10 canciones de navidad alternativas para este mes de diciembre

¿Mariah quién? Desde el anarco-punk hasta Kate Bush pasando por el single navideño perdido de Avril Lavigne, aquí te mostramos algunas extrañas joyas para bendecir tus oídos estas fiestas.

por Douglas Greenwood; traducido por Eva Cañada
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07 Diciembre 2017, 8:44am

Björk víaYouTube

Este artículo fue publicado originalmente en i-D UK.

Música navideña. Pasas 11 meses intentando convencerte de que las cuatro versiones de la canción Do They Know It’s Christmas no existen y entonces, de repente, la realidad te sacude en la cara a través de las ondas de radio: no habrá nieve en África esta Navidad.

Pero en realidad las canciones navideñas, desde el Silent Night de Kelly Clarkson hasta el Merry Xmas Everyone de Slade, son un cálido recordatorio de que en unas pocas semanas tendrás algunos días de fiesta en el trabajo, comerás como un cerdo, beberás como una esponja y verás una cantidad vergonzante de especiales navideños cutres en Netflix.

Pero no todas las canciones navideñas tienen por qué estar cargadas a tope de campanillas, y lo que escuchas en la radio no tiene por qué ser tu banda sonora para esta festividad. Te sorprenderá saber que hay toda una colección de bellas, extrañas y divertidas ofertas ahí fuera, deseando ser escuchadas conforme se aproximan las noches frías.

Ya sean los cánticos festivos de Björk sobre bestias sanguinarias o el recuerdo de que Kate Winslet fue una estrella del pop durante un breve período, existe una cantidad sorprendentemente extensa de canciones navideñas. Aquí te mostramos nuestros diez temas navideños alternativos favoritos: suficientemente calientes como para templar este diciembre hasta el corazón del Grinch más gélido.

"Misty", de Kate Bush
La fascinante voz de Kate Bush es perfecta para acompañar las noches oscuras y las primeras nevadas. Su pictórica forma de componer conjura imágenes maravillosas y escarchadas. Pero en ningún momento su obra resultó más adecuada para el frío invernal que con 50 Words for Snow, un álbum de pop de cámara publicado en 2011 que supuso el retorno de la visionaria artista después de un parón de seis años. Es suave, paciente y bello. "Misty" no es una canción navideña en el sentido tradicional, pero se presta a una escucha taciturna y sensual. Se trata de una historia sobre sexo cantada sobre un torbellino de acordes de piano, una percusión pautada y unas suaves cuerdas, en la que Kate relata un fugaz encuentro nocturno entre una mujer y un muñeco de nieve llamado Misty.

"What If", de Kate Winslet
Si hubiera salido de la boca de cualquier estrella del pop estándar, este no sería sino otro ejemplo de música navideña para las masas perteneciente a principios de los 2000. Pero esta canción, que apareció en una versión animada de Cuento de Navidad, supone un hito porque inspiró la temporal carrera en el pop de una de las estrellas más respetadas de la gran pantalla. En 2001, pidieron a Kate que grabara una canción para una película navideña ya olvidada y ella aceptó a regañadientes. El estudio la lanzó a modo de single, pero solo con la condición impuesta por Kate de que todos los beneficios fueran destinados a una asociación benéfica infantil. Lo que sucedió a continuación fue algo excepcional en la historia de los 40 principales: el tema alcanzó uno de los 10 primeros puestos y robó el corazón de todos los gruñones Ebenezer Scrooge que hay ahí fuera.

