Fotografía Sydnie Rosenfeld

la librería más icónica de nueva york fue el escenario de koché pre-otoño 18

La casa parisina celebró el caótico estilo de Nueva York con ayuda de The Strand.

|
dic. 13 2017, 7:31pm

Fotografía Sydnie Rosenfeld

Hay más de dos millones de libros en The Strand, ampliamente considerada como la mejor librería de la ciudad de Nueva York, o hasta el mundo. Los títulos más valiosos se encuentran en el cuarto piso, en la Sala del Libro Exótico. Muchos libros de allí existen antes que la misma tienda, la cual abrió hace 90 años. Pero no todo es antigüedades. Esta sala también funciona como el espacio de firmas de The Strand. No es raro encontrar a Patti Smith –una ex empleada de Strand–, firmando copias recientes de su publicación más reciente rodeada de libros descoloridos por su escritor favorito, Rimbaud.

El día de ayer, la marca parisina Koché presentó su colección pre-otoño 2018 en esta misma sala. En cada asiento, los asistentes encontraron un zine de Koché. Impreso en una edición de 2,000 ejemplares, el zine en blanco y negro mezcla citas de Joan Didion, John Waters, Spiderman, Truman Capote, Los Simpson, Wu Tang Clan y Joyce Carol Oates (cuya historia corta Three Girls se lleva a cabo en The Strand en una noche nevada en 1956).

Debajo de cada zine, un libro viejo. Alguien sentado junto a mí tenía a Jacques Cousteau; otro hojeaba cuentos de hadas de la Edad Media. Obtuve The Mystery of Banshee Towers, una hilarante novela infantil británica de 1961. Presenta ilustraciones como garabatos y un protagonista emprendedor llamado Fatty.

La diseñadora Christelle Kocher presentó su colección de pre-otoño con una sensación similar de la cultura antigua se une a la nueva. La oferta fue una carta de amor a NY, hizo al mismo tiempo un guiño al pasado de la ciudad (gabardinas de cuero y blazers con estampados audaces recordaron el ajetreo de los años 70 de la ciudad y el new wave de los 80) y el presente.

Kocher captó el ritmo y la actitud de NY combinando el deporte con la sensualidad descarada en prendas que fluían. Su desenfrenado choque de neones, telas a rayas, animal print, pieles, plumas, logos, brillo al estilo de Canal St., gráficos de la Estatua de la Libertad, bufandas deportivas, y vestidos de seda; todo se sentía exactamente como lo que esperarías ver dentro de The Strand.

Cada modelo tenía un libro mientras marchaban por las filas de copias raras. Una de las modelos más altas llevó descaradamente Attack of the 50 Foot Woman, otra equilibró una biografía de Muhammad Ali sobre su cabeza. La excursión demostró que leer es realmente divertido.

@koche_official

Este artículo fue publicado originalmente por i-D US.