John Coplans, Self-Portrait (Frieze No. 2, Four Panels), 1994 © The John Coplans Trust, Tate: Presented by the American Fund for the Tate Gallery 2001

Fotos que exploran el cuerpo masculino más allá del ideal de belleza impuesto

En una época de creciente ansiedad en torno al cuerpo masculino, ¿qué podemos pensar acerca de que el cuerpo masculino ideal siga siendo tan difícil de conseguir?

por James Greig
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22 Abril 2020, 9:45am

John Coplans, Self-Portrait (Frieze No. 2, Four Panels), 1994 © The John Coplans Trust, Tate: Presented by the American Fund for the Tate Gallery 2001

Hace un tiempo se inauguró en el Barbican la exposición Masculinities: Liberation Through Photography, que explora la masculinidad en sus múltiples formas. La exposición es genial; una colección de fotografías conmovedoras, trágicas y eróticas. Es diversa en todos los aspectos que podrías desear, con una mezcla de artistas de todo el mundo, secciones que se centran en la raza, sujetos transmasculinos y cuerpos afectados por discapacidad, edad y adicción.

Sería inexacto sugerir que la exposición es simplemente un desfile de cuerpos desnudos, hay mucho más que eso, pero la musculatura juega un papel importante en la forma en que se construye la masculinidad, lo que plantea algunas preguntas interesantes sobre la medida en que los dos conceptos están intrínsecamente vinculados. En una época de creciente ansiedad en torno al tema del cuerpo masculino, ¿qué significa que el cuerpo masculino ideal todavía tenga unos cánones tan perfectos, tan difíciles de obtener?

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Catherine Opie, Rusty, 2008

"Queríamos examinar y analizar el desempeño de la virilidad a través del cuerpo", dice Alona Pardo, la curadora de la exposición. "No es lo único, pero el cuerpo masculino viril es crítico". El cuerpo masculino musculoso aparece en una serie de trabajos. La serie Deep Springs de Sam Contis muestra vaqueros y trabajadores rudos en paisajes áridos que se ven como una canción de Lana del Rey traída a la vida. Mientras tanto, la serie de High School Football de Catherine Opie se refiere a otro arquetipo estadounidense: el deportista. En ambas obras, la fuerza masculina típica se convierte en una forma de tradición estadounidense atemporal.

Una sección de la exposición dedicada a la masculinidad queer coloca las fotografías de Robert Mapplethorpe de Arnold Schwarzenegger y la campeona de culturismo femenina Lisa Lyon una al lado de la otra. Al mostrar a una mujer fuerte, que se representa más intimidante y poderosa que la imagen de Schwarzenegger, esta pareja logra divorciar la masculinidad del género y el sexo. Pero todavía muestra cómo la musculatura a menudo sigue siendo una gran parte de la masculinidad femenina o trans, una relación que también es sugerida por el trabajo del artista de performance transmasculino y culturista Cassils. Time Lapse, su serie de autorretratos, muestra su cuerpo en un estado de flujo, como algo que cambia pero que consistentemente incorpora ciertos estándares normativos de musculatura.

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Rotimi Fani-Kayode, Untitled, 1985

Los culturistas se repiten como protagonistas a lo largo de la exposición, como en la serie de fotografías de culturistas libaneses de Akram Zaatari. Estos se produjeron a partir de negativos dañados que se encontraron en un archivo y, como tales, están extremadamente desfigurados y cubiertos de manchas, algo que da una tristeza más profunda a la melancolía ya inherente en tantas fotografías antiguas. "La superficie de las fotos tiene una fragilidad que parece acentuar la fragilidad del culturista y la precariedad del cuerpo", dice Alona.

En otra parte, la fotografía de calle de Sunil Gupta que capturó Christopher Street en la década de 1970 —epicentro de la vida gay en Nueva York— observa el aspecto "clon", una estética hipermasculina compuesta de músculos, botas, bigotes, jeans azules y chaquetas de cuero. Rotimi Fani-Kayode, mientras tanto, explora la virilidad negra a través de retratos en blanco y negro de hombres físicamente poderosos. Vemos que, en diferentes contextos, la musculatura aparece con frecuencia en representaciones sobre la masculinidad.

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Ray's a Laugh de Richard Billingham imágenes en 'Masculinities Liberation through Photography', ©Tristan Fewings, Getty Images

Pero eso no quiere decir que la exposición no reivindique lo contrario; pues hay una parte no menos importante en los enormes cuatro paneles que te saludan al entrar. “Comenzamos con el cuerpo masculino en el trabajo de John Coplans, que muestra todo lo contrario al cuerpo musculoso. Queríamos comenzar volcando por completo esa sensación de figura musculada, y mostrar una representación de algo suave e imperfecto, frágil y viejo”, dice Alona.

