Fotograma de La novia ensangrentada

7 joyas de terror de culto que nos ha dado el cine español

Olvídate de Hollywood; aquí sabemos hacer gritar como nadie.

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31 Octubre 2018, 9:13am

Fotograma de La novia ensangrentada

Cuando la gente tiene ganas de pasar un mal (pero placentero) rato desde la comodidad de su sofá, normalmente suele recurrir a las grandes majors estadounidenses o incluso al escalofriante universo cinematográfico asiático. Sin embargo, no solemos tener en cuenta que España se ha convertido también en un referente del género —algo injusto, pues si indagas en las arcas de nuestro celuloide descubrirás que aquí no falta ingenio ni talento—. No importa la censura, ni la falta de recursos, ni el escaso apoyo a la industria: los españoles sabemos bien cómo poner los pelos de punta. Por eso, con motivo de la inminente noche de Halloween, hemos realizado una lista con algunos de nuestros films de culto favoritos; desde la época dorada (y olvidada) de los 70 a los títulos más gore de la década del 2000. Prepárate a gritar.

REC (2007), Jaume Balagueró y Paco Plaza
Esta puede que esta sea sin duda la primera parte de la saga de terror más popular de la industria española. REC nacía hace 11 años en forma de falso documental siguiendo a un equipo de reporteros que se adentran en edificio antiguo de los suburbios de Barcelona. Allí, se encuentran con una comunidad de vecinos desesperados por escapar de las garras de un terrible virus que te convierte en zombie. Pese a un presupuesto limitado, lo suyo fue una demostración muy audaz de que no hacen falta muchos recursos para asustar hasta al espectador más insensible. Tal fue su éxito tanto de crítica como en taquilla, que su estela dejó tres secuelas, una serie de cómics, una novela y un remake estadounidense. Aunque, a decir verdad, la primera es la mejor.

¿Quién puede matar a un niño? (1976), Narciso Ibáñez Serrador
Para los nostálgicos que afirman que ya no se hace cine de terror como el de antes, este podría ser un buen ejemplo. La década de los 70, aunque olvidada por la mayoría, fue una época de oro para el cine español de terror; puede que por las influencias que nos llegaban de maestros como Hitchcock o Roman Polanski. ¿Quién puede matar a un niño? es fascinante por muchos motivos. El film, basado en la obra homónima de Juan José Plans, sigue a una pareja inglesa que está de luna de miel en España. Cansados del bullicio de la ciudad, deciden ir a una pequeña isla en busca de tranquilidad, pero lo que se encuentran allí les sorprende. La isla está únicamente habitada por niños, todos dispuestos a revelarse contra los adultos. Aunque no es un título muy conocido, fue un gran éxito de taquilla, y con razón. Esta cinta es fascinante por muchas cosas: el suspense, el terror psicológico, la fotografía y una inquietante banda sonora que nos dice a gritos que estamos ante una auténtica joya del cine. Como era de esperar, también tuvo su correspondiente remake estadounidense.

Tesis (1996), Alejandro Amenábar
Es irónico que esta película fuese, precisamente, el proyecto de fin de carrera de un Amenábar recién salido del cascarón. Y más curioso que, para muchos, es también la mejor de su filmografía. Aquel chaval de 24 años que ni siquiera había acabado la carrera acabó ganando nada menos que siete premios Goya en 1997. Y nació una estrella. Poco hay que decir sobre Tesis que no se haya dicho ya, pues aquella estudiante que descubrió un asesinato mientras intentaba sacar adelante su tesis sobre la violencia audiovisual ya forma parte de nuestro legado cinematográfico. Sin embargo, pese al tiempo que ha pasado, su esencia y el mensaje entre líneas sigue muy vigente hoy en día, sino más. Esa atracción inexplicable que sentimos hacia la violencia; ese morbo que rige en nuestra sociedad y del que tanto se aprovechan los 'mass media'... Porque "al público hay que darle lo que pide", y tú tienes que escoger qué tipo de público quieres ser.

La comunidad (2000), Alex de la Iglesia
Vale, sí, es una comedia, pero de humor (muy) negro. Solo Alex de la Iglesia y su retorcido y carnavalesco mundo puede ponernos los pelos de punta con una cinta hecha para hacer reír. Una imponente Carmen Maura, rubia platino, hace el papel de una agente inmobiliario que se encuentra 300 millones de pesetas en el piso de un anciano que acaba de fallecer. Pero no lo tendrá nada fácil para salir con el botín, ya que el resto de la comunidad también sabe de la existencia del dinero. Un virtuoso ejercicio de cine negro costumbrista, de lo mejorcito que hizo de la Iglesia, con una genial Carmen Maura que se llevó un merecido Goya a mejor actriz, un reparto exquisito y una compilación de guiños más o menos sutiles a Vértigo y Psicosis, de Hitchcock.

