celebrando a la coleccionista de arte y pionera peggy guggenheim

Desde sus inicios en Nueva York hasta sus últimos días en Venecia, la exposición ‘Peggy Guggenheim in Photographs’ ofrece fotos de la pionera coleccionista de arte estadounidense por parte de fotógrafos como Man Ray, e imágenes históricas de Guggenheim...

por Nadja Sayej
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06 Diciembre 2016, 7:36pm

La pionera coleccionista de arte estadounidense Peggy Guggenheim es el tema de una exposición en la Galería Ikona de Venecia, que presenta veintiún imágenes en una colección titulada Peggy Guggenheim in Photographs. Esta exposición captaba el espíritu de Guggenheim ―una coleccionista libre/independiente que se nutrió de la creatividad de los artistas que la rodeaban. Ayudó a escribir la historia del arte del siglo XX con su extensa colección de arte europeo y estadounidense. La salvaje vida personal de Guggenheim era a menudo tema de gran especulación, pero su importancia real radica en haber sido una de las primeras y pocas coleccionistas de arte.

Guggenheim era la hija de Benjamin Guggenheim, y cuando su padre murió en el Titanic, heredó $34 millones de dólares a la edad de sólo veintiún años. Al haber crecido en Nueva York, Peggy decía que siempre se sintió como la oveja negra de la familia, hasta que se mudó a París en 1920 y entró en contacto con la escena artística a través de su primer esposo, Laurence Vail. Debido a que creció como parte de la burguesía, se sentía como una outsider con respecto a la vida bohemia hasta este primer encuentro con la escena artística, a quien describía como "mi gente".

Dino Jarach

Usó su herencia para adquirir una colección de arte entre 1938 y 1946, comprando arte europeo y estadounidense, incluyendo obras de Pablo Picasso, Joan Miro y René Magritte. Hasta los años sesenta (que es cuando dejó de coleccionar), Guggenheim tenía la meta de comprar una obra de arte al día.

En 1938, Guggenheim abrió su primera galería en Londres, seguida de una galería en Nueva York donde mostró su colección de obras cubistas, abstractas y surrealistas. A pesar de que la mayoría de nosotros ve a los maestros modernos como leyendas, no siempre fue así. Guggenheim ayudó a desarrollar las carreras de artistas como Clyfford Still y Jackson Pollock, a quien le dio su primera exhibición individual en 1943 (en ese momento, él estaba trabajando como carpintero).

Lo que hizo única a Guggenheim fue que desarrolló la colección de arte de una manera en que no se había hecho antes -compró arte surrealista de Yves Tanguy, Jean Arp y Andre Breton antes de que se volviera caro; Man Ray y Salvador Dalí eran solamente artistas underground conocidos principalmente en Europa. Ella impulsó sus carreras. Y el arte que compró de los artistas emergentes contribuyó a definir la creciente vanguardia antes de que se volviera popular. Guggenheim era conocida por su gusto excéntrico y por cómo las obras de arte que compraba reflejaban su propio misterio interior. Era conocida por su inteligencia en los negocios, su practicidad y por labrarse un nicho. Determinada y hábil, lo que la diferenció de los demás fue que promovió tanto el arte moderno europeo como el estadounidense; con uno, siempre venía el otro.

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Dino Jarach

Pero algunos de sus logros han quedado minimizados al compararlos con la voracidad de su vida sexual, al respecto de la cual era muy abierta. A pesar de que sus contrapartes masculinas eran igualmente promiscuas, su reputación era la que se veía perjudicada. A lo largo de su vida, Guggenheim luchó por lograr credibilidad en ese mundo del arte dominado por los hombres. Independientemente de los chismes que rodeaban su vida personal, Guggenheim inspiró a las mujeres a ser independientes, seguir sus sueños y hacer lo que quisieran hacer; ya fuera empresarias o artistas.

Las fotos de esta exposición pretenden mostrar quién era Guggenheim, dejando de lado su prestigioso nombre. Una foto la muestra en París en 1924, y fue tomada por Man Ray, quien era conocido por retratar a la élite del mundo del arte en toda Europa. Como dijo una vez la editora parisina de libros Sylvia Beach, si Man Ray te fotografiaba, "entonces eras alguien". La foto fue tomada después del nacimiento de su primer hijo, Sindbad, a quien tuvo con Vail. Guggenheim recordaba esta toma como "sensacional", pues le encantaba la fuerza que mostraba en la mirada directa que proyectó hacia la cámara.

Los fotógrafos que rodeaban a Guggenheim lograron captar su confianza, candor y personalidad en sus días de galería, de viajes al extranjero y en casa con artistas y escritores, quienes se convirtieron en sus confidentes y compañeros de toda la vida.

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Man Ray

La exhibición fue curada por la directora y fundadora de la Galería Ikona, Ziva Kraus, una artista croata que es una ex empleada de Guggenheim, que trabajó para ella en 1973. "Cuando la conocí por primera vez en 1966, ella estaba sentada en su galería, cerca de la gran sala de pinturas de Pollock", dijo Kraus. "Me recuerda el origen judío de Peggy, su huida a Europa, dejando atrás a su gloriosa familia en Nueva York, que a su vez había abandonado Suiza por vivir en América, en el siglo XIX. No se puede amar el arte de hoy sin pensar instantáneamente en los Museos Guggenheim".

Otras fotos emblemáticas de la exhibición muestran a Guggenheim y Pollock, las cuales fueron tomadas por George Kargar en 1946. De pie con sus perros en brazos, en la ciudad de Nueva York, se encuentran en el vestíbulo de su departamento, donde ella le encargó crear un mural en 1943; el más grande que él haya hecho.

Una selección de fotos en la exposición muestra a Guggenheim en su amada casa en Venecia, donde compró un gran palacio en el Grand Canal y abrió su museo homónimo al público en 1951, y donde vivió durante los siguientes treinta años.

Las fotos también captan el lado profesional de Peggy. Hay una foto de 1948 de Dino Jarach, donde Guggenheim está instalando una estructura móvil de Alexander Calder en la Bienal de Venecia. Otra foto de Ida Kar la muestra parada con gran confianza antes de que su palacio del siglo XVIII se convirtiera en un museo en Venecia, después de abrir su primera exposición en 1951.

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George Kargar

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Texto Nadja Sayej

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