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el amor en los tiempos del tinder

¿Cómo es el amor cuando estamos conectados a Internet? Básicamente exponemos nuestras relaciones delante de todos: ligues, ex-parejas, enemigos… ¿Y qué pasa cuando todo se va al traste? ¿Las redes sociales han hecho de las relaciones algo más llevadero...

por Dean Kissick
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06 Noviembre 2014, 8:25am

"Siempre estaremos juntos / Juntos en nuestros sueños eléctricos". Giorgio Moroder.

El otro día, un colega me hablaba sobre qué significa "dar un like especial" en Instagram. Nunca había oído hablar sobre ello, pero parece ser que es algo muy popular entre los jóvenes Casanovas de todo el mundo. El caso es que si te gusta alguien de verdad, debes ir a sus primeras fotos de Instagram y dejar likes en las fotos de los inicios y algún comentario entrañable. Raro, ¿verdad? Supuestamente, muestra un nivel de mayor implicación tomarte la molestia de ojear miles de fotos y, aunque es solo desplazar un dedo por una pantalla, a día de hoy la satisfacción instantánea es mejor que nada.

El amor es algo voraz. Estamos conectados directamente a todo, queremos que todos nos adoren y nos encanta poder elegir a nuestro favorito de la forma más superficial: haciéndonos selfies y escogiendo el mejor filtro. En los tiempos en los que vivimos, si te gusta alguien puedes estudiar sus selfies, darles toques o enviarles mensajes picantes desde el dormitorio. Aun así, este verano, el escándalo de las fotografías de Jennifer Lawrence nos ha dado una buena lección sobre cómo tener conversaciones calientes por un chat y sobre lo peligroso que puede llegar a ser tener desnudos en tu teléfono es muy peligroso. Años atrás la gente vivía sus vidas privadas en la intimidad a pesar de los cotilleos y cuchicheos varios y, aunque la sociedad siempre ha tenido una especial fascinación por la vida de los ricos y famosos, lo tenían mucho más fácil para esquivar a las revistas del corazón. En los años 60 en Inglaterra, John Profumo abrió la veda de la cultura del cotilleo. Profumo (secretario de asuntos exteriores del partido conservador y casado) fue pillado con Christine Keeler, una aspirante a modelo y bailarina exótica del Soho de 19 años. Este affaire desencadenó todo un thriller hollywoodiense con espías rusos, con luchas con machetes y traficantes del Caribe de por medio. La noticia vendió millones de periódicos ingleses y significó la caída del partido conservador en las elecciones generales de 1964.

"Un 56% de los jóvenes adultos en el Reino Unido rompen con sus parejas mediante mensajes y plataformas online argumentando que la tecnología hace que el proceso sea 'menos incómodo".

Desde entonces, nuestra idea de privacidad se ha desvanecido lentamente. Queremos destapar a nuestros políticos y ellos inician complejos planes de vigilancia pública por todas partes. Aunque, en realidad, nuestro entretenimiento favorito sigue siendo descubrir los escándalos sexuales de los famosos. Algo que demuestra que la privacidad ha dejado de ser algo sagrado y que no nos importa hasta cuan lejos podemos llegar.

En una época narcisista y obscena, vivimos públicamente como nunca antes lo habíamos hecho: Escribiendo nuestros diarios personales delante de todo el mundo. La gente no para de auto-promocionarse y de ligar con los demás, porque Internet está diseñado para potenciar el deseo y la fantasía.

Recordemos la Ibiza de este mismo verano. Según dicen, Justin Bieber y Miranda Kerr mantuvieron una relación secreta que comenzó en el desfile de Victoria's Secret mientras posaban juntos para las cámaras (ella encorsetada y envuelta en joyas, y él con unas zapatillas un tanto intergalácticas). Por aquel entonces, algo se rumoreaba por los backstages del mundo de la moda, aunque todo sin fundamento. Este verano, luchando por el honor de su ex-esposa, Orlando empujó supuestamente al canadiense contra un sofá de lujo con intención de darle su merecido por difundir ese tipo de información. Después del altercado, el siempre elegante y educado Bieber, subió una primera foto de Miranda Kerr en bikini a la que siguió una imagen de Bloom llorando con un emoticono en muestra de burla.

El caso es que Bieber hizo caso omiso a todas las normas no escritas del comportamiento en las redes sociales. La primera: cuando una pareja rompe, no te regodees de ello porque el karma te lo va a devolver. Y segunda: no te escondas tras una máscara.

Los pedazos que quedan en Internet tras una ruptura son una extensión de ti. Contemplarlos es una manera de quedarte estancado en el pasado y prolongar el dolor; de alguna manera, la tristeza se ha vuelto algo vital para nosotros.

Internet también está cambiando radicalmente la manera en la que buscamos y encontramos pareja. Según el portal eHarmony, en 2031 un 50% de las parejas en Reino Unido se habrá conocido online. De este porcentaje, un 38 a través de portales de citas y un 12 por otras plataformas como Instagram o Facebook. Por tanto, ¿tendremos en un futuro la capacidad social de relacionarnos con las personas en la vida real o recaerá todo en la tecnología? Los chicos londinenses ya se encuentran con muchas dificultades para hablar con las mujeres (son muy tímidos y tienen demasiado miedo al rechazo) y acudir a ciertas aplicaciones no hará más que empeorar sus capacidades de seducción. Puede que mejore su confianza, pero me pregunto si todos los hombres que tiran de aplicaciones para enamorarse es porque buscan el amor en lugares equivocados.