Un punto culminante particular es el gran impacto de Richard Billingham en Ray’s a Laugh, una serie de fotos autobiográficas sobre un padre alcohólico de Billingham. En estas imágenes, una de las cuales presenta al Ray titular en un estado de desnudez, la ausencia de músculos transmite una sensación de vulnerabilidad, fragilidad y estragos de la adicción (tal vez injustamente, dado que la mayoría de los hombres en topless de unos sesenta años probablemente se verían así). De una manera completamente diferente, las fotografías de George Dureau de amputados y personas con discapacidad también desafían las visiones convencionales de belleza masculina; con un punto de vista erótico y visto a través de una mirada que no es ni compasiva ni lasciva.

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Cassils' Time Lapse en la expo 'Masculinities Liberation through Photography', Vista de la instalación, ©Tristan Fewings, Getty Image

Si hay un área de masculinidad donde la belleza tal vez esté ausente, o al menos sea completamente irrelevante, es en el poder político, otro tema clave de la exposición. La masculinidad está ligada tanto al poder gubernamental y económico como al atletismo, lo cual es evidente en la parte de la expo titulada Male Order. Los hombres representados aquí no son musculosos, ágiles o convencionalmente atractivos, porque no necesitan serlo. Ser rico significa que puedes ejercer poder sin ser viril, guapo o físicamente fuerte, como puede decirle cualquier hombre rico de mediana edad que salga con una hermosa joven de 21 años. La familia de Richard Avedon (una serie de fotografías de políticos estadounidenses clave, militares y capitanes de la industria en la década de 1970) está descaradamente situada junto a Los nazis de Piotr Uklański, una serie de retratos de actores que interpretan a villanos alemanes en películas de Hollywood. El poder en ambos conjuntos de imágenes, no se deriva del cuerpo, sino del poder institucional, la riqueza y la autoridad.

Akram Zaatari, Bodybuilders, Printed From A Damaged Negative Showing Mahmoud El Dimassy In Saida, 1948, 2011 From the archive of Studio Shehrazade / Hashem el Madani © Akram Zaatari. Courtesy the artist, Thomas Dane Gallery and Sfeir Semler Gallery.
Akram Zaatari, 'Bodybuilders', Impreso desde A Damaged Negative Showing Mahmoud El Dimassy en Saida, 1948, 2011 Del archivo de Studio Shehrazade / Hashem el Madani © Akram Zaatari. Cortesía del artista, Thomas Dane Gallery y la Sfeir Semler Gallery.

Con todo, ciertamente hay suficiente material en la exposición para cuestionar la conexión entre la musculatura y la masculinidad. Pero, ¿cómo se ha desarrollado esta relación a lo largo de la historia? ¿El cuerpo masculino idealizado siempre ha sido musculoso?

Sí y no. En la antigüedad y nuevamente durante el Renacimiento, los estándares para lo que constituía un hombre convencionalmente atractivo son más o menos los mismos que ahora. Pero hay un lado negativo en esto: si bien los músculos siempre han sugerido una cierta virilidad, también se han asociado con el trabajo físico y, por lo tanto, al igual que la piel bronceada, las clases altas lo consideraban vulgar. Muchas representaciones artísticas de hombres de clase alta, particularmente entre los siglos XVII y XIX, los retrataban como esbeltos y orondos, lo que significaba poder. Un aspecto como este indicaba que nunca se te obligaba a hacer algo tan déclassé como labrar un campo o levantar algo más pesado que un pañuelo de seda. La delgadez también se ha asociado con la masculinidad y la belleza masculina en varios puntos de la historia más reciente: piensa en el glam rock de los años setenta y ochenta, el heroin chic de los noventa y la estética indie de los años 2000.

Hal Fischer, Archetypal Media Image: Classical from the series Gay Semiotics, 1977, Courtesy of the artist and Project Native Informant London
Hal Fischer, Archetypal Media Image: 'Classical' de la serie 'Gay Semiotics', 1977, Cortesía del artista y de la Project Native Informant London

Quizás una pregunta válida planteada por la exposición es si tener estas imágenes idealizadas de cuerpos perfectos puede ser dañino. Si la creciente prevalencia de los cuerpos musculosos en nuestras vidas a través de las redes sociales ha contribuido al aumento delos desórdenes alimenticios y la adicción al ejercicio entre los hombres, ¿podemos separar las representaciones idealizadas de los estándares normativos? Tener el cuerpo que dictan las normas requiere un nivel de dedicación similar al de un monje, por lo que uno podría preguntarse si es algo particularmente saludable al que aspirar. Pero, como sugiere gran parte del trabajo en la exposición, estos cuerpos inverosímiles aún resultan atractivos a la vista.

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Sunil Gupta, Untitled 22 de la serie 'Christopher Street', 1976

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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