"¡tanta desnudez y sexo gay!": conoce al protagonista de 'beach rats'

Harris Dickinson está totalmente cómodo con el hecho de interpretar a un joven de Brooklyn que explora tanto sitios de 'cruising' como su sexualidad durante un cálido día de verano en la ciudad.

por Colin Crummy; traducido por Eva Cañada
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27 Septiembre 2017, 7:29am

Este artículo apareció originalmente en The Acting Up Issue de i-D, n.º 349, Otoño 2017.

"¡Toda esta desnudez masculina y este sexo gay!". Podría sonar como un eslogan bastante sugerente para una película, pero en Hollywood sigue sin ser una opción para algunos actores. Cuando la cineasta Eliza Hittman hizo el casting para el papel protagonista de su película Beach Rats, se topó con un montón de agentes que rechazaron ofrecer a los actores de su archivo para interpretarlo.

Afortunadamente para Hittman, un joven actor inglés no se mostró tan mojigato. Harris Dickinson era consciente de la naturaleza del papel en Beach Rats desde el principio. Interpretaría a Frankie, un adolescente aburrido y fumado de Brooklyn que pasa el verano tratando de descubrir su sexualidad en chats de páginas gais, en lugares de cruising y a través de un romance con una chica.

Todo esto, dice Dickinson con su característica actitud sosegada, le parecía bien. "Uno de los primeros emails sobre la película decía que era un papel bastante áspero y que se trataba de un joven que descubre el sexo gay por primera vez, que quizá no me interesaría", explica Harris. "Pero yo me sentía atraído hacia un tipo de papel como ese".

Después de leer el guion de Hittman, el actor supo que todas las cosas que le pedirían que interpretase ―desde hacerse selfies eróticos hasta tener encuentros sexuales con tíos más mayores entre los matorrales― eran fundamentales para la historia. Pero además de eso, a él no le interesaban las obsoletas reacciones moralizantes de algunos. "Suelo sentirme atraído hacia cosas que a la gente le asustan un poco", explica. "Sé que suena como, ' Oh, quiero hacer algo que asusta a la gente', pero el tabú en torno a ello es un poco artificial y estúpido".

"Está luchando con la idea de comprender su sexualidad. Hay un montón de elementos tóxicos que alejan cada vez más su auténtica identidad y la empujan cada vez más dentro de él".

Beach Rats se aproxima a los tabúes de una forma mucho más contemporánea. Ambientada en torno a Gerritsen Beach -una zona al sur de Brooklyn libre de la influencia de la modernización hipster- la historia sigue a Frankie, de 19 años, mientras prueba diversas identidades durante un verano sin trabajo y sin tener que estudiar.

Holgazanea alrededor del Riis Park en Queens con sus colegas, jugando al balonmano, consumiendo droga y persiguiendo a las chicas. En un principio inicia una relación en Instagram con una bonita e inteligente joven llamada Simone. En casa se conecta a aplicaciones gais de citas, mostrando online sus marcados abdominales a hombres más mayores que él.

"Está luchando con la idea de comprender su sexualidad", afirma Harris." Hay un montón de elementos tóxicos que alejan cada vez más su auténtica identidad y la empujan cada vez más dentro de él a lo largo de la película. El film gira en torno a la lucha de Frankie".

Finalmente, lleva su atracción hacia los hombres un paso más allá y empieza a quedar con tíos en sitios de cruising después de atraer su atención con su aspecto físico en las redes sociales. La cámara se recrea en el firme torso de Frankie conforme lo prepara para su inspección online o en la vida real.

El hecho de que la mirada de la directora sea una mirada femenina centrándose en el cuerpo masculino, añade un cosquilleo de complicación a las expectativas del público. Harris comprendió todo esto, pero para poder manejar el complejo conjunto de circunstancias emocionales implicadas, el actor afirma que no tuvo que mirar demasiado lejos. "Tengo amigos que realmente lucharon por definir su sexualidad, de modo que crecí con eso en torno a mí. Vi a varias personas llegar a comprenderse de ese modo y cómo los demás les estigmatizaban".

Puede que en privado Frankie esté estallando de deseo, pero en público da otra imagen. Sus colegas ―todos habitantes de Brooklyn reclutados en las calles para la película― infunden las escenas de una lacónica y heterosexual sensibilidad masculina. Dickinson pasó tiempo con los "no-actores" en canchas locales de balonmano y baloncesto, intentando absorber sus vibraciones y copiando su acento.

Pero este chico del noreste de Londres ya estaba muy versado en los códigos de conducta de los adolescentes. Él, nativo de Leytonstone, pasó una gran parte de sus años de formación deambulando por Londres, con su skate bajo el brazo. "Aquello fue una parte enorme de mi juventud. Yo mismo fui un callejero durante muchos años", dice entre risas.

"Tengo amigos que realmente lucharon por definir su sexualidad, de modo que crecí con eso en torno a mí. Vi a varias personas llegar a comprenderse de ese modo y cómo los demás les estigmatizaban".

Pero, cuando era niño, sus dotes para la imitación le llevaron hasta la interpretación. Se unió a la escuela de teatro a los 12 años y encontró la forma de sacudirse sus inhibiciones. "No era un niño muy activo. Era regordete y discreto, bastante callado y tranquilo y un poco tímido también", reflexiona. "Pero cuando estaba actuando mi confianza se disparaba porque ya no era yo mismo, podía ser otra persona".

Harris fácilmente podría haber sido otra persona. Casi se alistó en los marines, pero su profesor de interpretación le disuadió. Consiguió trabajo como mensajero, trabajando en vídeos musicales. Siempre le han interesado los entresijos de la cinematografía. Ya ha dirigido tres cortometrajes y tiene la visión a largo plazo de hacer más en el futuro.

Para ser alguien tan discreto en su conversación, Harris es bastante prolífico. Su Instagram es una nada ostentosa demostración de talentos, que incluyen el dibujo, la pintura y la fotografía. También formó parte de una banda durante el instituto llamada Fragile. "Hicimos un álbum titulado Handle With Care", dice riendo. "Quiero decir, era joven, ¡no me lo tengas en cuenta!".

Por ahora, sus ambiciones extracurriculares se decantan por la interpretación. Tiene entre manos un papel en el thriller de ciencia-ficción The Darkest Minds y el papel protagonista en la película de Steve McLean Postcards From London, acerca de un escort que se ve inmerso en un submundo de arte y literatura en el Soho.

Después interpretará un papel en la nueva serie de Danny Boyle, Trust, que trata sobre la familia Getty. Interpreta a J. Paul Getty III, un joven bohemio y nieto de uno de los hombres más ricos que hay con vida, que fue famoso por ser secuestrado por la mafia italiana y cuyo miserable abuelo se negó a pagar el rescate porque no podía deducirlo de sus impuestos.

Todo este movimiento no va a dejar mucho tiempo libre a Dickinson, pero si lo consigue, sabe exactamente adónde se va a dirigir. "Me encanta el edificio Bussey, en Peckham", afirma, indicando que tiene mucho más que su fantástico exterior. "Es un lugar encantador, se pasa bien allí. Ahora mismo me siento como un hombre trabajador de mediana edad, ¡pero espero volver a entrar en contacto con mi juventud y salir de fiesta!".

Créditos


Texto Colin Crummy
Fotografía Leon Mark
Estilismo Rúben Moreira

Peluquería Maki Tanaka con productos de Bumble and bumble y M.A.C Cosmetics.
Asistentes de estilismo Trey Rodriguez y Sofia Kebede.

Harris lleva americana y camisa de Haider Ackermann. Pantalones vaqueros de Edwin.