Tinder puede ser mucho más complicado para un chico, que 'likea' a todas las mujeres que aparecen en su pantalla pero que no recibe compatibilidad de ninguna de ellas: si miráramos sus móviles encontraríamos cientos de 'matches' y mensajes con mucho amor. En Utah, tres universitarios que no sabían como pasar el rato, crearon una cuenta falsa con el sobrenombre de 'Sammy' que llenaron de fotos de Miss América Adolescente y llegaron a engañar a 70 hombres en el mismo recinto.

Puede que quizás hayamos dejado de usar nuestros ordenadores para encontrar el amor y sean los mismos los que se han convertido en nuestras parejas. Una situación que Spike Jones reflejó en su reciente film Her, donde un hombre solitario empieza a salir con su sistema operativo (situado en un futuro no tan lejano). El argumento está inspirado en "la poca interacción que tuvo el director con un chat de mensajería instantánea" - dijo Spike en una entrevista concedida al Telegraph. "Y mientras escribía el guión, apareció Siri, y pensé que era una buena señal." Cuanto más nos hablan nuestros teléfonos, más posibilidades hay de que liguemos con ellos y con el auge de la tecnología asequible en nuestros hogares, más posibilidades hay de que aparezcan novios y novias imaginarios.

La mayoría de los jóvenes en el Reino Unido rompen con sus parejas mediante mensajes online (alrededor de un 56%) alegando que la tecnología hace el proceso "menos incómodo". En cierto modo te permite hacerlo de una manera más fría y desvinculada, pero eso puede llegar a ser mucho más extraño. Todos hemos tenido esos momentos de noches en vela llorando mientras escuchábamos baladas de Rihanna, pero a veces es mucho peor. Las redes sociales pueden llegar a convertirse en un una sombra que te sigue a todas partes recordándote lo solo y perdido que estás.

Varios estudios afirman que revisar el perfil de tu ex-pareja constantemente supone un lastre que te hace mucho más difícil pasar página.

No es de extrañar entonces que las redes sociales tomen control de tus emociones y procesos cognitivos e imaginarios. En julio, un estudio titulado Experimental Evidence of Massive-Scale Emotional Contagion through Social Networks [Evidencias empíricas del contagio emocional a gran escala a través de las redes sociales] reveló que, durante una semana en 2012, Facebook realizó un experimento a espaldas de 689.003 de sus usuarios para probar que, controlando lo que publicaban en su página de inicio, podían controlar sus sentimientos. Y sí, pudieron. Concluye así: "Los resultados indican que los estados de ánimo que se exteriorizan en Facebook influyen también en el nuestro". Según dicho estudio observamos también que aquellos que eran expuestos a un menor número de publicaciones sentimentales, eran menos expresivos durante los días siguientes.

Si estás mirando constantemente el móvil, ¿cómo vas a darte cuenta de que ese amor te está pasando por delante?

Vamos, que nos hace :) y también :'(. Las redes reflejan todo tipo de realidades, desde la buena hasta la mala. Y la vida no son solo momentos felices: las mejores canciones, películas y libros se han escrito en situaciones de una tristeza devastadora, y no gracias a los protagonistas de nuestro entretenimiento diario. Si actuamos como si viviéramos en falsas comedias románticas, ¿como podríamos olvidar los momentos más miserables?

Tener a nuestros 'ex', cuelgues y amores no correspondidos en el ordenador a todas horas quizás es algo perjudicial para tu paranoia pero, como mínimo, nos enseña a tratar de vivir con ello en vez de apartar esos sentimientos para siempre. El amor duele, y los pedazos que quedan en Internet tras una ruptura son una extensión de ti.Contemplarlos es una manera de quedarte estancado en el pasado y prolongar el dolor. De alguna manera, la tristeza se ha vuelto algo vital para nosotros.

El humorista americano Louis CK también ha reflexionado sobre el amor en su serie y uno de los personales le dice: "¿Sabes qué? No sé exactamente cómo te llamas, pero eres el clásico idiota de toda la vida. ¿Crees que es suficiente solo con pasar tiempo con ella, darle besos, pasarlo bien...? Eso no es amor. El amor es echarla de menos y querer morirte cuando no está. Tienes mucha suerte. Eres como un poema andante. ¿Quieres vivir en una especie de fantasía Disney? ¿En serio? Eso son solo los buenos momentos. Y ahora que los tienes, echas tu historia de amor a perder. La has cagado".

Es nuestra proximidad a las personas lo que más importa en el amor en la era digital. Vivimos en un tiempo de oportunidades y el amor siempre estará a la vuelta de la esquina. Si solo te importa tener millones de citas con desconocidos, las redes sociales están llenas de ellos; pero si quieres algo más, deja de perder tu tiempo en Internet, sal a la calle y enfréntate al mundo. Porque si siempre estás mirando el móvil, ¿cómo vas a darte cuenta de si ese amor te está pasando por delante?

@deankissick

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Texto Dean Kissick