An Interpretation, 1997; Photographed by Steven Meisel, after Alex Katz

luis venegas nos habla del proceso creativo del nuevo libro de loewe

Nos reunimos con el aclamado editor para saber más sobre su viaje al interior de los 170 años de archivos de Loewe y sobre sus librerías favoritas de Nueva York.

por Emily Manning
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19 Diciembre 2016, 11:05am

An Interpretation, 1997; Photographed by Steven Meisel, after Alex Katz

"En un momento como el de ahora, en el que se habla tanto sobre el final de las publicaciones impresas, conseguir que la gente desee comprar un libro es todo un reto", confesó Luis Venegas mientras tomábamos café en el Hotel Ludlow del Lower East Side, menos de una hora antes de que se dirigiera a firmar copias de su última publicación en Dashwood Books la noche del pasado 13 de diciembre. 

Luis no anda desencaminado. Incluso a los periódicos más reputados del mundo les resulta difícil generar entusiasmo por sus ejemplares, que no cuestan más de cinco euros, de modo que un editor independiente lo tiene mucho más difícil para que la gente desee adquirir un monográfico de 600 páginas del tamaño de un listín telefónico. 

Sin embargo, si alguien sabe cómo crear revuelo ante las obras impresas inesperadas, informativas e inspiradoras, ese es Venegas, el editor independiente y director creativo responsable de títulos como Fanzine137, C☆ndy y EY! Magateen. Su último proyecto, Loewe: Past Present Future, es quizá el más ambicioso y, definitivamente, uno de los más emocionantes que ha realizado hasta la fecha.

Para crear el libro, Venegas pasó un año y medio revisando los archivos de Loewe y desenterrando tesoros escondidos de entre los 170 años de historia de la marca española. El libro hace un recorrido desde sus inicios, cuando solo era una pequeña tienda de artículos de piel, hasta que se convirtió en una de las casas de lujo más importantes del mundo, actualmente bajo la dirección creativa de Jonathan Anderson. Pero como aquellos que ya estén familiarizados con la prolífica obra de Venegas sin duda supondrán, no se trata meramente de una historia lineal de los grandes éxitos de esta casa de moda. 

Loewe: Past Present Future

sitúa las emblemáticas campañas de Steven Meisel junto a varias fotografías del perro de Venegas, Perri, envuelto en pañuelos de Loewe. "Siempre he conocido Loewe porque crecí en España y aquí es una marca de auténtico orgullo nacional, pero al mismo tiempo soy un espectador ajeno porque no soy un empleado de la casa, de modo que pude observarlo todo con una mirada más fresca", explicó Venegas. "Para mí era crucial que [el libro] fuera importante para Loewe, pero también era importante que me gustara cada una de las cosas que se incluyeran en él. Era importante que fuera subjetivo".

Una hora más tarde, tras caminar las pocas manzanas que separan Ludlow de Dashwood, no pude ver los rostros de Venegas ni de Anderson, incluso aunque ya había conseguido entrar en el local. La adorada librería, situada en un sótano, estaba abarrotada por una ansiosa multitud de gente emocionada por descubrir algo nuevo en casi 200 años de historia. A continuación, Luis nos habla de su relación con Jonathan y de la importancia de la libertad creativa.

Ya publicaste otro libro a principios de año, The Rain in Spain Stays Mainly in the Plain, basado en la obra de J.W. Anderson. Obviamente existen diferencias sustanciales, pero explícame cuáles son las conexiones entre ambos proyectos.
Empecé a trabajar en el libro de Loewe en abril del año pasado; me ha llevado un año y medio completarlo. Para el libro de J.W. Anderson, creo que me lo pidieron a finales de octubre. Acababan de empezar los Workshops en Londres y querían que yo fuera el primero en participar. 

En cierto modo fue igual: acudí al archivo de J.W. Anderson e hice una antología de la marca, pero la casa solo tiene cinco años de vida y Loewe se fundó hace 170 años. Hice la selección de las fotografías para el libro sobre J.W. Anderson en tres días, elegí mis elementos favoritos del archivo y lo fotografié todo con unos amigos en un pequeño estudio de Madrid. El libro de Loewe ha sido muy, muy diferente, tanto en el proceso como en el enfoque y el objeto físico. Sin embargo, ambos proyectos han sido muy libres.

