la vulnerable belleza de los chicos adolescentes en imágenes

"Teniendo en cuenta el clima actual, creo que todos deberíamos recurrir un poco más a la purpurina, ¿no te parece?", asegura el fotógrafo Tyler Udall.

por Hannah Ongley
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07 Junio 2017, 8:23am

Los retratos de Tyler Udall te harán sentir más en paz con el mundo. A lo largo de un período de tres años, ha retratado a un grupo de adolescentes de la Generación Z que se han convertido en su nuevos amigos ―su anterior trabajo se centraba en sus relaciones ya existentes―, pero esto es algo que no podrías adivinar tan solo mirando las fotos. 

Ya sea vestidos con trajes de noche y tacones o simplemente tumbados sobre una porción de alfombra beige, estos jóvenes parecen todos radicalmente vulnerables e increíblemente seguros de sí mismos al mismo tiempo. En una época en que los adultos con poder parecen decididos a frenar todo tipo de progreso y las modas obsoletas de masculinidad siguen todavía tristemente al alza, esta obra es ahora más necesaria que nunca.

Udall acaba de dejar atrás la adolescencia y ha pasado a la edad adulta, pero su creencia en la capacidad de la gente joven para propiciar cambios no se ha empañado en absoluto. Con motivo del lanzamiento de su nueva serie, ETUDES, en exposición en la galería The Little Black Gallery de Londres, hablamos con Udall sobre cómo su método para fotografiar se basa en enfocar las sesiones como si se tratara de una primera cita y sobre por qué la creatividad puede cambiar el mundo.

La última vez que hablamos contigo fue en 2015, cuando acababas de publicar tu libro Auguries of Innocence. En los últimos dos años, ¿has observado algún cambio en las normas culturales que afectan a la masculinidad?
Toda una comunidad global de hombres está realizando un esfuerzo común para mostrarse más vulnerables y emocionalmente conectados. Su crecimiento parece ser exponencial, mientras el miedo a ser estigmatizados cada vez es más pequeño. También hemos empezado a celebrar a los hombres que rompen con la masculinidad tradicional como herramienta educativa. Para mí, algo que es igual de emocionante, es la cantidad de personas no binarias y de género fluido que son capaces de vivir de manera más abierta y auténtica. Ese movimiento está todavía dando sus primeros pasos, pero resulta maravilloso ver que la sociedad da un paso más en dirección a la inclusión.

Tus fotografías son excepcionalmente íntimas. ¿Son todos hombres que conoces personalmente?
Ahora sí les conozco, pero los amigos que aparecen en esta serie eran relaciones muy recientes cuando fueron fotografiados. La mayoría de las imágenes fueron tomadas en nuestro primer encuentro. Quería documentar cómo son las etapas iniciales de una relación. Mi sentido arácnido me dijo que seríamos buenos amigos y, en la mayoría de los casos, así fue. Disfruto fotografiando en la intimidad, casi como si fuera una primera cita. Intento documentar cualquier intercambio que suceda en ese espacio. Me gusta pensar que hago que mis amigos se sientan tranquilos y como en casa. Cuando la gente siente ese tipo de tranquilidad o paz de espíritu es cuando sale lo realmente bueno.

¿Qué es lo que te emociona especialmente como fotógrafo de la Generación Z?
¡Lo inteligentes que son! Su nivel de creatividad y empatía es realmente sofisticado. El modo en que eso se filtra en su día a día resulta, cuando menos, inspirador. Creo que los problemas a los que se enfrenta el mundo y a los que continuará enfrentándose precisarán un tipo de soluciones muy diferentes a las que empleamos ahora. Las soluciones serán creativas y estarán orientadas al trabajo en equipo. En el fondo de mi corazón, creo que la Generación Z (o generación postmillennial), se alzará a su debido tiempo de formas provocativas e impredecibles.

¿Cómo ha afectado el hecho de haber dejado atrás la adolescencia y haber entrado en el mundo adulto a tu enfoque de la fotografía y la narración de historias?
Creo que ahora, que soy más mayor, soy un poco más reverente. También creo que mi participación se ha vuelto un poco más observacional. Antes aparecía físicamente en muchas de mis fotos. Había un montón de autorretratos e imágenes de mí con el que ahora es mi marido. Tengo la sensación de haber salido de esa pequeña burbuja y de estar ahora introduciéndome poco a poco en las burbujas de muchas otras personas. ¡Al final resulta que soy un poco voyeur!

Procediendo del mundo de la moda, ¿hasta qué punto consideras importante la ropa a la hora de desafiar la norma y documentar una visión de masculinidad progresista?
Creo que la ropa es una herramienta maravillosa para desafiar las normas culturales, especialmente a la hora de progresar en nuestra visión de la masculinidad. Para mí, la moda es un reflejo directo del ambiente socioeconómico actual. Los libros de historia pueden mentir, pero si realmente empiezas a diseccionar la moda a lo largo de las distintas épocas, puedes obtener una visión cristalina de lo que sucedía en ese tiempo y ese lugar. Ver a tantos hombres y personas no binarias abrazando la moda y el maquillaje ―típicamente asociados a las mujeres― y utilizándolos de una forma tan novedosa y moderna es el bello reflejo que devuelve nuestro espejo cultural. Teniendo en cuenta el clima actual, creo que todos deberíamos recurrir un poco más a la purpurina, ¿no te parece?.

¿La tendencia al estereotipo es algo que tienes en cuenta igualmente cuando trabajas, como haces en tus otros proyectos, con modelos femeninas?
Sinceramente, trato a las mujeres y a los hombres, en realidad a todo el mundo, con la misma lente. Me interesan las realidades de las personas y mostrar las versiones más sinceras de ellas.

¿Cómo percibes que varían las respuestas a tus obras?
A ver, diría que tiene menos que ver con el género y más que ver con la edad, en lo que se refiere a las distintas reacciones a mi obra. Mi público más joven parece apreciar el conjunto completo de mi obra, mientras que la clientela de mayor edad parece tener reacciones distintivamente positivas o (a veces) negativas a mis imágenes de hombres. Resulta curioso, pero mis imágenes de mujeres no causan tanto revuelo.

"Etudes" está disponible en The Little Black Gallery de Londres hasta el 10 de junio.

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Texto Hannah Ongley
Fotografía Tyler Udall, cortesía de The Little Black Gallery

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