el poderoso ensayo de yara shahidi sobre activismo e interpretación

La estrella de 'Black-ish' Yara Shahidi es una adolescente vorazmente inteligente que emplea su posición para defender el feminismo y la diversidad. Aquí, Petra Collins fotografía a la joven actriz, que escribe para i-D sobre la importancia del activismo.

por Yara Shahidi; traducido por Eva Cañada
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ago. 17 2017, 8:13am

Este artículo aparece originalmente en el número The Acting Up Issue de i-D [nº 349, otoño de 2017].

Cuando hablamos sobre diversidad en la pantalla no solo hablamos de color, hablamos de identidad y fluidez de género y también de identidad sexual. Debemos hablar sobre identidad de un modo profundamente multidimensional porque nuestra definición de diversidad se ha ampliado y debe continuar haciéndolo. Todo ha cambiado porque ahora existen infinidad de maneras de crear series para la televisión. De no haber sido por la brillante serie digital de Issa Rae, Awkward Black Girl, no creo que se hubiera concedido a Insecure la libertad de que disfruta. Muchas series están demostrando a las grandes cadenas que no es necesario que haya una "familia mainstream" para atraer a las audiencias mainstream. Cuando ves familias de color, sobre todo en las cadenas de televisión más importantes, puede que se dé por hecho que la serie va a ir dirigida a un "nicho" de mercado con el que muy poca gente se sentirá identificada, en lugar de pensar que es una serie con la que pueden conectar diferentes etnias y generaciones. Yo creo que Black-ish ha demostrado que el público se identifica con nosotros no a pesar de que seamos negros, sino debido a ello.

Black-ish trata acerca de las familias negras y la dualidad de educar a niños negros en el clima moderno que nos toca vivir. Aborda lo que significa ser negro, lo que significa ser humano, lo que significa ser una familia. Como serie de televisión, Black-ish ha iniciado un diálogo a nivel nacional en Estados Unidos acerca de los problemas sociales, ya sea debido al episodio en que hablamos de la brutalidad policial o cuando hablamos de la complejidad de ser birracial. Incluso hablamos de la importancia de las elecciones presidenciales. Black-ish ha desempeñado un importante papel en muchas conversaciones culturales. En lugar de obligar a la gente a pensar de determinada manera, nuestra serie ha permitido al público ver y sentir la importancia de las conversaciones constructivas.

Yara lleva top, jersey de cuello alto y falda de Simone Rocha

Creo que hay muchas cosas que han provocado este resurgimiento de la diversidad en la pantalla y han ampliado la definición de la palabra. Y creo que el efecto Obama es una de ellas. Hemos visto cómo se destruía la barrera que determinaba quién puede definirse como presidencial y quién es presidente. Nos ha demostrado que cualquier cosa es posible. Ha llegado el momento de provocar un cambio, somos una comunidad extremadamente diversa y es preciso que la televisión refleje la diversidad de Norteamérica. Nadie quiere ver una serie que tema hablar de lo que está sucediendo realmente en el mundo, así que las cadenas tienen que apoyar a quienes cuentan esas historias y también apoyar esas narrativas.

En lo que respecta a mis creencias personales y a por qué han desempeñado un papel tan importante en mi forma de moverme por el mundo, creo que eso definitivamente tiene sus raíces en mi familia y en cómo me han educado. Me interesa mucho la historia y comprender los movimientos políticos del pasado, saber de esas personas que literalmente han hecho posible mi existencia, que han allanado el camino para que yo pueda medrar en el mundo. El hecho de que yo viva aquí y viva libremente no ha sido por accidente. Se han producido innumerables movimientos, momentos y actos de magnitud monumental que han permitido que nuestra identidad colectiva se amplíe. Debemos continuar esforzándonos para ser más inclusivos y comprender a todo el mundo.

Top, jersey de cuello alto y falda de Simone Rocha. Botas de Chanel

Resulta muy motivador estudiar los éxitos y los fracasos históricos y todo lo que ha sido necesario para que lleguemos hasta donde estamos ahora, en 2017. Siendo como soy una persona que está rodeada de gente que ha asumido la responsabilidad personal de implicarse en la creación de sistemas más inclusivos para todo el mundo, nunca me falta inspiración. Ya sea de mi familia, o de artistas como Chance o Solange, que han sabido introducir su mensaje dentro de la música.

Como actriz, creo que mi papel es contribuir al mundo en un sentido amplio. Ya sea iniciando conversaciones o dando vida a historias que nunca antes se habían contado, creo firmemente que los actores pueden crear una narrativa que ayude a mucha gente no solo a identificarse con lo que estamos contando, sino a comprender realmente la humanidad que hay tras la historia que estamos narrando. Si quieres que la gente cambie de opinión acerca de los problemas políticos que te importan, debes ofrecerle algo humano para que pueda comprender el mensaje. Si te limitas a explicar la teoría o el impacto económico, muchas personas no comprenderán el elemento humano del modo en que las políticas repercuten en la gente. Como actores tenemos la capacidad de contar esas historias de una forma que no se menciona en las noticias.