¿Cómo escogiste las imágenes?
Cada vez que empiezo algo ―una publicación o un proyecto―, siempre tengo en consideración lo que se espera de mí, en este caso lo que Loewe esperaba de mí. Pero primero pienso qué es lo que yo quiero hacer, que es crear algo que no haya visto antes, o hacer algo de un modo en que no se haya hecho antes. Cada vez que hago algo que va a llegar al público, especialmente un libro, considero que debe informar, entretener e inspirar. Esos son los principales objetivos para mí. 

Me interesaba mucho ver qué era importante para Loewe, pero también qué era importante para mí, a fin de conseguir que sucedieran esas tres cosas. Yo mismo hice la edición de un modo muy subjetivo: veía algo —por ejemplo, una pequeña caja— y preguntaba qué era. "Ah, no es nada. No tiene ningún interés". Pero luego lo observaba más detenidamente y veía que sí era interesante.

Lookbook de Loewe, primavera/verano 1983

Cuéntanos qué más descubriste en el archivo. Estuve leyendo otra entrevista con Jonathan y hablaba de que encontró una cajita para guardar los dientes de los niños. ¿Hubo alguna cosa que realmente te sorprendiera?
Sin duda, las fotografías con el modelo interno y una cosa que me gusta mucho: una fotocopia de un dibujo de Karl Lagerfeld, que en los 70 solía trabajar como freelance para Loewe. Por aquel entonces trabajaba con Chloé, y Loewe tenía derecho a poseer una parte de la colección de Chloé para sus tiendas, antes de crear colecciones prêt-à-porter. Armani también hacía cosas para Loewe, pero lo que más me gusta de esa fotocopia es que había un pequeño trozo de tejido dentro de una bolsa de plástico, del tamaño de una uña. Pregunté: "¿Qué es esto?", y me dijeron que "era una muestra del tejido". Podrías haber... [hace ademán de soplar la punta de sus dedos] ¡y adiós, habría desaparecido! Teníamos las principales campañas actuales de Steven Meisel, pero también esta cosa diminuta que alguien consideró que era importante conservar. Eso me encanta: mostremos los grandes éxitos, pero también los más pequeños.

Siendo español y habiendo crecido con Loewe, ¿crees que hay algún elemento del libro que parte de esa conexión personal con tu cultura?
Sí, porque también hay imágenes que realmente no son Loewe o no fueron fotografiadas para Loewe. Incluí algunas de mis fotografías personales en el libro, porque pensé que encajaban bien en la narrativa. En cuanto al vínculo emocional entre España, Loewe y yo, fotografié todos los pañuelos con un chico desnudo, pero también con mi perro. Da igual lo que suceda dentro de 15 o 30 años, cuando mire el libro y encuentre a mi perro ahí, será algo profundamente emotivo para mí. Estoy seguro de ello.

Fotografía Luis Venegas

Háblanos de la forma física del libro.
Es una casa que existe desde hace 170 años, así que de algún modo el objeto en sí debía mostrar eso. Tenía que ser algo voluminoso, con auténtica presencia, pero al mismo tiempo quería que fuera ligero. No quería que fuera el típico libro de tapa dura. A veces, cuando observas libros hechos por otras casas de moda o grandes artistas, existe un halo de reverencia en torno a ellos. Tanta reverencia que ni siquiera quieres pasar las páginas. En este caso fue como, vale, es importante, pero es el resultado de mi trabajo. Si un estudiante lo compra y encuentra algo inspirador, quiero que pueda usar pegatinas y post-its. También hay páginas en blanco, porque me encantaría ver cómo alguien dibuja en ellas. Preferí que fuera un objeto abierto a la interpretación.

¿Por qué decidisteis Jonathan y tú traerlo a Nueva York?
¡Si consigues triunfar aquí, conseguirás triunfar en cualquier sitio! [en alusión a la letra de la canción New York, New York] [Risas]. No solo es nueva York, es Dashwood Books. Dashwood lleva vendiendo mis revistas desde el inicio. Desde que era pequeño, las librerías han sido uno de mis lugares favoritos del mundo y en Nueva York hay algunas librerías realmente maravillosas. 

Me encanta BookMarc y también Strand Books. Mike Gallagher solía tener un sótano muy cerca de Strand, donde teníamos toneladas de revistas. La primera vez que fui allí, recogí todas las copias de la versión italiana de Vogue porque Pat McGrath quería tener la colección completa de todas las revistas en las que había participado. Y yo quiero que la gente de aquí, de Nueva York, sienta que es un libro internacional, pero con un cierto toque de España. Para mí eso es muy importante.

Loewe primavera/verano 2015. Fotografía Jamie Hawkesworth

Steven Meisel, Sans titre (Autoportrait 1), 2015

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Texto Emily Manning

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