"Sleigh Ride", de R2-D2 y C3PO
¿Qué mejor forma de poner banda sonora a tu invierno que con un clásico navideño interpretado por dos robots de la serie de películas de ciencia-ficción más icónica de Hollywood? En su jovial versión de "Sleigh Ride" ―una canción popularizada gracias a las voces del Rey de las Navidades Bing Crosby y de las Ronettes―, C3PO enseña a cantar, silbar y afinar a R2-D2 conforme este emite sus característicos sonidos. La canción formó en realidad parte del álbum de 1980 Christmas in the Stars, una colección de temas festivos vinculados al universo de Star Wars que también incluía clásicos inolvidables como R2-D2 We Wish You a Merry Christmas y el magistral What Can You Get a Wookie for Christmas (When He Already Owns a Comb?). Alimentado por la histeria Jedi de principios de los 80, el LP obtuvo un enorme éxito y vendió cientos de miles de copias en todo el mundo.

"O Holy Night", de Avril Lavigne
En 2003 ―en algún lugar entre Let Go y Under My Skin― Avril temporalmente dejó descansar su vertiente de adolescente angustiada y nos ofreció una amable versión del clásico navideño "O Holy Night". Su amiga íntima y compositora colaboradora Chantal Kreviazuk (que también ha trabajado con Drake) aparece aportando su voz en el tema. En el disco, publicado a modo de álbum recopilatorio que un usuario de Amazon tildó de "colección navideña emo", Lavigne versionó "O Holy Night" cuando tenía 19 años, en el punto álgido de su poder pop-punk, pero lo que resulta más fascinante de esta versión es que no cae en los manidos recursos rock-heavy de las canciones navideñas de otras estrellas. Se trata de una involución tan monumental que hará que tu sombrero de Santa Claus vuele por los aires de la impresión

"Merry Crassmas", de Crass
Si te gusta que la música navideña sea jovial, brillante y acorde con la cultura del consumismo, quizá merezca la pena que dejes esto a un lado por un momento y escuches un tema de una de las bandas anarco-punk más sísmicas del siglo XX. Crass, famosos por su incendiaria aunque breve carrera a finales de los 70 y principios de los 80, nacieron en el Dial House de Essex, ampliamente citado como uno de los lugares donde se incubaron la anarquía y el pacifismo en Gran Bretaña. Más conocidos por canciones como "Bloody Revolution" y por ser las mentes pensantes tras el timo del Thatchergate, parece terriblemente extraño pensar que esta banda de feministas vegetarianos creara un EP especial de 7" para las Navidades. Es el brillante monólogo final, cortesía del mismísimo Santa Claus, el que realmente se te queda grabado mientras te comes la cena de Nochebuena: "Espero que lo hayáis pasado bien y os hayas divertido mucho", ríe Santa. "Y si estáis masticando vuestro delicioso pavo ahora mismo... ¡Espero que os atragantéis, cabrones!".

"The Little Drum Machine Boy", de Beck
“Aw yeah, that’s the holiday! That’s the – beeyatch! – holiday robot funk!” (Oh sí, ¡ya están aquí las fiestas! Aquí está el ―¡ sí, zorra!― ¡funk robótico festivo!), gruñe Beck al inicio de este tema teñido de hip hop sobre el Hanukkah. Con una inspiración melódica extraída de algunas de las canciones navideñas favoritas de todos, se trata de una clase magistral de composición deconstruida de canciones festivas y el tema definitivo para cualquiera que desee poner música en una fiesta navideña de trabajo mientras apacigua su alma amante del rock alternativo. En The Little Drum Machine Boy, Beck entierra una plegaria judía bajo capas y capas de sintetizadores para crear el estribillo, mientras afirma que "mantiene encendida su onda como un candelabro". Se publicó en 1996, el mismo año en que hizo su todopoderosa reaparición con el álbum ganador de varios premios Grammy Odelay y, aunque aquel fue un disco que solidificó su estatus como músico independiente norteamericano a quien merecía la pena prestar atención, sus siete minutos de funk festivo demostraron que todavía no estaba del todo preparado para ser visto como un producto de consumo mainstream.

