las artistas que triunfan en la era de internet

En i-D hemos hecho una búsqueda extensa de nuevos talentos femeninos del dibujo y la ilustración en la era de Internet. Y hemos dado con cinco mujeres que han encontrado en la manifestación artística no solo una vía de escape y de expresión, sino...

por i-D Team
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06 Marzo 2015, 11:55am

La aldea global tiene sus inconvenientes, pero también grandes ventajas. Una de ellas es la que los nuevos artistas pueden darse a conocer y llegar a un público al que en otros tiempos jamás hubieran podido acceder. El arte que está en manos de las nuevas generaciones se puede respirar en galerías, pero también se contempla a través de las pantallas de nuestros ordenadores. Así, aprendemos sobre nuevas historias y proyectos que no tienen por qué desarrollarse en nuestras propias ciudades. El talento no tiene fronteras y el afán por descubrir perfiles nuevos e inspiradores, tampoco. Aquí van cinco personalidades de diferentes puntos del mundo que han desarrollado su propio estilo escogiendo lo mejor que cada técnica les ofrece. 

ANDREA WAN, SURREALISMO MÁGICO DESDE BERLÍN

La hongkonesa Andrea Wan (hoy residente en Berlín, 30 años) es una de las pruebas más evidentes de que, a veces, de casta le viene al galgo: "Mis padres pertenecen a la primera ola de diseñadores gráficos de Hong Kong de los años 70. Cuando tenían mi edad estudiaban por el día, trabajan en su agencia después de la escuela y pasaban las últimas horas de la jornada haciendo los deberes escolares. Me encantaba pasar los fines de semana en su estudio. Me hablaban de cómo era el proceso del diseño antes de la era informática, cuando hasta las tipografías se hacían a mano. Mi padre era muy disciplinado y técnico, y mi madre más sensible y emocional. Ambos han influido en mi técnica y mi forma de ser y los dos me apoyaron desde el principio a hacer lo que quisiera, dejándome el tiempo necesario para que me diera cuenta de quién era".

Aunque reconoce que nunca pensó en ser artista cuando era joven (se saltaba las clases de arte porque le aburrían "las pinturas impresionistas y dibujar flores"), su carrera siempre ha estado orientada al arte: quiso estudiar música y realizó estudios audiovisuales hasta que entró, por fin, en el Instituto Carr de Arte y Diseño. Desde entonces ha desarrollado un estilo muy personal e irresistible a base de pinturas que mezclan la tinta acrílica y la acuarela que plasman un universo particular en el que el surrealismo se envuelve de una naturaleza mágica y un poco subversiva que aboga por volver a conectar con el yo y los que nos rodean: "Siempre me he sentido atraída por el surrealismo. Cuando era adolescente me interesé mucho por los trabajos de Dalí y Escher y las ilustraciones con ilusiones ópticas. Más tarde, en la escuela aprendí la conexión entre el movimiento Surrealista y el psicoanálisis. Me gusta mucho la idea de aprender de la mente inconsciente. Cuando soñamos nuestra mente es capaz de sustituir una idea por un símbolo o una metáfora. Al principio puede parecer algo casual, pero puede revelar algo que está enterrado muy profundamente. Eso es lo que quiero alcanzar con mi trabajo: sacar algo del subconsciente a la superfície y dejar que mis pinturas me hablen a mí y a quien pueda conectar con ellas en el mismo nivel". En este momento Andrea está trabajando en una nueva serie, "Fleeting Seasons" que dará continuación a este pequeño universo creativo que poco a poco va creando.

andreawan.com

LYNNIE ZULU, MUJERES EX?"TICAS EN EL ESTE DE LONDRES
Lynnie Zulu (escocesa de nacimiento y vecina de Londres, 27 años) lleva el Arte en su ADN. Su madre es una artista africana que ha conseguido traspasarle una genética llena de colores e imágenes inspiradas en el folklore de su lugar de nacimiento: "La creatividad siempre estuvo presente en mi hogar. Mi madre tenía una gran colección de objetos africanos, música y telas que adornaban nuestra casa. Aunque mi trabajo no estaba influenciado inicialmente por la temática africana, creo que está arraigada en mi juventud y parte de mi inspiración viene de ahí. Nuestras técnicas están en dos lados opuestos del espectro, pero conectan gracias a la presencia de África".

