10 películas imprescindibles del festival de cine de autor en barcelona

​En su quinto año de vida, el D’A sigue con su firme voluntad de dar cabida a esas voces audiovisuales que, por unas cosas o por otras, no siempre encuentran un lugar en las pantallas de nuestro país. En i-D escogemos nuestras películas favoritas del...

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24 abril 2015, 9:40am

Hoy, en plena resaca de Sant Jordi, arranca la quinta edición del Festival Internacional de Cinema d'Autor de Barcelona, el D'A para los amigos. Hasta el 3 de mayo se podrán ver más de 70 películas que repasan en profundidad todo lo que hay que ver en lo que a cine de autor respecta y que se repartirán por varias salas de la ciudad (cines Aribau Club, CCCB y La Filmoteca de Catalunya).

Parece inevitable perderse en una programación que tiene lo mejor que se ha visto en los festivales más importantes de todo el mundo en los últimos meses, por eso en i-D escogemos las 10 películas que no te puedes perder de esta edición. Aquí van:

Saint Laurent, de Bertrand Bonello
La película inaugural es, además, una de las más esperadas. El segundo biopic sobre YSL que podremos ver este año (el primero fue la sosainas Yves Saint Laurent de Jalil Jespert) llega con grito en el cielo y sin el sello de aprobación de Pierre Bergé, lo que garantiza una visión mucho más arriesgada de la vida y el universo del diseñador francés. Bonello es un esteta como lo fue Sain Laurent, así que nadie mejor que él para acercarse al universo del diseñador que redefinió la silueta femenina al mismo tiempo que redefinía el sentido de la moda del futuro. Cargada de planos para el recuerdo y protagonizada por Gaspard Ulliel y Léa Seydoux, promete calambrazos de sensualidad y mucho stendhalazo.

Eden, de Mia Hansen-Løve
Mia Hansen-Løve, la niña bonita del festival, vuelve al D'A con su cuarta película, que cerrará la edición de ese año. Con ella trae muchos aplausos y grandes críticas, siendo considerada una de las mejores películas que se pudo ver en el recorrido festivalero en 2014. Experta en retratos generacionales (ahí está la nostálgica belleza de Un amour de jeunesse, que retrata el paso a la madurez de su protagonista a través de un amor de la infancia y que también se estrenó en el festival en su momento), Hansen-Løve se atreve esta vez con un retrato más contextual que personal. El momento: el París de los 90. El leit motiv: la eclosión del french touch y la cultura de clubbing francesa. La historia: el auge y caída de un dj, de icono de una época a mito venido a venos, que es incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Y entre líneas una radiografía sobre la fama, la ambición, la vida nocturna y el miedo a quedarse por el camino.

The Duke of Burgundy, de Peter Strickland
Peter Strickland dio la campanada hace un par de años con Berberian Sound Studio, con la que homenajeaba de una manera muy particular el giallo italiano. Esta vez vuelve con un homenaje al cine softcore de los 70. Pero no de cualquier manera, sino con la retorcida historia de una coleccionista de mariposas que mantiene una enfermiza relación de sadomasoquismo con su criada. Las dos crean un universo paralelo donde los roles entre ambas se confunden y en el que no hay ni rastro de figura masculina. Y todo ello aderezado con una factura impecable y una atmósfera tan sofocante como sensual, dando como resultado un film erótico y perturbador. Seguramente, una de las grandes piezas del festival.

Le Chambre Bleue, de Mathieu Amalric
A Mathieu Amalric siempre da gusto verlo. Y si encima es haciendo doblete (dirigiendo y protagonizando), mejor que mejor. Aquí Amalric adapta una novela de Georges Simenon, y se pone en clave noir con un thriller sexual con bastante más acción sexual que de la otra. La historia gira en forma de espiral entorno a un adulterio y un asesinato y se enreda planteando un puzzle que quiere dinamitar los preceptos del cine clásico de suspense a golpe de suspiro. El resultado es una película oscura y de género que ha entusiasmado a todo el que la ha visto.

Under The Skin, de Jonathan Glazer
La última película de Jonathan Glazer es una de las joyas de la sección "Futurs (IM)Possibles, dedicada a proyectar películas de ciencia ficción que se engloban dentro de una nueva corriente que juega con futuros factibles con aspecto de presente. En las redes sociales fue durante un tiempo "la película en la que Scarlett Johansson salía en pelotas", pero a medida que ha avanzado su camino en las pantallas de todo el mundo, Under the skin se ha convertido en una auténtica sensación del género. Primero por esa Scarlett en versión extraterrestre y morena que llena la pantalla durante todo el metraje, con o sin abrigo de pelo. Y segundo por ser una película que brinda la posibilidad de darle múltiples lecturas. Funciona como peli de ciencia-ficción naturalista pero también como una metáfora de las relaciones humanas, como crítica al desapego en las grandes ciudades...