Vestido y cinturón de Thornton Bregazzi para Preen. Botas Ellery

Entonces, ¿cómo activamos nuestro activismo? Como actriz, para mí es fácil dar por hecho que dispongo de una plataforma, pero si tu plataforma no es tan obvia es difícil determinar cómo puedes provocar un impacto real. Creo firmemente que no se trata tanto de hacer el mayor ruido posible o de hablar con el mayor número de gente, sino de observar con detenimiento tu vida personal y cómo puedes ayudar a las personas que te rodean. Puedes hacerlo explicando la repercusión de la prohibición de entrada de inmigrantes impuesta por Trump a alguien que no entienda lo dañino que resulta para las estructuras familiares, o por qué deberían importar las políticas sobre identidad y cómo dichas políticas nos afectan a todos. Nuestra generación tiene el poder de continuar educando a través de las redes sociales. Podemos ofrecer nuestro apoyo a otras personas y también encontrar apoyo y recursos para nosotros mismos. El hecho de que cuando 'tuiteas' algo sobrevive para siempre puede resultar abrumador, pero es más que un 'tuit', es la idea de que puedes formar parte de una red que está provocando un auténtico cambio. Lo más difícil de comunicarse online es imaginar cómo puedes cambiar las opiniones de las personas. Si has crecido en un entorno en que la identidad sexual o la identidad de género son muy binarias, ¿cómo se supone que vas a comprender algo diferente? En lugar de abordar este tema desde un punto de vista poco compasivo, es mejor comprender y encontrar las palabras adecuadas para verbalizar cómo te sientes y lo que sabes, además de estar abierto a saber más cosas. Creo que el modo en que me he aproximado al activismo consiste en tratar de explicar la importancia del espectro de toda la humanidad: el espectro de identidad, género, sexualidad... Cuando estás abierto a comprender ese espectro o a ayudar a otras personas a comprenderlo, entonces los matices empiezan a tener más sentido. La etiqueta que cada persona elige para definirse a sí misma deja de resultar confusa y finalmente cobra sentido. Se trata de nuestro derecho personal a individualizar nuestra identidad.

Total look Monse

En última instancia, es algo más que ser una voz para todo el mundo, es permitir que las personas que ya tienen su propia voz den un paso al frente y hablen. Si hablo de algo que no me afecta directamente a mí sino a un amigo o a una amiga, deseo asegurarme de que hablo correctamente y de forma compasiva sobre ese tema. Quiero cerciorarme de que si cometo algún error seré educada en lugar de sentir miedo a volver a hablar sobre el tema. Consiste en comprender que debo encontrar más recursos para estar mejor informada la siguiente vez que hable. Aunque somos una generación con acceso a la educación y un enorme acceso a los demás, también existe cierto estigma en torno a "equivocarse". La gente se ríe de ti, la gente te "pisotea" en Internet, no quieres sentir esas repercusiones y entonces, en ocasiones, eso provoca que la gente tenga miedo a hablar. Cuando nos liberamos de ese miedo y enfrentamos la cuestión desde la premisa de que deseamos evolucionar y progresar continuamente, acabamos descubriendo que existen maravillosas comunidades de personas que están ahí para guiarnos.

Abrigo y vestido de Thornton Bregazzi para Preen

Durante todo el tiempo que lleva la administración Trump en el poder, me he dado cuenta de que, por extraño que parezca en el contexto del año 2017 y la Generación Z, no resulta tan extraño si lo observas desde una perspectiva más amplia. La historia es circular y, por lo tanto, aunque siempre se hacen progresos, es un poco como un columpio. Existe la idea de que siempre hay movimiento hacia delante, pero constantemente lidiamos con situaciones similares dentro de un contexto diferente. Lo que estamos a punto de desatar es el Kraken: mi generación, ¡la Generación Z! Muchísima gente joven está a punto de alcanzar la edad de votar y es el momento de que todos nos preparemos y comprendamos no solo cómo votar, sino también los matices que conlleva el hecho de votar. No consiste en esperar a tener 18 años y votar, sino en ser ciudadanos activos en todos los puntos de nuestra evolución personal. La ciudadanía activa puede adoptar innumerables formas. ¿Cómo podemos implicarnos en la política? ¿Cómo podemos implicarnos en conocer quiénes son nuestros representantes? ¿Cómo podemos implicarnos en el cambio cultural? El cambio cultural está infravalorado porque el cambio político provoca un efecto inmediato, pero el cambio cultural provoca un impacto mucho más duradero. Piensa en la idea de que la cultura a fin de cuentas dura más de una generación. Eso es muy poderoso.

Total look Simone Rocha

Créditos


Fotografía Petra Collins
Estilismo Jimi Urquiaga
Peluquería Marcia Hamilton de Vision Artists con productos Shea Moisture. Maquillaje Emily Cheng con productos CHANEL Ombre Premiére. Asistentes de fotografía Moni Haworth e Isaac Soloway. Producción Lumia Nocito