Su serie Jungle Fever engancha como un tripi empapado en azúcar y es imposible no enamorarse de esas mujeres de rostros alargados y trazos decididos que la protagonizan. Esta serie tiene el sello personalísimo de esta artista y las piezas que la componen, todas pinturas de mujeres, son vibrantes, coloridas y transmiten una positividad muy contagiosa: "Jungle Fever fue una exposición individual en la que quise explorar los misterios de la feminidad en un entorno exótico. Primero quería explorar la jungla en profundidad y crear una experiencia que fuera extraordinaria para el visitante. A medida que el proyecto avanzó, me di cuenta de que mis obras representaban mujeres en contextos sensuales y metafóricos. Así descubrí que la mujer y la selva están simbólicamente conectadas".

Su estilo, contundente y colorista, está muy inspirado en la moda africana y no cuesta ver en las ropas que visten a las mujeres de Jungle Fever poderosos estampados que casi parece que se puedan tocar. Su sentido de la moda ya ha traspasado sus cuadros y Lynnie también ha trabajado con algunas firmas: "Me encantan los estampados y los carteles grandes e impactantes. En los últimos años me he descubierto pintando estampados en la ropa de mis personajes. Los dibujos del estampado rodeaban al personaje y eran la base de la atmósfera del cuadro. Introducir la moda en mis ilustraciones me ha abierto algunas puertas para trabajar con gente de la industria. ¡Es genial!".

lynniezulu.com

MARIE TOOTH, EMOCIONES A FLOR DE PIEL EN BARCELONA
Algunas personas expresan sus emociones con palabras. Otras se expresan a través de la música o escribiendo. Cuando Patricia Aibar (Barcelona, 31 años) necesita dar rienda suelta a todo lo que le pasa de piel para adentro, suelta a su alter ego artístico, Marie Tooth (a la que en un giro irónico ha bautizado con el nombre de una dolencia que padece, el síndrome de Charcot-Marie Tooth) para que le ayude a soltar lastre emocional a través del dibujo: "Creo que la forma de verlo es un poco como cuando un artista se sube a un escenario vestido y maquillado para la ocasión. A la hora de crear me resulta mucho más fácil apoyarme en este personaje. Me siento más libre y fuerte para decir y hablar de lo que quiero. A veces siento que es como una hermana mayor, otras como una hija".

En su caso la pintura no es una afición o un trabajo, sino una necesidad emocional que encontró una vía de escape perfecta a través de la tinta. Su primera exposición individual, Fragile, está formada por pinturas principalmente realizadas en acuarela que quieren aprehender algo tan difícil de encajar como es el dolor después del golpe. Sus impactantes personajes, golpeados y bellos, son la metáfora de algo que ella define como "post-violencia", ese estado de catarsis tranquila que te obliga a levantarte cuando te empujan.

Desde que empezara a dibujar con apenas seis años, toda su vida ha estado marcada por el dolor físico y la expresión artística: "Entrada en la adolescencia, empecé a sentir la necesidad de expresarme, pero me daba tanto miedo que leyeran mi diario, así que el dibujo me parecía lo mejor para expresar todo lo que quería contar sin que nadie lo entendiera. Estaba obsesionada por esconder mensajes en cada dibujo mediante numerología y simbolismo".

Marie Tooth siente fascinación por los moratones y por todo aquello que denote un apunte al margen de la norma física. No se trata de una fascinación morbosa, sino de un resorte puramente empático. Ella misma define Fragile como "una serie de pinturas que hablan de la fragilidad del cuerpo humano y de la vida que entendemos como "normal". De las taras físicas y personales que nos hacen seres únicos y diferentes. Mis dibujos también hablan de mí en primera persona: cuentan mi historia con lo bueno y con lo malo". Su proceso creativo siempre es mirando de puertas para adentro: "Hurgo entre los recuerdos hasta que encuentro ese instante más representativo de ese momento de mi vida. Después puedo pasarme horas en internet buscando una imagen que se le parezca como punto de referencia. Otros dibujos se basan más en sueños y se entremezclan como piezas de un puzzle de diferentes imágenes". Ahora que por fin ha liberado a Marie Tooth, Patricia encara el 2015 con un montón de proyectos, entre ellos "una serie de retratos intimistas con el mismo concepto de Fragile pero, esta vez, llevado a las relaciones personales".

marietooth.com

NAOMI VONA, LO VIEJO Y LO NUEVO SE MEZCLA EN DUBLÍN
El collage es una técnica que está muy de moda entre los nuevos artistas. Consiste en manipular imágenes con materiales para darles un sentido distinto al que tienen originalmente. En muchos casos, estos collages cogen como elemento básico imágenes antiguas, y su manipulación entronca con esa fascinación por el pasado más reciente y la nostalgia que tanto nos invade últimamente. Naomi Vona (nacida en Roma y residente en Dublin, 25 años) es una de esas artistas que ha hecho del collage su forma de expresión artística. Para ella el auge actual de esta técnica se debe a "una fascinación por el pasado y una necesidad de 'tocar' algo que la era digital nos está quitando poco a poco". Sus obras son fotografías antiguas que compra por Ebay manipuladas con papel de colorines.