In The Basement, de Ulrich Seidl
Los sótanos. Esa parte de las casas tan tétrica y que tanto ha dado de sí en el cine, especialmente para asuntos macabros. Un espacio físico que también se ha utilizado innumerables veces como metáfora de algo tenebroso que subyace ahí, escondido y agazapado. En este documental, el realizador Ulrich Seidl (director de la trilogía Paraíso) se da una vuelta por los sótanos de sus compatriotas austríacos. Y, aparte de un catálogo de sótanos de lo más variopinto, le sale un retrato de soslayo de la sociedad austríaca bastante revelador (y malrollero). En los bajos austríacos se esconden nazis nostálgicos, coleccionistas de muñecas (¿serán reborn?), flipados de las armas y sadomasoquistas con sótanos que más que sótanos parecen cámaras de tortura. Es muy probable que el que vaya a verla salga con un WTF escrito en la cara. Para antropólogos, curiosos y amantes del porno inmobiliario.

Pas à Genève, de Lacasinegra
Lacasinegra se define como "un colectivo artístico dedicado a la creación, gestión, investigación, reflexión y producción cultural". De un tronco que se basa en el audiovisual, crecen un montón de ramas que abarcan el videoarte, las instalaciones, el net art, el remix....cualquier tipo de experimentación multimedia y audiovisual que les permita poner el foco sobre algún tema de relevancia actual, ya sea generando sus propias imágenes o con material encontrado. Pas à Genève es lo que se podría decir el germen de este proyecto colectivo que nació en 2011 cuando, en pleno 11M les invitaron a visitar Ginebra. Era un momento clave para la historia social reciente española y ellos, un momento raro, de energías cruzadas y cambios que se dibujaban en el horizonte decidieron grabar su experiencia. El resultado es una de esas películas que están destinadas a marcar una muesca importante en la historia de un festival.

Las altas presiones, de Ángel Santos
Cine cocido a fuego lento, que hay que degustar con calma. Ese cine que sugiere más que explica y que no solo te cautiva mientras estás en la sala, te acompaña después en el camino a casa, en la cama, por la mañana mientras tomas el café. Dicen que la segunda película de Ángel Santos es de esas que, si consigue despertar tu empatía, se queda contigo durante días y te invita a la reflexión durante un buen rato. Fue presentada en la pasada edición del Festival de Sevilla, y desde allí viene con la promesa de ser otro de los éxitos de esta edición. Cine español reposado que busca el retrato generacional a través de la figura de Miguel, un localizador de cine que vuelve a Pontevedra por trabajo y que en su regreso a casa tiene tiempo para reflexionar si en su vida va o viene. Existencialismo generacional y paisajes gallegos. Para verla sin prisas.

The Forbidden Room, de Guy Maddin
Si hay un director al que se le puede pegar la etiqueta de "inclasificable", ése es el francés Guy Maddin. Y tan inclasificable como el director, son sus propias películas. Pero es que en el caso de The Forbidden Room la cosa ya se vuelve demencial. En algunos medios, la han calificado como de auténtico tripi: hay cazadores de lobos, motoristas, cabareteras, volcanes que despiertan, mostachos que hablan y damiselas en apuros. Y todos se entrelazan con una mezcla de géneros absurda y surrealista. Como siempre, Maddin se encarga de proyectar hacia el espectador un auténtico reto audiovisual que vale más la pena disfrutar que intentar entender.

Les amigues de l'Àgata, de Laia Alabart, Alba Cros, Laura Rius y Marta Verheyen
Cuatro amigas se juntan para hacer su proyecto de final de grado en la UPF. Se lo han pasado chachi en la Universidad, han salido, han bebido, han desarrollado vínculos de esos que duran para siempre y quieren despedir una época importante de sus vidas haciendo algo que las una y, de paso, completar expediente académico. De ahí nace esta pequeña película de autoría colectiva cargada de energía y ganas de vivir que está llamada a ser una de las sorpresas de este año. No en vano viene con colaboración de León Siminiani en el guión (que en su día dirigió la gran Mapa) y la ayuda de Isaki Lacuesta en la puesta en escena.

cinemadautor.cat/es

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Texto Estela Cebrián