Los cronocrímenes (2007), Nacho Vigalondo
En esta lista no podía faltar una de viajes en el tiempo y, como no, rescatamos la más icónica. Puede que solo los más "frikis" la conozcan, pero Los cronocrímenes es un film de culto que gana con el paso de los años. Fue el primer largometraje de un Nacho Vigalondo y, como suele pasar en este país, tuvo mejor acogida en el extranjero. Su ópera prima sigue a Héctor, un hombre de mediana edad que se acaba de mudar a una casa con su mujer y que se ve embaucado por una joven desnuda que ve a través de sus prismáticos. Se acerca a ver qué pasa, y se encuentra con un misterioso hombre con la cara cubierta de vendas ensangrentadas que le apuñala en el hombro. Su desesperada huída le hará entrar en un bucle incierto del que le va a costar mucho salir.

La novia ensangrentada (1972), Vicente Aranda
He aquí una de las joyas escondidas de esta lista, dedicada a todos aquellos que han subestimado al cine patrio durante todos estos años. Los setenta fueron un momento de esplendor para la industria, pese a lo difícil que era sacar una película adelante, y esta cinta es un icono del cine de terror que le ha valido una puntuación perfecta en Rotten Tomatoes. Dirigida por Vicente Aranda —uno de los mejores directores de nuestra industria y afamado miembro de la Gauche Divine— La novia ensangrentada es un ejemplo de vanguardia y coraje cinematográficos, sobre todo teniendo en cuenta que se hizo a finales de la dictadura franquista (cuesta creer que alguien se pudiese atrever a filmar esto en aquellos tiempos).

Aunque no tuvo buena acogida ni por parte del público ni por la crítica, cualquier amante del cine verá en esta obra un diamante en bruto que puede presumir de una impecable realización, una brillante fotografía y unos personajes hipnóticos. La historia nos muestra a un matrimonio recién casado que decide pasar la noche de bodas en una mansión de la familia del marido. Susan, la esposa, no tardará en conocer la historia de Mircalla Karstein, un antepasado que asesinó a su marido con una daga en su noche de bodas. Irremediablemente, se obsesiona con la historia y con esa mujer, que se le aparece en sueños para perturbar sus intenciones. La película gira en torno al complejo de Judith: un síndrome que nace de la contradicción entre el placer y el rechazo que siente una mujer al perder la virginidad. "¿Matrimonio o violación?", lanza el narrador en el tráiler. Sin duda, una metáfora feminista muy adelantada a su tiempo.

El espinazo del diablo (2001), Guillermo del Toro
Esta producción hispanomexicana producida por El Deseo nos devuelve a la España de los años 30 para adentrarnos en los sucesos de un remoto orfanato donde se refugian un grupo de republicanos que ejercen de profesores. Y no, no es otra aburrida película sober la guerra civil. Carlos, un niño al que su tutor abandona en el orfanato, no tardará en descubrir el inquietante secreto que esconden sus pasillos. "¿Qué es un fantasma?", se pregunta. Si quieres saberlo, tendrás que ver la película. Un ejemplo de cine gótico y fábula perturbadora que, además, tiene la presencia de un joven y apuesto Eduardo Noriega (que eso también está muy bien).


Bonus track: La cabina (1972), Antonio Mercero
No podemos dejar de mencionar esta magnífica obra dirigida por Antonio Mercero sobre otro relato de Juan José Plans que, aunque es un mediometraje, merece estar en esta lista por ser una de las mejores producciones de la historia del cine español que le valió un Emmy a Mejor telefilm. Mercero supo hacer una perfecta metáfora sobre la dictadura que no solo esquivó la censura, sino que además se estrenó en el canal de televisión que controlaba el régimen.

La historia sigue a un hombre que, después de dejar a su hijo en el bus de la escuela, entra en una cabina para realizar una llamada. Sin embargo, en cuanto descuelga el teléfono, la puerta se cierra tras de sí con firmeza y el hombre se queda atrapado sin poder salir. A partir de ahí, se desencadenará una trama surrealista que nos llevará del centro de Madrid a una misteriosa nave en medio de la nada, con una serie de acontecimientos que harían las delicias del propio Kafka. Sin duda, una obra de culto que puedes ver en la página de RTVE y que nos hace pensar que quizá no tengamos nada que envidiar a Hollywood.

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