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las chicas españolas luchan contra el machismo en youtube

Asistimos al evento de #chicasenYoutube y nos encontramos con una aplastante realidad: las chicas YouTubers tienen que lidiar con el machismo cada día. ¿Hay alguna solución al ataque machista de los trolls?

por i-D Staff
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01 Marzo 2016, 9:50am

Fotograma de 'Yo soy así' de Gominuke

Está claro. Internet ha marcado un antes y un después en la forma en la que nos comunicamos y compartimos la información. Plataformas de contenido online como Youtube se han convertido en el trampolín para que millones de personas compartan sus conocimientos con el resto del mundo. Tal ha sido el impacto y la acogida de esta comunidad online que, aunque ser youtuber sea un fenómeno relativamente nuevo, ya se ha convertido en una profesión. 

Cada día, personas como tú y como yo crean y suben sus propios contenidos a internet, impactando e influyendo en millones de personas de todo el mundo. Y el crecimiento es exponencial. Mientras que hace cinco años "solamente" se subían 48 horas de contenido por minuto, actualmente se suben 400h.

Como en muchas otras profesiones, la visibilidad femenina en esta plataforma todavía es muy pequeña. Sólo hay un 10% de mujeres en el top de creadores y eso sin contar a los gamers, categoría (casi) exclusivamente masculina. Aunque poco a poco esta concepción está cambiando, parece ser que todavía es difícil aceptar que una mujer se dedique a publicar contenido que "originalmente" está pensando para hombres.

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Sin embargo, hay unas cuantas mujeres españolas que están agitando el medio y que, a través de sus vídeos, no solamente entretienen, sino que comparten conocimientos (D.I.Y, trucos de belleza, etc.), opiniones y estilos de vida. Es el caso de Yellow Mellow, Andrea Compton , Patry Jordán, Bely Basarte, LunaDangelis, Bolli de Todo el Monte es Orgasmo , RoEnLaRed, Ronro Love, Verdeliss y Gominuke: entre ellas superan los seis millones de seguidores en YouTube. Estos son los nombres de las embajadoras de las #chicasenYoutube. Ellas han marcado un antes y un después y han conseguido que ser youtuber ya no sea una cosa sólo de/para chicos.

Pero no todo el monte es orégano: en YouTube también se han encontrado con el sexismo, machismo, homofobia y vejaciones verbales en forma de comentarios. Estos son los obstáculos con los que batallan día sí y día también. Y no sólo ellas. Todas las mujeres que se exponen públicamente de una manera u otra tienen que pelear, tarde o temprano, con comentarios inapropiados sobre su vida privada, su condición sexual y por hablar de determinados temas considerados tabú -como, por ejemplo, el sexo-.

Lo más sorprendente es que muchas veces son las propias mujeres las que escupen con más fuerza contra su propio género. Si bien es cierto que internet es una herramienta maravillosa para la comunicación, también es un arma de doble filo. En el anonimato se escudan los haters para dejar escapar todo tipo de barbaridades en comentarios destructivos. 

Las mujeres en la red siguen siendo juzgadas por su físico una y otra vez. No importa lo buenas que sean en su disciplina, ni el mensaje de sus contenidos. Si tienen un defecto físico, es cien por cien seguro que alguien se acabará metiendo con ellas. "Da igual que haga un vídeo muy bonito sobre el amor, al final me van a decir que tengo papada", dice Bolli.

Si pensábamos que las celebrities eran el único blanco posible para los haters, ahora también lo es cualquier mujer que goce de cierta popularidad online. Y es que está claro: cuando las mujeres se hacen con el poder de algo, la polémica está asegurada. La verdad del asunto es que el machismo no sólo no ha disminuido, sino que se ha hecho mucho más visible. España y Lationamérica, en este punto, se llevan la palma. "Es un problema muy bestia", confiesa Yellow Mellow, la Vlogger más importante de España.

A raíz del palpable sexismo en Youtube (ojo, no a través de su comunidad de creadores, sino a través de la audiencia), se pone de manifiesto el eterno debate sobre el feminismo versus hembrismo. Según Yellow Mellow: "Parece ser que la sociedad todavía no ha entendido que feminismo no significa radicalismo, sino que simplemente se trata de igualdad entre el hombre y la mujer. Ahora nos llaman feminazis. Pues tengo la sensación de que más que feminazis, hacen falta mártires. Más radicalismo porque es necesario que nos abran camino". 

Aunque muchas de las chicas youtubers no se declaren públicamente feministas por el aluvión de insultos y polémica que conlleva, eso no significa que no mantengan una actitud proactiva. Están seguras de que sus compañeros no son juzgados por su físico y mucho menos por el simple hecho de ser hombres. 

Según ellas, la tendencia ya no es tanto la de crear contenidos guionizados, sino la de sentarse delante de una cámara y contar experiencias de manera sincera, honesta y directa. Quizás sea esta la manera de redefinir la "normalidad" y empezar a tomar seriamente cartas en el asunto: hablar de los intereses, motivaciones, preocupaciones e inquietudes de las mujeres sin filtros y sin censuras, radicalmente y sin tapujos. Si los hombres pueden, ¿por qué cuesta tanto aceptar que las mujeres también?

Se trata de un problema cultural y generacional. Siempre hay alguien que tiene que criticar. La sociedad todavía tiene que aprender que un comentario destructivo, por muy anónimo que sea, provoca el mismo daño en la vida real que en la vida online. Hace falta mucha más concienciación para entender que, con cada comentario machista, racista u homófobo se tiran por el retrete décadas de lucha social. 

Afortunadamente, cada vez son más las campañas en favor de la igualdad de sexo y cada vez son más las celebrities y otros personajes públicos que se suben al carro en la defensa de los derechos de las mujeres. Pero no hace falta indagar demasiado en la red para darse cuenta de que no solamente las mujeres sufren este tipo de "acoso" porque cuando algo o alguien se sale de la normalidad es susceptible de ser devorado por los trolls. Sólo hace falta mirar los comentarios de sus vídeos. Muchas personas han optado por desactivarlos.

Aunque algunos piensen lo contrario, Internet no nos está dividiendo, sino manteniéndonos mucho más conectados. El sentido de comunidad gracias a internet es mayor y más real, y conecta nuestras verdaderas pasiones. La influencia de las youtubers empieza a tomar mucho peso porque son personas normales que conectan con su audiencia precisamente por su naturalidad. Las marcas ya se han dado cuenta de la importancia que están tomando en la sociedad y esto es muy importante porque los medios online, muchas veces, siguen empeñados en mantener el mismo patrón binario. 

La audiencia necesita ser reeducada y las personas normales son las que pueden y tienen que hacerlo. Los suscriptores no son solamente un número. Están ahí porque algo les ha motivado, han empatizado con los contenidos. Con cada like, se siembra una semilla de cambio social y las youtubers son conscientes de la importancia e impacto de sus mensajes. Es esperanzador pensar que con tan sólo un click, se puede cambiar el mundo. Y puede ser que, a pesar de todo, ya esté empezando a hacerlo.

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Texto Mireia Sabadell

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