"Santa Doesn't Cop Out on Dope", de Sonic Youth
Allá por 1973, el crooner norteamericano Martin Mull lanzó una canción navideña contraria al uso de marihuana titulada Santa Doesn’t Cop Out on Dope. En ella, explicaba que había estado en el Polo Norte y había hablado con Santa Claus sobre cómo prefería atiborrarse a galletas que atiborrarse a porros en Nochebuena. Martin, ingenuamente, creyó que la juventud de los 70 seguiría sus pasos. Puede que tuviera buenas intenciones, pero su versión cantada con voz entrecortada y llena de campanas, aunque resulta graciosa, no es suficientemente subversiva como para tener efecto alguno. En lugar de Martin, ¿quién mejor para versionar propaganda navideña anti-maría que Sonic Youth? En 1996, la banda cogió el sensiblero tema de Martin Mull y lo convirtió en una brillante cacofonía de sucios guitarreos que sonaban sobre la monótona voz de Thurston Moore. Está a años luz de "Superstar", pero es igualmente seductora por un motivo muy diferente: es una versión irónica de un tema navideño disparatadamente conservador.

"Santa Baby", de Madonna
Una búsqueda rápida de "Santa Baby" desvela un alud de versiones de este clásico navideño por parte de un montón de artistas, desde Eartha Kitt hasta Gwen Stefani. Esta canción tan irónica y sensual sobre gastar pasta y hacer montones de regalos se ha convertido en uno de los temas favoritos de las estrellas del pop para versionar en Navidad. De modo que no resulta sorprendente que Madonna se encuentre tras una de sus interpretaciones más influyentes. Antes de que llegaran Ariana, Kylie y Michael Buble, la icono del pop y estrella original de la portada de i-D prestó su voz a esta canción en 1987 para un álbum navideño benéfico ―junto a artistas como Sting y Steve Nicks― y temporalmente logró superar a la versión de Eartha Kitt como tema festivo elegido por el público

"Christmas in Hollis", de Run-DMC
Siempre ha habido músicos pertenecientes al reino del pop y del rock interpretando temas navideños, lleva sucediendo desde que los villancicos empezaron a irrumpir en la lista de éxitos de Billboard. Pero el rap se ha mostrado menos interesado por la frívola manera en que los artistas incrementan su sensiblería durante la época navideña. Hace 30 años, Run-DMC fue una de las primeras bandas de hip hop que probó suerte con un tema navideño: el ahora icónico "Christmas in Hollis". Rapean sobre que ven a un anciano en Central Park con "un reno enfermo", que pierde la cartera. ¿Y qué hay dentro? El carnet de conducir de un tal Kris Kringle. En su momento fue todo un éxito radiofónico y fue acompañado de la creación de un vídeo que venció a "Bad" de Michael Jackson, dirigido nada menos que por Martin Scorsese, en la categoría de Vídeo del Año de los Premios Rolling Stone. El legado de la canción se hizo todavía mayor cuando apareció en la banda sonora de Jungla de cristal ―otro clásico navideño improbable― pero, tristemente, en la actualidad no recibe el mismo nivel de atención radiofónica que la que reciben los artistas del pop.

"Jólakötturinn (Yule Cat)", de Björk
¿Te gusta que tus villancicos estén firmemente enraizados en el morboso folclore islandés? Björk (quién si no) tiene cubierto ese frente. Hacia finales de los 80, la extravagante cantante favorita de todos acababa de empezar su andadura como líder de The Sugarcubes. Aquel invierno, para celebrar la temporada festiva, lanzó su versión de un poema islandés clásico: Jólakötturinn, o "Gato de la Navidad". Expresivo, letal y brillante, trata el tema de un antiguo cuento de hadas islandés sobre un felino sanguinario que acecha en la nevada campiña por la noche, atrapando a sus desprevenidas víctimas en Nochebuena. "Si alguien escucha afuera un débil 'miau', recae sobre él la mala suerte / Todos sabían que cazaba hombres y que no quería ratones", canta Björk en su lengua natal, como si se tratara de una canción infantil. ¡Es imposible que el espíritu navideño sea más siniestro!