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'el mal querer', de rosalía, es una preciosa tragedia para aquellos que sufren por amor

Por fin hemos podido escuchar el nuevo álbum de Rosalía y esto es todo lo que tenemos que decir.

por Raquel Zas
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02 Noviembre 2018, 11:54am

Todas las historias de amor tienen un comienzo, un nudo y un final. Y Rosalía lo sabe. Por eso El mal querer está hecho para escucharlo de principio a fin y en orden, como si fuera un todo inseparable, una circunferencia perfecta que solo tiene sentido al completo. Y no solo hablamos de la música; los increíbles videoclips y las actuaciones en directo son tan importantes como las canciones en sí. Todo está hecho por algo; nada es gratuito. Todas son piezas imprescindibles de un puzzle que ha hecho que España se esté rindiendo a sus pies.

Seis meses de promoción han hecho de El mal querer el disco más esperado del año: hemos visto el lanzamiento de la portada en el mismísimo Times Square, tres singles con tres videoclips increíbles y algunos afortunados han podido escuchar un adelanto en directo en conciertos como el de Sónar Barcelona, en Santiago de Compostela o el del pasado 31 de octubre en una madrileña Plaza de Colón abarrotada. Además, junto al disco, la artista lanzó una baraja de cartas del tarot (que puedes adquirir al comprar el disco físico) diseñada por Filip Custic y que representan cada uno de los capítulos. El álbum está inspirado en una novela occitana anónima del siglo XIII que se titula Flamenca y que cuenta la historia de una mujer que se casa con un hombre que acaba encerrándola en una torre por celos. Además de contar con la ayuda de Pablo Díaz Reixa (El Guincho) —que vuelve a demostrar aquí su enorme talento como productor—, este nuevo proyecto cuenta con la colaboración de artistas como Rossy de Palma, Los Mellis y Las Negris a los coros y a las palmas, Nico Méndez y el ya mencionado Filip Custic en la parte visual, o C. Tangana a cargo de algunas de las letras.

Todo empieza con un augurio que ya conocemos muy bien: "Ese cristalito roto/ yo sentí como crujía/ antes de caerse al suelo/ ya sabía que se rompía". La tragedia se avecina pero nos dirigimos a ella a sabiendas. "Que no salga la luna" nos presenta el día de la boda, un tema más flamenco donde se pueden ver las influencias gitanas de la artista. A continuación llega el hit "Pienso en tu mirá", donde florecen los celos en los recién casados, una perfecta antesala para el capítulo 4, La disputa: un tema más oscuro, en el que el rugido de unos motores pone el ritmo al "Tú de aquí no sales", con una agresiva letra que deja entrever una relación de maltrato. Y después llega el lamento, donde la mujer reniega de su destino, donde desea no haber conocido nunca a su marido. "Reniego" es el tema más tradicional del disco, una bella oda al flamenco más puro y visceral. A continuación, en "Preso", Rossy De Palma pone voz a un preludio donde habla del amor tóxico, y nos regala frases como "Te atrapa sin que te des cuenta, te das cuenta cuando sales, piensas, '¿cómo he llegado hasta aquí?'".

Con el capítulo 7 llega uno de los temas más aclamados del álbum: "Bagdad" debe su nombre a la mítica sala erótica de Barcelona y su inspiración a Justin Timberlake, que después de escuchar el tema dio luz verde para que se usase la melodía de su mítica "Cry me a river". Y de repente viene "Di mi nombre", una canción que homenajea al pop (su nombre recuerda al "Say my name" de Destiny's Child) pero desde una perspectiva muy flamenca. Después del éxtasis llega la concepción, por eso el capítulo 9 es una nana tradicional que busca tranquilizar a su bebé. El penúltimo tema, por su parte, recrea la "Maldición" de la protagonista: bajo una base hipnótica y enigmática Rosalía canta "M'an dicho que no hay salía/ yo la tengo que encontrar/ aunque me cueste la vida/ o aunque tenga que matar". El capítulo 11 es el final y representa el poder, en "A ningún hombre", la protagonista de esta tortuosa historia de amor se impone y alcanza por fin la fuerza que tenía dentro para enfrentarse a ese amor que tanto daño le ha hecho. Es la culminación de esta historia de amor y dolor, el final que la mujer se merecía.

El mal querer son 30 minutos de un álbum conceptual, una obra de arte en sí misma que está pensada hasta el último milímetro. Es pasional, visceral, vanguardista y frenética: Rosalía ha demostrado saber dominar a una bestia imparable y hacerla suya. No lo tenía fácil, cada uno de sus trabajos ha sido mirado con lupa, pero la catalana ha logrado fusionar con maestría géneros, influencias, inspiraciones y ritmos para construir algo que es solo suyo, muy suyo. Ha creado una marca propia. Ya ha conseguido ocupar el trono de la reina de España, como la llaman muchos, y tiene todos los ingredientes para hacerlo más allá de nuestras fronteras. Y no solo porque lo latino esté de moda, sino porque ha conseguido construir algo diferente en una época en la que es muy difícil innovar. Rosalía ha calado en todos nosotros porque ha sido honesta, ha expuesto su corazón y su razón en un proyecto que nos embauca porque habla de nuestros propios sentimientos. Su música es poderosa, intensa, aguda y está muy muy viva.

Escucha 'El Mal Querer' al completo a continuación.