¿es tener la piel perfecta el sueño de todo el mundo?

En 2014 todos juramos y perjuramos que amábamos la belleza natural. Hemos aceptado los dientes torcidos y las cejas pobladas, pero parece que todo lo que no sea tener una piel perfecta no lo acabamos de aceptar como modelo de belleza válido. ¿Hasta...

por Wendy Syfret
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19 Diciembre 2014, 1:30pm

De todas las tendencias de moda y belleza que surgieron a lo largo del año pasado, una cosa nos ha quedado clara: 2014 ha sido el año de las perfectas imperfecciones. Ortodoncias, zapatos feos, diastemas y rodillas hacia adentro fueron uno de los denominadores comunes de las mejores editoriales del mundo. De repente es como si todos los atributos físicos que nos atormentaban de pequeños se hubieran convertido en el tesoro más hermoso de nuestros cuerpos.

¿Podrías imaginar que chicas como Lily McMenamy llegaran a ser tan populares hace solo 10 años? Hubo un día en el que la industria buscaba la perfección; hoy busca desesperadamente algo fresco, nuevo y desafiante. El mensaje está claro: sé tú mismo. Una tendencia que quedó clara en el desfile de primavera/verano'15 de Marc Jacobs, donde las modelos aparecieron sin rastro de maquillaje. 

Esto también se trasladó a la calle: los culos han reinado durante el último año, y los cuerpos voluptuosos de gente como Kim Kardashian o Iggy Azalea se han convertido en los favoritos del mundo. Pero mientras que las revistas, la televisión, las películas, celebrities y diseñadores abogaban por hacer gala de nuestros defectos, una cosa permaneció inamovible: nuestra obsesión con la piel perfecta. 

No es fácil aceptarse a uno mismo, pero al menos tenemos modelos a seguir en casi todos los ámbitos cuando de relativizar nuestros complejos se trata. Sin embargo, encontrar ejemplos positivos que cuestionen las imperfecciones de la piel resulta algo mucho más difícil de encontrar. Este año hemos encontrado la excepción de la modelo con vitíligo Chantelle Brown-Young, pero esto es solo el principio: estamos dispuestos a investigar en otras variables y, en realidad, nos morimos de ganas de que así sea. Puedes estar bronceado, pálido, tener pecas o la piel completamente libre de imperfecciones, pero en el fondo lo que verdaderamente importa es tu personalidad.

Al fin y al cabo, la percepción de belleza es algo completamente cultural. A lo largo de los últimos cien años hemos cambiado radicalmente nuestros estándares de peso ideal, estilo de vestir, e incluso de peinarnos… ¿Pero qué ocurre con la piel? La razón por la que problemas dermatológicos como el acné continúan siendo difíciles de aceptar mientras que los dientes torcidos o separados 'molan' es porque muchos de nuestros ideales de belleza están relacionados con nuestra percepción de un estilo de vida saludable. Muy pocas tendencias -se nos ocurren los corsets o el heroin chic- tienen como punto fuerte algo que no sea poseer un aspecto joven y saludable.

Hace años, el hecho de tener piel acneica era relacionado con la dieta, pero ahora sabemos que no es verdad del todo. Tenemos que empezar a aceptar que es algo natural; entonces seremos capaces de cambiar nuestra percepción al respecto.

Si hay algo que pueda asociarse a la piel con acné es la juventud. Pero mientras que las ortodoncias han abandonado los patios de los colegios para convertirse en el último accesorio fagocitado de la moda como símbolo de juventud, la piel no ha tenido la misma suerte. También es verdad que puede que ahora esté más cerca que nunca: adoramos los dientes torcidos y la pelusilla del bigote y eso ya es un comienzo.

Como todo, las cosas comienzan a cambiar gracias a creadores de tendencias anónimos. Chicos y chicas de todo el mundo están posteando selfies realistas con un mensaje positivo respecto a su piel, y retan mientras tanto al mundo para que se vea algo más allá de su piel sin maquillaje ni filtros. De hecho, la tendencia del hashtag #nomakeupselfie desarrollada este año puede que sea un paso en la dirección adecuada.

Parece que poco a poco todo el mundo comienza a entender este cambio. El mundo del arte ha disfrutado de una imagen del cuerpo positiva desde hace tiempo, con fotógrafas como Petra Collins, Zara Mirkin, y Lina Scheynius, centradas en fotografiarse a ellas mismas y a sus amigos sin utilizar para ello un estilo muy afectado.

La historia nos muestra que los cambios claros y rotundos en la percepción de belleza son poderosos y constructivos. En los 60 Twiggy hizo que ser delgada se pusiera de moda, pero también logró que a las mujeres no se les exigiera ser mujerones para ser bellas. En los 90 Jenny Shimizu cuestionó los estereotipos de género gracias a su androginia. Y en 2015 podemos esperar que Chantelle Brown-Young sea la primera de muchas modelos que cuestionen con su aspecto los opresivos y tradicionales estándares de belleza. Porque como muchas rostros a lo largo de la historia han demostrado, romper constantemente los cánones de la belleza imperantes es necesario para crear un mundo más realista y plural.

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Texto Wendy Sufret
Fotografía Harry Carr
[The Beautiful Issue, no. 334 Invierno 2014]