Para Naomi, como para muchos, el collage nos conecta con una parte de la infancia y le ayuda a despertar su subconsciente artístico y dejarse llevar por él: "Jugaba con collages desde que era pequeña: usaba papel o cortaba imágenes de revistas. Recuerdo que también me encantaba colorear esas imágenes con flores y experimentar nuevas formas de color con materiales inusuales. No puedo recordar cómo fue mi primer collage, pero sí puedo decir que empecé pronto a hacerlos, a los 5 ó 6 años". Con 13 se dio cuenta de que el Arte era su pasión y en ese momento solo tenía que encontrar su forma de expresión adecuada: "Me encanta coleccionar cosas y empecé a coleccionar papelería, materiales encontrados y después fotos antiguas. Solo necesitaba un motivo para utilizarlas todas a la vez, así que decidí poner mis materiales de papel en esas fotos. El resultado me gustó tanto que ya no quise parar".

Sus collages como los vemos ahora surgieron en 2013 de la voluntad de querer ver cómo serían esas fotos que coleccionaba con color: "Me di cuenta de que la mezcla entre lo viejo y lo nuevo podía ser interesante y fascinante al mismo tiempo. Es como darles a esas imágenes una nueva vida y "reinventar" su historia al mismo tiempo. Cada pieza está compuesta básicamente de tres elementos: mi propio background vital, mi inspiración y mi subconsciente. Ese es el pegamento que lo une todo. Mis collages son la mezcla perfecta para volcar mi pasión por la fotografía y el diseño; la fascinación por el pasado es la llave, los colores son el portal. Me gusta imaginar que tengo un portal imaginario que me lleva al pasado cada vez que lo deseo, y mis trabajos son la prueba visual de mis aventuras en el tiempo".

saatchiart.com/naomivona

YOKO HONDA, TECHNICOLOR OCHENTERO DESDE TOKIO
El 11 de marzo de 2011 Japón se sacudía literalmente con uno de los mayores terremotos que el País del Sol Naciente ha sufrido en su historia y la vida de muchos japoneses cambió a raíz de ese acontecimiento. La de Yoko Honda, también conocida como Yokopium, fue una de ellas. La tokiota nos confiesa: "sentía tanto miedo que no me atrevía a salir de casa". Así que lo mitigó dejando volar su imaginación y a base de dibujar escenas que la transportaban a lugares más tranquilos y ensoñadores.

Esos dibujos se fueron perfeccionando hasta 2013, momento en el que la artista ya había conseguido ese estilo tan definido y peculiar que la caracteriza y se abrió un Instagram que a día de hoy tiene más de veinte mil seguidores: "Siempre me había gustado la ilustración, pero dejé la escuela de arte porque veía que a mi alrededor había mucha gente que dibujaba mucho mejor que yo. Sin embargo, en 2012 me hicieron un encargo para una firma de skate y ahí fue cuando vi que podía tomarme en serio lo de ser ilustradora".

Sus ilustraciones son un viaje colorista al grafismo y la estética de los 80 y todo ello está aderezado por su amor a Los Ángeles (ciudad en la que ha estado cinco veces) y el estilo de vida de la Costa Oeste. En sus imágenes salpicadas de rosa y cian se mezclan las colchonetas con los helados, las piscinas con teléfonos de plástico, las palmeras con Margaritas y una foto de Michael Jackson te dice hola desde el escaparate de un peep show. Yoko captura la nostalgia ochentera con alegría y buen humor, lo que ha hecho que se haya convertido en todo un fenómeno de la ilustración que, además de conquistar las redes sociales, ya está preparando su desembarco en la moda: "En abril sale una colección que he realizado para Sandro París y ahora mismo estoy trabajando en una colaboración con Lazy Oaf". 

@yokopium

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Texto Estela Cebrián

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