que la nostalgia surge de forma natural debido a nuestros gustos, no es necesariamente un objetivo. Casualmente nos gusta un montón de música, ropa y diseño de los 60 y los 70 y también fotografiamos exclusivamente con carrete, lo que añade una capa de nostalgia a nuestra obra que recuerda a las fotos de la era del Kodachrome.

¿Creéis que somos una generación nostálgica?
Creo que sí, quizá más que otras generaciones, debido a nuestro acceso a tantísimas imágenes y música de diversos períodos diferentes. ¿Qué me dices del relanzamiento de la consola de videojuegos Nintendo de los 80, la nueva cámara Super 8 de Kodak y el regreso del vinilo? ¿Quizá nos hemos dado cuenta de que la evolución de la tecnología y los medios no siempre conlleva progreso? No lo sé.

¿Qué dicen vuestras fotos acerca de la juventud actual?
No creo que nuestras fotografías hablen de nuestra generación o de la juventud en general, directamente hablan más de nosotras y de lo que nos inspira.

¿Qué es lo más valiente que puede hacer un joven en la actualidad?
Es muy valiente estar dispuesto a aprender, a crecer, a admitir los propios errores, a progresar, a cambiar las ideas y las posturas... A ser capaces de mantener una mente abierta frente a nuevas formas de pensamiento. Hace falta ser valiente y vulnerable para admitir que una vez te equivocaste o para defender con orgullo tus creencias, incluso aunque generen estigma social en tu comunidad.

¿En qué estáis trabajando ahora mismo?
Estamos trabajando en vídeos musicales para un par de nuestras bandas favoritas y después en un nuevo proyecto personal, una revista llamada Cola. Incluirá a algunos de nuestros artistas favoritos ―especialmente cineastas, fotógrafos y músicos― de todo el mundo, con entrevistas realizadas en su idioma natal. ¡Permaneced atentos! 

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Texto Tish Weinstock